Para abrir este reportaje sobre el histórico ascenso del Atlético de Pinto, hemos tenido el placer de hablar con su presidente el mismo Oscar Garvin. Apasionado del fútbol y formado en las categorías del Club Atlético de Pinto, alcanzó la presidencia casi

Oscar Garvin, Presidente del Club Atlético de Pinto en un acto institucional en el Amelia del Castillo.

sin proponérselo, sin formación para ello y con un reto deportivo que pasaba por la supervivencia del club pinteño. Desde el 2009 en plena recesión y crisis económica, y tan sólo con el apoyo de algunos amigos y de su inseparable hermano Luis, el actual presidente, la junta directiva y la dirección deportiva diseñaron y desarrollaron una estructura que ha propiciado la creación de una Academia de fútbol base en la ciudad del sur de Madrid, cuyo máximo representante, el juvenil “A” alcanzó la máxima categoría de División de Honor hace exactamente un año, después de perder la fe varias temporadas atrás. En juvenildivisióndehonor.com hemos hablado largo y tendido con él sobre tan especial aniversario y sobre la situación actual de fútbol y del equipo juvenil.

¿Para los que no le conozcan, quien es Oscar Garvin?

Un apasionado del fútbol, una persona inquieta, que se crió en la cantera de, para mí, este grandísimo club, humilde pero grande. Circunstancias de la vida, después de dejar mi etapa futbolística y estar desconectado del día a día del club, me hizo llegar a la presidencia una petición especial de la antigua junta directiva.

A partir de ahí, sin saber nada, pues a mí nadie me formó para ser presidente de un club, fui intentado formarme, aprender, y llegue a fundar la asociación que representa a todos los clubes de Segunda B y Tercera, la cual estuve presidiendo durante cinco años, que es Proliga. Creo que de esa gestión han derivado todos los avances que ha tenido el fútbol semi-profesional, como a mí me gusta llamarle, en estos años en la Segunda División B, y con todo lo que conlleva, también a categorías como Juvenil División de Honor y Tercera División.

En nuestro club hemos intentado ser serios, profesionalizarlo, y llevamos por bandera que somos de los pocos clubes de la categoría que trabajamos en la legalidad (jugadores y personal está dado de alta). Con nuestros aciertos y errores, tratamos de hacer las cosas mejor cada día.

Teníamos claro que el Atlético de Pinto se haría grande

Le hemos visto siempre junto a su hermano Luis, ¿En qué momento y/o circunstancias, se hacen cargo del Atlético de Pinto?

Cuando a mí me ofrecen hacerme cargo del club en 2009, el Atlético de Pinto estaba en muy mala situación. Por desgracia, viene la crisis económica, los ayuntamientos dejaban de ayudar, cosa que continua hoy en día. Aquellos años, y en un club que no estaba preparado para una situación así, suponía prácticamente el final. Hable con cinco amigos, entre los cuales se encontraba mi hermano, tengo otros hermanos, pero a él siempre he estado muy unido, fue mi hermano mayor y es el espejo donde yo me miraba.

Fue un grandísimo portero, al que por desgracia una lesión de rodilla y unas malas decisiones le impidieron seguir adelante. También había sido formado en el Atlético de Pinto, y posteriormente desarrolló su carrera profesional en Andalucía. Creí que era la persona idónea llevar el apartado deportivo, alguien con los conceptos muy claros.

Además es una persona con muchísima empatía; genera grupo, y a veces salda con esa empatía, quizá, la falta de medios económicos que tenemos. Se involucra con la gente, creí en él, que era la persona adecuada, y no me equivoque.

Hubo otros directivos, algunos continúan hoy en día, como Luis Miguel Herrero, Vicepresidente del Club, y otros que en ese momento nos acompañaron y posteriormente no. Poco a poco el club ha ido creciendo, pero para mí todos mis compañeros de la junta directiva son importantísimos para lo que es hoy en día el Atlético de Pinto.

¿Cuáles son los objetivos que se marcan con respecto a los equipos en ese momento? Desde el primer equipo de 3ª Div hasta el FB?

En ese momento nos marcábamos que el día siguiente el club siguiera vivo. Nos encontramos con auténticos sueldos impresionantes sin pagar, a cinco partidos de perder la tercera división y los teníamos que ganar. No pensábamos en más que en la continuidad al día siguiente.

Pero ya en ese momento teníamos los parámetros muy claros, que el Atlético de Pinto se haría grande, el juvenil subiría a División de Honor, y algún día a Segunda B, estoy totalmente convencido, pero en base a su cantera, a “La Academia” como la denominamos aquí. En base a eso nos pusimos a trabajar.

La Academia dio un gran cambio. Paso de ser una guardería donde se juega al fútbol, como era y aún hoy son muchos clubes, a ser una entidad seria, con procesos de formación muy claros y con personas que han desarrollado ese proyecto de la mano de Luis Garvin. Tanto José Julián López, como Francisco Coello o el propio Antonio Vázquez, que hoy en día nos deja, y que sin estar directamente en el área deportiva, introduzco parámetros de gestión en el material y en su plena optimización. Fuimos llevando “La Academia” a una profesionalización en sus procesos y de ahí los resultados.

Con respecto al Juvenil A, ¿de qué forma se plantea el proyecto con Mario Otero?

En el club trabajamos en esa línea. Los entrenadores se mantienen muchos años con nosotros, van subiendo de categoría y superando etapas. Con Mario hicimos lo mismo que con muchos otros entrenadores de la casa. No entendíamos porque había que cambiar, era un trabajo que se venía realizando así, y así debía continuar.

 Teníamos claro que el juvenil subiría a División de Honor

¿Cómo es el proyecto que el club elaboró para el juvenil?

Durante las últimas seis temporadas hemos rondado el ascenso hasta en cuatro ocasiones. En tres de ellas hemos perdido en el último partido, (San Frenando, Alcorcón…). En otra ocasión lo perdimos en el penúltimo partido. Otras temporadas incluso teníamos más margen para alcanzar la División de Honor.

Somos un club que debe competir. La joya de su academia está en División de Honor, por lo tanto, el punto de partida siempre ha sido llegar a esa categoría y mantenernos, no llegar para irnos. Nosotros no diremos que es un fracaso si descendemos, pero no era nuestra intención descender en el primer año.

La ocasión que más cerca estuvimos, se rozó el ascenso estando como entrenador el Coordinador General, José Julián López, y en tres ocasiones dos de ellas en el último partido. Recuerdo que una nos hizo sufrir porque se jugaba el partido en Alcorcón a la misma hora que nosotros. Nosotros ganamos y el Alcorcón marcó en el minuto 98 el gol de la victoria que le daba el ascenso. Otro ascenso se perdió en Pozuelo, cunado ascendieron a División de Honor y otro lo perdimos en San Fernando en los tres últimos partidos.

El grupo “Nacional” de Madrid es un grupo muy fuerte y el ascenso es complicado. Nuestro club ha estado luchando por ese acenso hasta que finalmente se consiguió la temporada pasada.

A medida que transcurría la temporada del Juvenil en el grupo 12, (7 victorias y 4 empates, 25 puntos en la primera vuelta) que sensaciones tiene la junta directiva sobre el equipo juvenil? ¿Se empieza tomar conciencia la posibilidad real del ascenso?

Le dimos emoción desde luego. No en vano el Atlético de Pinto se funda con la ayuda del Atlético de Madrid, así que somos sufridores por naturaleza.

Teníamos conciencia de que el equipo era compacto y estaban trabajando bien. No te digo que hicieran el mejor fútbol o pudiéramos tener los mejores futbolistas, pero si tenían un “grupo” que ya el año anterior con lágrimas en los ojos perdieron el ascenso a División de Honor y lo querían, lo lucharon y lo lograron.

Recuerdo jugadas como el famoso gol de Alae, jugadas fundamentales. Esquilas, posiblemente un futbolista que otros hubieran visto difícil en esa división, o como Juan, portero de segundo año, Guzmán el central, Almagro, chavales que lo daban todo. Alberto que hoy está en el División de Honor. Fueron cumpliendo etapas, es verdad que se nos hizo largo el tramo final, pero ya estábamos ahí y no se podía perder por segunda temporada consecutiva. También el público se volcó con ellos y lo dieron todo.

No somos un club de ponernos objetivos, nos gusta más vivir el día a día, ir marcando pautas, pero la temporada fue espectacular en lo compacto y lo regular, y creo que de ahí vino el éxito.

La jornada 28, el partido contra el Adarve, el equipo acusaba una gran presión psicológica y el partido no empezó bien para el juvenil, ¿Cómo vivió ese partido en concreto?

Esos partidos no se disfrutan, ni los ves. Íbamos perdiendo. Llegó un momento en que nos volcamos a jugar arriba y llegaron los goles. Tengo las imágenes del ascenso, pero del partido…

El gol del empate viene después de tres rechaces. Recuerdo a Alae que cogió el balón como diciendo: “esta falta la meto yo”. Son momentos muy bonitos pero las finales no se juegan, se ganan. Era un final y había que ganarla y el equipo lo entendió, ese partido lo tenían que ganar.

El Adarve salió muy valiente, quizá con demasiada intensidad, pero es justo, lo compitieron, fueron justos con la categoría y el Atlético de Pinto se lo tuvo que ganar en el terreno de juego, pero así lo hicimos.

Y tras el gol de “Alae” y la remontada, cómo describiría las sensaciones en el Amelia del Castillo?

Son muchas temporadas perdiendo la fe en los últimos minutos y sabíamos que no íbamos a fallar. Cuando hicimos el primer gol (empate), un equipo tan compacto como el nuestro no se podía dejar de nuevo el ascenso. Creo ahí es cuando dejamos de sufrir. A partir del primer gol sabía que el partido era nuestro.

Con respecto al público, había un ambientazo ese día, se volcaron. No había tantos asistentes como en Tercera División, donde rondamos los 1000 espectadores, pero para un partido de Juvenil Nacional, el Amelia estaba increíble. Merecíamos la categoría, y es un espectáculo jugar en nuestro campo por como es, con ese estilo inglés y ver cómo el público se vuelca. Los aficionados del Pinto supieron entender a la perfección el esfuerzo de los chavales apoyándoles durante toda la temporada. Aquel día fue muy bonito.

El grupo “Nacional” de Madrid es un grupo muy fuerte y el ascenso es complicado

La actual temporada del Juvenil en División de Honor está siendo dura. En muy poco tiempo ha habido muchos cambios, sobre todo en el banquillo, ¿en qué momento y circunstancias se agota el proyecto con Mario Otero y se opta por un cambio de rumbo, en este caso con Jesús Núñez y posteriormente con Alberto Manzano?.

Es una de las cosas que no nos ha gustado. No somos un club que cambie de entrenador de esa manera. No creo que sea bueno ni que le haga bien al grupo. Pero a veces las circunstancias de la vida se dan. A veces no solo influyen las circunstancias deportivas. Incluso descendiendo, Mario habría acabado la temporada. A partir de ese momento se nos rompen muchas cosas.

Se intenta reaccionar rápido con Jesús Núñez, pero desgracias de este fútbol, en estas categorías no se vive de ello. Y un cambio laboral nos obliga a tener que apostar por un hombre de la casa como es Alberto Manzano. Cuando te tiene que pasar algo, te pasa de todo. Nos ha pasado de todo esta temporada y todavía llámame soñador, estoy convencido sinceramente de que el equipo las cinco últimas jornadas va a dar la vida. Sé que está prácticamente imposible, pero estoy convencido de que la raza que lleva el Atlético de Pinto va a salir.

Nos iremos o nos quedaremos, pero lo que está garantizado es lo que trasmitimos como club y que transmiten nuestros jugadores: lo damos todo. Se podrá decir que hemos jugado mejor o peor, pero no que los futbolistas del Atlético de Pinto se vayan, tiren la camiseta al vestuario y hagan un charco.

Estoy convencido de que así lo vamos a hacer. A partir de ahora mirar hacia delante y pensar en el partido que estamos disputando. Da exactamente igual lo que hagan el resto de equipos, lo que tenemos que hacer es ganar nosotros, no nos queda otra, y a partir de ahí ganar, no hay más. En palabras de Luis Aragonés: “ganar y volver a ganar”. Y cuando acaben esos 5 partidos, Dios quiera que acaben por la situación que vivimos en el país, sigamos al máximo, hayamos descendido o nos hayamos salvado vamos a luchar ya que solo dependemos de nosotros.

Estoy totalmente convencido de que algún día el Atlético de Pinto ascenderá a Segunda B

¿Cuál cree que es la mejor manera de finalizar la temporada en la DH5?

Mi opinión es que la categorías Senior deben terminar siempre que sanidad lo permita, pero creo que no será así. Dudo más de las categorías de base. Ya dije en su día, y me reitero y respeto la decisión que han tomado la RFEF y las federaciones territoriales en ese sentido.

En las categorías en las que tenemos jugadores de 17 – 18 años o por debajo las daría por finalizadas y las repetiría. Creo que la salud está por encima de todo y hablamos de futbolistas menores de edad, donde desarrollar una competición en julio o agosto con la gravedad de lo ocurrido en España creo que no debemos. En la Academia tenemos más de 500 futbolistas menores y por su seguridad daría la temporada por finalizada, comenzar un nuevo año y disfrutar realmente de lo que nos gusta. Lo que nos ha ocurrido es de una gravedad y excepcionalidad, que ojalá no volvamos a conocer, y ante eso lo mejor sería dar por terminado el año y arrancar de nuevo.

En el caso de nuestra primera plantilla, se trata de una situación laboral, no se otros clubes, pero si tienen que jugar, tienen que jugar. Tenemos que convivir con unas instalaciones y circunstancias. El Amelia del castillo dispone de varios vestuarios, muchos equipos se componen de hasta 30 personas, CT y jugadores. ¿Cómo guardas espacios y respetas el metro de distancia? Cuando vas a los partidos, algunos campos tienen un vestuario. Creo que ante esta situación lo mejor es ser prudentes y no veo otra manera para alcanzar la victoria y superarlo.

Esta semana nos ha dicho adiós el delegado del Juvenil A, Antonio Vázquez, ¿Qué supone la retirada de alguien como Antonio de un club como el Pinto?

Es una persona espectacular. Lo conocí siendo ayudante de un equipo prebenjamín. Fui observando y conociendo sus valores, su forma de ser y fue ascendiendo en el club, aportando sus ideas y conocimientos hasta realizar un trabajo espectacular. No sólo en su ámbito cómo el delegado, sino desarrollando una nueva gestión y control del material deportivo y cómo segundo padre de infinidad de chavales a los que aconsejaba continuamente. Representa los valores del club, “Honor, Respeto y Compromiso”, los que llevamos en la camiseta e intenta inculcarlos.

Para nosotros es una perdida grandísima. A veces en nuestro fútbol se marcan otras prioridades, y en este caso tiene que dejar una etapa, aunque para mí no es un adiós sino un hasta luego. Él va a seguir aquí con nosotros, pero no con una función activa, aunque es uno de los pilares fundamentales de nuestra familia.

Cuando una persona es buena persona y lo da todo de corazón, la gente lo recibe, te quiere y eso es muy importante.