Último partido del año para Fuenlabrada y Alcorcón. Los dos equipos querían cerrar la primera vuelta de campeonato de la mejor manera posible. Los locales buscaban subir puestos y tomarse las uvas muy tranquilos con la permanencia aun más asegurada, mientras que los visitantes buscaban el resultado que les diera la cuarta plaza. El resultado final de empate a cero, con el reparto de puntos desataba la euforia visitante ya que accedían a copa del Rey. Ese punto era algo más que un punto, ya que nunca un punto supo tan bien y significaba tanto.
La primera mitad de mayor peligro
El partido empezó con los dos equipos tanteándose en los primeros minutos sin un dominador del juego claro. Un disparo en el minuto 7 de Nico sería la jugada de peligro más clara no solo de la primera parte sino del partido para el Alcorcón. En esa jugada estuvo muy atento Álvaro, meta local, que hoy no tuvo un excesivo trabajo pero estuvo muy atento a las jugadas de ataque rival.
El partido entró en una dinámica que se multiplicaría en la segunda parte, las excesivas interrupciones en el juego por continuas faltas en ambos equipos. Se empezaba a notar que el partido era un derbi (de los tantos que tenemos) de Madrid Sur. Con un mayor dominio del balón del Fuenlabrada, pero sin ocasiones finalizaba la primera parte y los jugadores se marchaban a vestuario.
La segunda parte más ruido que goles
Si la primera parte empezó a coger un tono de derbi la segunda fue el guion predeterminado de un derbi, piques, polémicas, discusiones… Siempre dentro de la legalidad del fútbol y sin llegar a un fútbol agresivo, todo sea dicho. Pero las interrupciones en el juego no dejaron que se disputaron mucho tiempo útil, y el partido entró en un ida y vuelta pero sin grandes ocasiones. El Fuenlabrada dispuso de su mejor en el minuto 65, aprovechando un buen robo de balón pero el disparo de Jaime se marchaba desviado de la portería de Ángel Hernández.
Un partido sin goles en el que ambos equipos tenían ausencias. El Fuenlabrada tenía la baja de su delantero centro, Dani, que se perdía el partido por acumulación de tarjetas amarillas. Mientras el Alcorcón contaba con la baja de Nicola, que se ha ganado el puesto en el esquema de Gonzalo Cuenca con grandes actuaciones en los últimos partidos. Noto también los alfareros que su pichichi, Nico, tal vez jugara demasiado alejado del área y no pudiera generar peligro por el gran trabajo que realizaron por banda los laterales del Fuenlabrada.
En un partido sin excesivo peligro de los jugadores de ataque el juego en el centro del campo y sobre todo el juego aéreo se hizo muy importante. El jugador que más destacó en ese apartado fue el jugador Diego, capitán local, el centrocampista del Fuenlabrada estuvo muy activo durante todo el partido. Se impuso en muchos balones aéreos y fue vital ayudando en la salida de balón de sus compañeros.
Nunca un punto supo tan bien
El árbitro señalaba el final del partido y estallaba la alegría en el banquillo visitante con el empate que les daba la cuarta plaza y esa obtención directa de plaza para copa. Los de Gonzalo Cuenca cierran la primera vuelta con la recompensa de ese torneo, después de estar toda la primera vuelta en puestos de copa. Por su parte el equipo dirigido por Javier Encinas, cierra la primera vuelta como octavo clasificado. Un punto merecido para ambos equipos y celebrado por ambos equipos.
El Fuenlabrada ha conseguido rascar puntos a tres de los cinco equipos que van a disputar la copa, empató contra Leganés y hoy frente a Alcorcón. Y consiguió la victoria frente al Rayo en la primera jornada, Rayo que será su siguiente rival. Eso sí después de unas merecidas vacaciones para ambos equipos, aunque alguno tendrá la mente puesta en el enfrentamiento del 7/8 de enero en copa.