Noah Darvich es una de las mayores promesas del fútbol, pero a la vez un fijo en el banquillo del Barça Atlètic, que compite en Primera Federación. De modo que carece de un ritmo competitivo que lastra su formación. Además, por temas licenciatarios tampoco puede jugar en el equipo anterior, es decir, el Juvenil A de Juliano Belletti.
Barça
El joven de 18 años llegó a Barcelona en agosto de 2023 con un coste de 2,5 millones de euros. O sea, una inversión considerable para el filial. Sin embargo, ya ha tenido un año de adaptación y sigue sin continuidad con ninguno de los tres entrenadores que han pasado por el banquillo del Barça Atlètic. Ni Rafa Márquez, ni Albert Sánchez, ni ahora Sergi Milà, han llegado a apostar por él. De hecho, de las 40 participaciones oficiales con el segundo equipo, solo 14 son partiendo de inicio. Paralelamente, es del agrado de Hansi Flick, que lo llama para los entrenamientos previos y posteriores a los partidos del primer equipo.
Al mismo tiempo, tener ficha del Barça Atlètic es un inconveniente, ya que el joven nació en 2006, por lo tanto, es juvenil de tercer año. Por consiguiente, podría figurar como integrante del sub-19. Equipo donde podría foguearse en espacios competitivos como eliminatorias de Copa del Rey o de la Youth League. Aparte de algunos encuentros de División de Honor e incluso disputar una más que probable Copa de Campeones. Sin embargo, la dirección deportiva optó por otorgarle ficha del filial, lugar donde no se siente futbolista y le impide ‘bajar’ a un tercer equipo cuyo rendimiento individual y colectivo es superlativo.
Alemania
Contrariamente, es un fijo en las categorías inferiores de Alemania y se espera que vaya convocado con la selección sub-19 en el próximo parón internacional. Asimismo, defendiendo los colores de su país se ha alzado con la Eurocopa y el Mundial sub-17. En ambos torneos como capitán de la Die Mannschaft.