Atlético de Madrid y Rayo Alcobendas se daban cita en la Ciudad Deportiva de Alcalá de Henares para disputar un partidazo en el DH5. Ambos, con realidades y objetivos distintos, plantearon un partido a su estilo. Al conjunto colchonero le costó sacar el partido adelante, descorchar la botella, pero cuando lo hizo demostró la evidente superioridad respecto a su rival. No hay quien gane al Atleti en casa.
Primera parte muy disputada
El Rayo Alcobendas salió con mucha personalidad. Sin amedrentarse ante el equipazo que tenía en frente, los pupilos de Rubén Bullón no regalaron la pelota y quisieron ser fieles a su estilo de juego. El conjunto blanquiverde estaba extra motivado, yendo a los duelos fuerte e intentando transitar por las bandas, sobre todo por la derecha con Aarón Perales y Gonzalo Quesada.
Pero claro, delante tenían a todo un Atlético de Madrid que supo aguantar, sin mucho sufrimiento, dicho sea de paso, el arreón inicial, más anímico que futbolístico, del Rayo Alcobendas y a partir del minuto 20 se empezó a hacer dueño del partido.
El Rayo Alcobendas la tuvo con un disparo de Luis Nielfa desde 25 metros que se le resbaló de las manos a Diego Piqueras y acabó pegando en el poste. Jugada extraña pero que a punto estuvo de convertirse en el 0-1.
Una vez con el partido controlado, el Atleti se empezó a hacer dueño del mismo gracias a su metrónomo en el medio campo, Javi Tena. El 6 del conjunto rojiblanco siempre estuvo bien colocado y ofreciendo línea de pase a sus compañeros. Quizá un poco lento con la pelota en los pies y en la toma de decisiones, que por otro lado, fueron casi siempre buenas.
Un sello identitario del Atleti es su juego por bandas. El conjunto rojiblanco empezó a hacer ancho el campo con Gonzalo Gross y Rubén Gómez, cuyos centros estaban siempre bien controlados por la defensa del Rayo, en la que ambos centrales tuvieron un duelo bonito con Gabriel Obama.
Al Atleti le costó, durante toda la primera parte, generar ocasiones claras de peligro sobre la meta del Rayo. Los rojiblancos, viendo que había mucho tráfico por los pasillos interiores y que los centros tras apurar línea de fondo no estaban llegando a buen puerto, optaron por disparar desde fuera del área.
Una de las pocas ocasiones realmente claras del Atleti, que sí dominaba, pero generaba poco, fue un disparo de Álvaro Tamargo desde fuera del área que se marchó fuera.
0-0 al descanso
El partido llegó 0-0 al término de los primeros 45 minutos con la sensación de que el Atlético de Madrid dominaba, pero el Rayo Alcobendas no sufría en exceso y estaba cómodo en su plan de juego.
Segunda parte con 4 goles.
La segunda mitad fue bastante diferente. Ya desde la salida de vestuarios, se vió un Atlético de Madrid mucho más dinámico, circulando el balón más rápido y menos centrocampismo.
1-0 en el 57
Antes de que se cumpliera la hora de partido, el Atlético de Madrid consiguió ponerse por delante. Tras un saque de esquina botado desde la parte derecha del ataque rojiblanco, el balón le quedó en segunda jugada a Gonzalo Gross que puso un centro que, tras la prolongación, atacó y remató como un ariete puro Gabriel Obama para poner el primero en el luminoso.
El Rayo Alcobendas intentó reaccionar
El conjunto alcobedano intentó reaccionar. Tuvo un par de acercamientos, varios disparos que acabaron en córner, pero no sacó petróleo. En ningún momento le perdió la cara al partido e intentaba tener sus ocasiones con un juego ya claramente directo sobre un Aarón Perales que se “peleó” con los centrales del Atleti.
El 2-0 llegó en el 65
Gonzalo Gross, tras una buena jugada por la banda derecha, acabó definiendo ante el guardameta del Rayo Alcobendas para mandar el balón a guardar y poner el 2-0 favorable a un Atlético de Madrid que con este gol asestó un golpe moral y anímico demasiado duro al Rayo.
A pesar del mazazo, el Rayo Alcobendas siguió sin rendirse
Ya con más corazón que cabeza el Rayo Alcobendas lo siguió intentando. El 2-0 es un resultado engañoso y con un gol se metían en el partido. Tras una buena jugada por la banda izquierda, Javier Amores se plantó dentro del área y sacó un derechazo que se le fue arriba. Fue una buena ocasión para el Rayo Alcobendas.
El 3-0 y el 4-0 llegaron en los diez últimos minutos
Los dos últimos goles llegaron ya con un Rayo Alcobendas vendido que dejaba muchos espacios entre líneas. El 3-0 lo firmó Guillermo Trujillano definiendo con una vaselina ante la salida del portero tras un pase majestuoso de Álvaro Tamargo.
En el 85, la rúbrica la puso Jorge Domínguez que, tras una conducción desde atrás poderosísima, se plantó delante del guardameta alcobedano para marcar el último y definitivo cuarto gol. Los de Donato siguen invictos en Alcalá. No hay quien gane al Atleti en casa.
El Rayo Alcobendas acabó con la cabeza muy alta porque, tras el cuarto lo siguió intentando y el partido finalizó tras un córner que Helmer Heleno Tavares remató alto.
Próxima jornada
El Atlético de Madrid cerrará el año visitando Valdebebas para medirse al Real Madrid el domingo 21 de diciembre a las 12:00, en lo que será un partidazo y el gran derbi de este grupo.
Por su parte, el Rayo Alcobendas recibe a Las Rozas para despedir el año en casa el sábado 20 de diciembre a las 17:00.