Miguel Narváez - CD Badajoz
Miguel Narvaez es el portero en el que tiene puestas sus esperanzas el Club Deportivo Badajoz para lograr el objetivo de la permanencia. Tras una grave lesión de rodilla que le mantuvo gran parte de la pasada temporada fuera de los terrenos de juego, el Badajoz confió en él para defender su portería en el grupo 5 de la División de Honor. Y sin duda el guardameta ha respondido con creces a las esperanzas que el club depositó en él.
Su equipo se encuentra al borde del descenso, un punto por encima de él, pero, sin embargo, es el séptimo menos goleado de los 16 que forman el grupo. Algo que no hubiera sido posible sin Narvaez, actualmente tercero en el Zamora de la revista Juvenil DH con 19 goles recibidos en 18 partidos (1’05 goles por partido). También ha tenido la suerte de debutar ya en partido oficial con el filial del Badajoz. Fue convocado para el primer partido de Primera División Extremeña como portero suplente, pero la expulsión del titular le sirvió en bandeja un debut similar al de su ídolo de la infancia, Iker Casillas.
Durante el cese de todas las competiciones deportivas en España debido al coronavirus, ha querido atender a Juvenil DH. El joven portero extremeño ha repasado su carrera, su temporada con el Badajoz y la situación actual con la cuarentena.
Pregunta: Normalmente cuando uno es niño, sueña con ser delantero. ¿Cuándo y cómo decides que quieres jugar de portero?
Respuesta: Ese fue un camino un poco mixto para mi. Al principio, cuando era pequeño, jugaba la mitad de los partidos de portero y la otra mitad de delantero. Fueron los años siguientes cuando me decidí por jugar de portero, sobre todo por Iker Casillas durante la época dorada de España. Aunque yo seguía muchas veces tirando penaltis y faltas e incluso llegué a meter goles de portería a portería.
Me gustaba mucho ser delantero, y en el colegio y con los amigos siempre he sido delantero. Pero en el fútbol más serio prefería jugar de portero. Hace un par de años seguía teniendo mis dudas, pero me rompí el ligamento cruzado en 2018 y fue la última justificación para decidirme por la portería. Ahora en el Badajoz ya no soy yo el que tira los penaltis.
P: Hablando del Badajoz. ¿Cómo llegas al equipo?
R: Esa es una buena pregunta, porque yo cuando era niño ya había jugado dos años en los alevines del Badajoz. Pero el club no tenía equipo en las principales categorías de Extremadura, tanto en infantiles como en cadetes, así que me fui al Don Bosco de Badajoz, que sí lo tenía.
Seguí en el equipo hasta la temporada pasada, en la que no jugué mucho debido a la lesión que tuve. Solo jugué dos partidos de la Copa de Extremadura. A la semana siguiente de jugarlos, me llamó el entrenador del Badajoz para que fuese a su equipo junto a otro compañero del Don Bosco, David Calles. Estuvimos entrenando una semana o dos y ya a principios de julio nos dijeron que nos querían para el año siguiente. Y nosotros, evidentemente, dijimos que sí.
P: Si la anterior temporada no la pudiste disfrutar muy bien, esta está siendo muy buena para ti. ¿Cuál crees que podría ser tu mejor partido de la 2019/2020 o el que mejor recuerdes?
R: ¿Mi mejor partido? La verdad es que hay muchos que recuerde buenos. Ya no solo a nivel individual, sino de equipo. A nosotros este año nos ha costado mucho, pero si tuviese que apuntar uno probablemente fuese el partido de la ida contra el Móstoles. En primer lugar, porque no habíamos ganado aún ningún partido. Veníamos de una racha difícil de resultados y no nos salían las cosas. Además, en lo personal, yo venía sin jugar algunos partidos. Y volver al campo y hacerlo ganando… Todo salió redondo. Sufrimos, pero aguantamos.
P: También has llegado a subir con el Badajoz ‘B’ a Primera División Extremeña. ¿Cuándo recibes la llamada de Pepe Vázquez, entrenador del ‘B’, para subir con su equipo?
R: Bueno, la cosa es que los porteros del juvenil entrenábamos con el primer equipo algunos días. Y hubo un portero del filial que se lesionó para mucho tiempo. Entonces nos alternábamos un poco los dos portero del juvenil para cubrir su baja. Vamos, yo recuerdo que en pretemporada jugué también unos 20 minutos con el equipo. Y en el primer partido de su liga, como nosotros no habíamos empezado aún, me convocaron a mi.
Yo en principio no iba a jugar nada. Lo que pasa es que a mi compañero le echaron tarjeta roja y tuve que salir los últimos quince o veinte minutos contra el Pueblonuevo. Fue un poco de sorpresa, la verdad, pero lo disfruté. Lo malo fue no pudimos sacar nada positivo de allí.
P: ¿Y cómo enfocas ese debut por sorpresa?
R: Yo, sinceramente, como un partido más. En pretemporada ya había jugado con el juvenil diez partidos o así contra equipos que la mayoría eran de la Primera Extremeña. Ya entras en la dinámica y te acostumbras a jugar partidos de este estilo. No me pilló por sorpresa. Cuando vas convocado de suplente, sobre todo un portero, tienes que llevar la mentalidad de que probablemente no juegues nada. Pero algunas pocas veces pasa algo y tienes que salir.
P: ¿Tras tu debut, notaste la diferencia de jugar en División de Honor a Primera Extremeña?
R: Hombre, sí. La diferencia principal es que en Primera Extremeña son la mayoría de campos de césped natural y muchos equipos son de pueblos en los que los jugadores son gente que compite y la población del lugar se vuelca con el equipo. Es un ambiente diferente, la verdad. Como portero la gran diferencia es con los botes del balón. En la portería siempre hay una zona de tierra que al fin y al cabo te puede provocar un bote raro o lo que sea y el balón te puede despistar. Es más difícil. A mí me gusta más el césped artificial, a día de hoy.
P: ¿Y a la hora de entrenar, notas esa diferencia entre los equipos?
R: Cuándo hacemos entrenamiento específico de porteros es más o menos todo igual. Cuando entrenamos con el preparador del filial y con el de División de Honor cada uno te enseña más de una cosa o de otra, pero al fin y al cabo es eso, entrenamiento específico de un portero. Y en cuanto al físico, quizás con un poco más de velocidad con el filial. Tiene algunas cosas diferentes, pero tampoco nada peculiar.
Entre el filial y nosotros estamos de la mano de la misma preparación y no notamos tanto la diferencia entre entrenar con uno que con otro. Varios compañeros del División de Honor van convocados a lo largo de la temporada con el filial y tampoco lo vemos distinto.
P: ¿Crees que después del parón volverás a contar para los de Pepe Vázquez en algún momento o estás enfocado directamente en el juvenil este año?
R: Yo muy en mente no lo tengo la verdad. Ahora mismo sé que hay tres porteros con el equipo de Primera Extremeña. El que estaba lesionado está recuperándose ya y están también el otro que estaba desde el principio y uno que ficharon para sustituir al lesionado. Entonces, es difícil y yo prefiero centrarme en el juvenil, si es que volvemos, claro.
P: ¿Precisamente te quería preguntar también como has enfocado personalmente el cese de la actividad por la crisis con el coronavirus?
R: Se echa muchísimo de menos jugar, obviamente. Y nosotros, que veníamos como veníamos, teníamos hambre de competir como lo estábamos haciendo. Y el parón si que duele. Pero bueno, al fin y al cabo estamos todos los días de la semana, excepto sábado y domingo, entrenando por vídeollamada. Nos vemos todos, hacemos alguna broma y nada, ya esperando para vernos en persona. Con estos entrenamientos intentamos un poco mantener la forma. Aunque en casa es complicado hacer todo el trabajo. Pero lo estamos consiguiendo, manteniéndonos a tono.
P: ¿Respecto a lo que has dicho antes de jugar con el juvenil ‘si es que volvemos’, cómo crees que debería terminar la temporada?
R: A nivel personal lo he pensado mucho. Además me gusta seguir a los otros equipos y es un tema complicado para todos. Porque desde mi punto de vista creo que, haga lo que se haga, va a ser injusto. Si descienden cuatro equipos sin terminar la temporada, al fin y al cabo estos tendrían opciones matemáticas de salvarse. Probablemente la que menos perjudique a todos los equipos sea la de que todos los equipos se mantengan. Pero claro, ahora que nosotros estamos fuera del descenso pensamos: ‘Todo el trabajo que hemos hecho para nada’.
P: ¿Y en caso de terminar la temporada, cuál crees que sería la clave para que el Badajoz consiguiese la permanencia?
R: La clave es seguir compitiendo como lo veníamos haciendo, sin miedo a ningún equipo. Y creer en nosotros y en el compañero de al lado. Que si uno tiene que jugar diez minutos, lo dé todo. Si uno juega noventa que también lo de todo. Dejarnos la piel en el campo y defender el escudo, básicamente. Hemos sido novatos al principio, pero todos juntos con mucho trabajo, hemos conseguido estar dónde estamos. Tenemos que seguir esa línea. Como mensaje final me gustaría decir que el Badajoz ha venido para quedarse. Y ya está.