La Agrupación Deportiva Alcorcón, tras lograr la salvación en las últimas jornadas en la 18/19, iba a realizar varios movimientos de cara a la nueva temporada. La más destacada era la llegada al banquillo de la AD Alcorcón de Toni Paredes, entrenador con pasado en el Rayo Vallecano y que cogía las riendas de un equipo con ganas de competir. Así lo demostraron los chicos del conjunto alfarero en las primeras jornadas. Tras un primer partido aciago contra el Santa Marta de Tormes (derrota por 1-0), el equipo del sur de Madrid consiguió tres victorias seguidas para situarse cuarto en la jornada cuatro.
El Alcorcón finalizó la temporada pasada en noveno lugar con 31 puntos.
Las sensaciones eran positivas en el juvenil alcorconero en esta primera toma de contacto con la competición liguera. En el ecuador de la primera vuelta, la AD Alcorcón se situaba en un sorprendente tercer puesto, solo por detrás de Real Madrid y Atlético de Madrid. El equipo era sin dudas la revelación del grupo cinco hasta el momento. La plantilla competía contra todos sus rivales y se convertía en un auténtico escollo difícil de batir. En los siete primeros partidos, sumaron cinco victorias y solo dos derrotas. El final del primer tramo de temporada se cerraría en octava posición con 21 puntos, tras un pequeño bache de malos resultados.
El conjunto del sur de Madrid fue mejor que lo que refleja la tabla.
El problema fue el valle que atravesó el plantel madrileño desde el mes de noviembre. Desde la jornada diez (1-3 en Avaraca) hasta la jornada 21 (0-1 en Pinto), el Alcorcón no ganó ni un partido. Tres meses sin conocer la victoria que llegaron a posicionar al equipo de Toni Paredes a dos puntos del descenso (10º). El invierno congeló al juvenil, para situarse en una zona peligrosa, aunque en las últimas cuatro jornadas mejoraron. El final de la liga fue un frío empate con el Aravaca (1-1) en el Anexo de Santo Domingo en la jornada 25. Fue el último partido de Toni Paredes, que no continuó en la disciplina alfarera tras esta temporada.
La solidez defensiva del equipo, con unos jugadores de tercer año, y la eficacia goleadora del pichichi Cédric fueron clave en el mejor tramo del equipo y, a la postre, en toda la temporada. Además, el Alcorcón contó con Rubio y Caba, los cuales le dieron mucha profundidad al equipo, aportando el desborde que necesitaban muchos partidos que se atascaban. Lo cierto es que el conjunto de Madrid fue mejor que lo que refleja la tabla, sobre todo por lo que vimos en el campo la pasada campaña, practicando un buen juego.
El Alcorcón finalizó el curso de División de Honor en noveno lugar con 31 puntos. En los 25 encuentros que disputaron, consiguieron ocho victorias, siete empates y diez derrotas, con 24 tantos a favor y 29 en contra (-5 en diferencias de goles). Los números son mejorables, pero el camino ahora del Alcorcón es superar lo realizado el año pasado. Con David Rodríguez en el banquillo, las expectativas son altas. El 1 de noviembre debutan en Pinto, en el inicio de liga de los alfareros.