Mamor Niang, jugador nacido hace 18 años en España pero de familia senegalesa, volverá a dar mucho que hablar este año en el Grupo 5 de la División de Honor. El delantero del Getafe anotó su primer gol de la temporada para darle los tres primeros puntos del curso a su equipo y seguir demostrando así su gran nivel mostrado la temporada pasada.

En un encuentro que iba camino de terminar con tablas y ambas porterías intactas, el delantero salió desde el banquillo para cambiar el guión del partido. Su entrada resultó crucial pues de sus botas salió el único tanto del partido.

MAMON ANOTÓ SU PRIMER GOL SALIENDO DESDE EL BANQUILLO

El Getafe era el dominador del encuentro, quien más posesión del juego tenía pero sin ideas apenas arriba y sin llegadas claras al área contraria que generasen peligro. Es más, era el rival quien hasta el momento se había mostrado más seguro en ataque, pero pecaron de falta de definición y de la buena actuación del portero azulón.

Fue entonces cuando el entrenador Gary decidió dar entrada a Mamor. Era el minuto 57 de partido y todos los presentes en el campo notamos esa sensación de frescura y peligro que llevan encima los grandes delanteros. Simplemente con su gran presencia física uno puede ver de qué palo está hecho este jugador. 

En ese momento el partido cambió por completo. Mamor empezó a pedir el balón por alto para bajarlo gracias a su envergadura y combinar con sus compañeros, a caer en banda izquierda y sobre todo corriendo a todos los balones al hueco que sus compañeros le ponían, siendo un incordio para los defensas rivales. Todo eso animó a sus compañeros a avanzar líneas en busca del gol que le diera la primera victoria del encuentro y fue cuando el Getafe empezó a tener oportunidades de verdad.

DEMUESTRA TENER GRAN CALIDAD E INSTINTO DE GOL

Pues el gol llegó, y ese día tenía nombre y apellido: Mamor Niang. En una jugada sin apenas peligro en el minuto 74, un balón que venía votado al centro de los defensas se les complicó a la hora de despejar y se coló entre las piernas de uno de ellos, dejando solo en el área al delantero azulón que no perdonó y batió al portero por arriba. Un caramelito para un killer del área que siempre tiene el gol entre ceja y ceja. En apenas 15 minutos en el terreno de juego ya cambió por completo el devenir del partido y el resultado de este, pues el suyo fue el único tanto del partido.

Hay que añadir que esta no es la primera vez que lo hace. Ya la temporada pasada dos goles suyos fueron definitivos para darle la victoria al Getafe: el primero en el descuento frente al Santa Marta certificó la victoria en la jornada 4 y el siguiente en otra victoria por la mínima frente al Leganés en el derbi de la jornada 6.

UN FUTURO MUY PROMETEDOR

Un delantero muy completo y al que no dejaremos de seguir durante toda la temporada, pues viendo el nivel mostrado ya desde el primer día y la calidad que atesora es muy seguro que este no sea el único tanto que nos deje en la galería. Quién sabe si dentro de poco el futuro le depara una oportunidad en el primer equipo y le vemos en Primera División a las órdenes de José Bordalás.