La selección española se queda a medio camino

La selección española y la selección de México abren la segunda jornada del grupo C del Mundial sub-20 que se está disputando en Chile

Mismo estadio, misma hora y cinco grados más de temperaturas eran los ingredientes para un partido que se antojaba crucial para el devenir de los nuestros en este mundial.

Gran primera parte y primer gol

El arranque de partido de la selección española era muy diferente al del pasado domingo contra Marruecos, mucha más velocidad en la circulación de balón y una salida mucho más limpia y certera desde atrás. Paco Gallardo tomó nota del partido ante los africanos y colocó en el eje de la zaga junto a Andrés Cuenca al jugador del Málaga Izan Merino precisamente para que esa salida de balón fuera mejor.

En el minuto 3 España tuvo una gran ocasión en los pies del bético Pablo García, que acabó disparando por encima del larguero tras un fallo en la salida de pelota por parte del guardameta mexicano.

Paco Gallardo cambió a los dos extremos respecto al partido de Marruecos. Ante la selección mexicana fueron titulares Pablo García y Virgili, dos de los jugadores más protagonistas en la primera mitad.

De las botas del extremo izquierdo del Mallorca llegaba el peligro más claro de España. Un pase filtrado a la carrera de Iker Bravo dejaba en franquía al delantero del Udinese que acabó estrellando la pelota en el palo.

España salió bien, lo estaba demostrando y se estaba empezando a merecer el primer gol. De hecho el primer acercamiento de México no llegó hasta el minuto 18 con un tiro de Gilberto Mora sin peligro alguno.

Una de las jugadas polémicas del partido llegó en el minuto 20. Una jugada de Jan Virgili por la banda izquierda acabó en penalti tras un empujón del defensa mexicano. El seleccionador de la “tri”, Eduardo Arce, solicitó el vídeo arbitraje y el colegiado argentino acabó anulando el penalti. España seguía buscando y mereciéndose el gol.

España siguió presionando alto, recuperando el balón rápidamente y no dejando a México, un equipo con muy buen trato de pelota, crear juego.

A partir del minuto 30 el partido cambió de rumbo. México tuvo tres ocasiones seguidas en las que el daño lo generó por los costados. El gran debe de España en este mundial está siendo los laterales, y ni Fortea ni Julio Díaz fueron capaces de frenar a Alexei Domínguez y Amaury Morales respectivamente.

En el minuto 32, una gran combinación entre Alexei Domínguez y Gilberto Mora, dejó solo a este último dentro del área para batir a Fran González y poner el 0-1. Se le estaba poniendo la clasificación muy complicada a España.

La selección española siguió intentándolo, no le quedaba otra. Virgili era el hombre que más peligro estaba ocasionando, buscando todo el rato a Iker Bravo dentro del área.

En el minuto 40, una gran jugada asociativa ente Virgili y Pablo García, acabó con el disparo cruzado con la pierna zurda del jugador del Betis ante el que nada pudo hacer el portero mexicano. Golazo y a por el partido.

Dominio total sin suerte en la segunda parte

El guion del partido en la segunda parte fue más de lo mismo. España empezó dominando y cada vez asfixiaba más a México dentro de su propia área.

Iker Bravo tuvo la primera ocasión clara de la segunda mitad. Un disparo cruzado dentro del área que salvaron, de forma conjunta, Emmanuel y Diego Ochoa. La selección española se estaba mereciendo el segundo gol, pero no llegaba y podían llegar los nervios.

La selección española siguió llegando con facilidad y peligro a la portería mexicana, en esta segunda parte más por la banda izquierda con un Pablo García que fue de lo mejor de la selección.

A partir del minuto 65 y cuando ya pesaba el cansancio, el juego de la selección española se volvió presumible y la defensa mexicana, capitaneada por un excelso Diego Ochoa, estaba cómoda sobre el verde.

En el minuto 73, Paco Gallardo realizó los primeros cambios dando entrada a David Mella y Peio Canales por Rayane y Thiago Pitarch.

Los cambios sentaron bien a la selección española pues acto seguido, en el minuto 75, un patadón a seguir de Iker Bravo, dejaba solo para encarar a Virgili, que era derribado dentro del área.

Iker Bravo transformó el penalti. Por primera vez en el Mundial estaba por delante y no parecía posible que se nos fuera a escapar esa renta, mínima pero importantísima.

Se notaron los nervios en el combinado nacional por la necesidad de esos tres puntos y cuando el partido moría, un centro desde la esquina derecha del área, a priori fácil para el despeje de la zaga española, se envenena y Gilberto Mora anotaba el empate y el segundo en su cuenta particular.

Ese gol, en el minuto 87, fue un jarro de agua congelada para la selección española, tanto que, si el partido llega a durar diez minutos más, y eso que el colegiado añadió seis, podría estar hablando de algo peor.

Como diría el sabio de Hortaleza, ante Brasil solo vale ganar, ganar y volver a ganar.

El próximo partido para la selección española es contra Brasil, el sábado 4 de octubre a las 22:00. Las cuentas son claras, si no ganamos a la canarinha, estamos fuera. Así que, parafraseando a Luis Aragonés, solo vale ganar, ganar y volver a ganar.

Por su parte, con dos puntos, México va a echar el resto ante Marruecos, con la ilusión y las opciones intactas por clasificarse.