La Real Sociedad venció 2-0 al CD Aurrera de Vitoria en la jornada 22 de la División de Honor Juvenil (Grupo 2), en un encuentro disputado en las Instalaciones de Zubieta. Los donostiarras resolvieron el partido con goles en el minuto 19 y en el 51, demostrando solidez y control durante gran parte del choque, por lo que la Real impone su ley en Zubieta.
Dominio txuri-urdin desde el inicio
El conjunto dirigido por su técnico apostó por un once sólido, con Unax Azkarraga Arrosipide bajo palos y una defensa formada por Julen Gaztañaga, Beñat Isasa, Lander Uranga y Peru Larrañaga, que además ejerció de capitán.
Desde el primer minuto, la Real Sociedad llevó la iniciativa. El centro del campo, con Ibai Galparsoro, Telmo Gorostizaga y Danel Larrarte, impuso ritmo y control, dificultando la salida de balón del Aurrera Vitoria.
El primer premio llegó en el minuto 19. Tras una acción bien elaborada, los locales lograron el 1-0, haciendo justicia a lo visto sobre el césped.
El Aurrera Vitoria intentó reaccionar tras el paso por vestuarios. El conjunto vitoriano, con Martín Ibarrondo como guardameta y Marcos Sevilla como capitán, buscó mayor profundidad por bandas, pero se encontró con una defensa bien organizada.
Sentencia tras el descanso
En el minuto 51 llegó el golpe definitivo. La Real Sociedad amplió la ventaja con el 2-0, un tanto que encarriló definitivamente el encuentro. A partir de ahí, los guipuzcoanos gestionaron el resultado con inteligencia, evitando riesgos innecesarios.
Uno de los aspectos más destacados del partido fue la seguridad defensiva de la Real Sociedad. El equipo apenas concedió ocasiones claras y supo mantener el orden en todo momento. El Aurrera Vitoria, pese a su esfuerzo, no encontró espacios suficientes para inquietar con claridad la portería local.
En definitiva, La Real impone su ley en Zubieta con una victoria construida desde el orden, la intensidad y la eficacia en los momentos clave. El conjunto txuri-urdin supo golpear en cada parte, mantener la solidez defensiva y gestionar el ritmo del encuentro ante un Aurrera Vitoria competitivo pero sin profundidad suficiente.