La Gimnástica Segoviana, tocada y hundida frente al Rayo Majadahonda

En palabras de su entrenador fue “la peor primera parte que hemos jugado en toda la liga”. En la segunda mitad la Gimnástica Segoviana mejoró considerablemente, pero no fue suficiente para sumar puntos en la tarde de hoy.

Gimnástica Segoviana 0 – 2 Rayo Majadahonda

Intensidad y ocasiones del Rayo Majadahonda en la primera parte

Tocada y hundida. Es el titular que nos deja el partido acontecido en la tarde de hoy sábado 23 de octubre en el estadio José Antonio Minguela. Un encuentro en el que podemos vislumbrar las dos caras de esta Gimnástica Segoviana en la División de Honor Juvenil.

La primera parte se correspondería a la cara menos atractiva de este equipo, podría adjetivarse como insulsa, pobre, poco atractiva… En la que el Rayo Majadahonda sacaría los dientes y las oportunidades. Los primeros 15 minutos fueron de infarto para el cuadro local. Muchas ocasiones, y todas ellas en dirección a la portería de Álvaro Calvo, quien hizo un gran partido parando gran parte de las ocasiones generadas por los rayistas. Estaban comenzando las hostilidades de los madrileños, a lo que la Gimnástica se defendía como gato panza arriba.

Los minutos pasaban y la ‘Sego’ no levantaba cabeza. El medio campo era propiedad del Rayo, que filtraba balones a sus 3 hombres de arriba que eran dinamita para la defensa segoviana. Llegaría el descanso, y con él más malas noticias para el equipo de Tito Domingo, ya que su capitán, Diego Alonso, tendría que retirarse en muletas del campo tras un choque fortuito despejando un balón. Tocada. Muchas y buenas ocasiones del Rayo Majadahonda para marcar, pero los locales aguantaban (por el momento).

Segunda parte de una muy mejorada Gimnástica, pero insuficiente

Comenzó la segunda parte, y con ella llegó el gol rayista en el primer minuto. Después de un lío en el área, le quedó la pelota en los pies a Abreu y no perdonó. Lo que no había conseguido el Rayo en los primeros 45 minutos lo conseguiría en los primeros instantes de la segunda parte.

Hay quienes pensarán que después de las hostilidades de la primera parte por parte de los madrileños, sumado a la lesión del capitán local y al gol en contra, los segovianos se vendrían abajo. Nada más lejos de la realidad. Los chicos de Tito Domingo comenzaron a controlar el choque: posesión de balón, internadas por ambas bandas y ocasiones a balón parado. Muchas de éstas sacadas de las botas de Venegas. Estábamos ante la cara más atractiva de la Gimnástica, aquella que nombramos  al principio. Comenzaban a palparse brotes verdes. Por su parte, el Rayo bajó alguna marcha. Empezó a sentirse pesado, hubo algún acto de pérdida de tiempo y pudieron pagar la relajación.

La «Sego» olió sangre. Sabía que estaba en el tramo de partido que quería, en el que hace muchas cosas y todas bien. Y había tiempo para más. Por ello, el equipo se lanzó arriba con todo en busca de puntos. En una de éstas, un error en el medio del campo propició una contra en la que se quedaron tres para uno y el recién entrado Aitor no perdonó. Hundida.

Derrota dolorosa para la Gimnástica Segoviana, que se coloca última de la División de Honor con tan solo 1 punto en 8 jornadas. Por su parte, el Rayo es sexto momentáneo, a expensas de que la Cultural Leonesa y AD Alcorcón jueguen sus partidos.

 

Foto: Alberto Gutiérrez