La estrella de Las Rozas

Gonzalo Aranaz terminó la temporada como máximo goleador del juvenil, participando también con filial y primer equipo roceño

Gonzalo Aranaz terminó la temporada como máximo goleador del juvenil, participando también con filial y primer equipo roceño

Gonzalo Aranaz se ha erigido esta temporada como uno de los mejores jugadores de División de Honor. Su temporada bajo las órdenes de Juanjo Herrero ha sido sensacional, siendo el máximo goleador de uno de los equipos revelación del DH5. Su liderazgo, olfato goleador y trabajo también fuera del área le convierten en uno de los nombres propios de la temporada. Una nueva estrella en ciernes que llama la atención de clubes importantes, atentos para acometer movimientos y tratar de fichar al futbolista de Las Rozas.

Temporada de consolidación

El jugador, que alcanzará la mayoría de edad el próximo mes de agosto, ha echado abajo todas las puertas dentro del club roceño. Este curso se convirtió en el gran argumento ofensivo del juvenil división de honor, pasando por sus botas gran parte del flujo de ataque. Jugando tanto en punta como un poco más acostado en banda para buscar la diagonal con su pierna diestra, Gonzalo ha sido un quebradero de cabeza para las defensas rivales.

Con el juvenil A de Las Rozas C.F. ha hecho 15 goles, siendo el tercero en la tabla de goleadores del grupo 5. Cifras muy potentes teniendo en cuenta sus varias ausencias entre lesión, sanción por ciclo de amarillas y convocatorias con equipos superiores de la entidad.

En subida

El conjunto dirigido por Juanjo Herrero ha cuajado una gran temporada. Una temporada que seguramente podría haber resultado siendo aún mejor si Gonzalo hubiese estado presente en algunos de los compromisos que se perdió al ser llamado por el filial y primer equipo roceño. El gran rendimiento del que es el dorsal siete del juvenil, ha hecho que su participación con equipos de categorías superiores del club fuese obligada.

Y es que el delantero de Las Rozas, después de esta temporada no puede si no considerarse como una estrella más de la División de Honor. Su propio club le ha requerido para afrontar retos de mayor envergadura, así como otros clubes importantes le han echado el ojo. Lo que es evidente es que esta temporada ha sido muy fructífera para el ariete y la evolución en su formación, siendo uno de los jugadores a los que habrá que seguir muy de cerca.