El sábado a las 12:30, Atlètic Segre y Espanyol B se citaron en el Ramon Farrús con motivo de la decimosegunda jornada del grupo 7 de Nacional. Los locales se llevaron los tres puntos gracias a un 2-1 con remontada incluida. Algo que suponía la octava derrota periquita en lo que va de liga. Ahí estuvo Juvenil DH para adelantaros un par de exclusivas en clave espanyolista. Por un lado, la reacción de los jóvenes al encajar el par de goles. Por otro, qué exclamaron a su paso por vestuarios.
Contexto
En un partido escaso de acciones de peligro, los barceloneses anotaron pasada la hora de juego. El revulsivo Dairon Fernández fue el encargado de abrir la lata segundos después de ingresar al terreno de juego. No obstante, Pociello igualó el marcador al cabo de dos minutos. Luego, Pallejar selló el definitivo 2-1 en el 77′.
El luminoso no se volvió a mover y se consumó la enésima derrota perica. Por si fuera poco, tras verse por delante en el marcador contra un rival a priori asequible. Cosa que duele más al dominar el encuentro. Concretamente, su oponente marcó en sus dos primeros tiros a puerta y el guardameta Nicolás Vidal solo atajó en la última jugada. Mientras tanto, ellos chutaron cinco veces entre los tres palos y solo vieron puerta una vez.
Comunión real
Cuando el Espanyol B encajó el tanto del empate, los once futbolistas que estaban jugando se congregaron en su área. En ella, el capitán Óscar Garrido comandó una arenga para alentar a sus compañeros. Más tarde, también animó a los suyos cuando el balón no estaba en juego.
Tras el 2-1, los jugadores también realizaron un corro, aunque esta vez menos animoso y más por compromiso. En ese instante, un colaborador de Juvenil DH pudo fotografiar el acto en exclusiva.
Insultos
Cuando el colegiado pitó el final, el equipo se dirigió al túnel de vestuarios con caras largas y alguna que otra palabra malsonante. Conviene destacar que estas no iban dirigidas a nadie en particular, sino que resultó un gesto de impotencia ante la dificultad de puntuar en casa de un rival directo. Sea como fuere, los improperios no tienen cabida en el deporte.
Crisis
Pese a que se intuían brotes verdes con dos victorias consecutivas, los de Albert Martínez no han mantenido el ritmo de puntaje. De hecho, encadenan dos derrotas. Además, contra equipos de la parte baja: el colista Damm B y el recién ascendido Atlètic Segre. El último compromiso era clave en términos clasificatorios, ya que los ilerdenses tenían los mismos puntos.
Así las cosas, actualmente el sub-19 B del Espanyol es segundo por la cola. O sea, ocupa puestos de descenso a la Preferente catalana. Una categoría insuficiente para la correcta formación de los canteranos blanquiazules. Desde la Dani Jarque confían en la permanencia del segundo juvenil, ya que se halla a tres unidades de esta y se prevé una segunda vuelta considerablemente mejor.
Plantilla inexperta
En realidad, el Juvenil B del Espanyol tiene muchas dificultades para sacar su mejor versión. Mayormente por la edad, puesto que se trata de un elenco conformado en su mayoría por juveniles de primer año. En aras de acelerar procesos de formación, los resultados deportivos están siendo objeto de críticas. Sin embargo, tan mal no se están haciendo las cosas cuando el primer equipo, con una amplia representación de La21, es quinto en LaLiga EA Sports.
Paralelamente, los conjuntos de Nacional tienen peores instalaciones que las de Sant Adrià de Besòs. Asimismo, la visita perica está marcada en rojo en el calendario. De manera que los futbolistas suelen vivir escenarios hostiles.
Todos estos condicionantes dan pie a una crisis, al menos de resultados. Algo que el sábado provocó impotencia y a su vez, un par de arengas e insultos al término de la contienda.