La genialidad de Naim García no es suficiente para que el Leganés se lleve los tres puntos de Santo Domingo. Marcos Blasco neutralizó ese tanto para el Alcorcón con un remate dentro del área. Al final, reparto de puntos entre los dos equipos del sur de Madrid.
Alcorcón y Leganés se citaban con los dos equipos encadenando actuaciones por debajo de su nivel habitual. El conjunto alfarero venía de dos empates y una derrota en el derbi alcorconero y el plantel pepinero de dos empates consecutivos. David Rodríguez y David Bohega eligieron para salir de inicio a:
Alcorcón: Erlantz Cubillo, Joao Andrés, Rodrigo Taus, Marcos Blasco, Adrián Caba, Nata Salazar, Carlos Ribagorda, Óscar Alepuz, Gonzalo de la Fuente, Roberto Porcel y Jesús Carrillo.
Leganés: Alfonso, Álvaro, Rachard, Lalo, Víctor, Álvaro Expósito, Piriti, Ben, Baroa, Naim García y Rubén Torres.
Obra maestra de Naim García
El duelo comenzaba tal y como se esperaba, con mucha intensidad por parte de ambos conjuntos. Alcorcón y Leganés medían fuerzas a sabiendas del potencial de cada plantel. Con el paso de los minutos, el equipo local se notaba más cómodo en el posicionamiento y en la presión al rival. Dos factores por los cuales los de David Rodríguez se hicieron fuertes. No obstante, las ocasiones no llegaban de forma clara gracias a una gran defensa pepinera, que era capaz de resolver todos los problemas que les planteaban los alfareros.
Ahora, el golpe de efecto llegó para el Leganés. Un balón llovido del cielo fue empalado por Naim García a treinta metros con la zurda para colocarla en la escuadra. Un golpeo fuerte en el que nada pudo hacer Erlantz Cubillo. A partir de este momento, el Leganés supo gestionar mejor la ventaja en el marcador para llegar más al área del Alcorcón, mostrando una mayor fiabilidad con ese cero a uno. El equipo local, con la presión de ir por debajo, no afrontó el final de la primera parte con tanta confianza como el inicio de esta.
Blasco empató para dar paso a la ida y vuelta
Mejor el Leganés en el inicio del segundo tiempo, pero, paradojas del destino, cuando mejor estaban, llegó el tanto del Alcorcón. Un balón colgado desde la derecha de Adrián Caba era peinado por Marcos Blasco para poner el empate. Jarro de agua fría para un Leganés que estaba fantástico en defensa. Desde ese gol, ambos equipos se quitaron el ropaje y, como cuando no había tren, se midieron en un duelo de golpe a golpe, en el que el más resistente ganaría la contienda. Los ganchos se sucedían al más puro estilo Anthony Joshua. Mucha intensidad, ya que a ninguno le bastaba con el punto del uno a uno.
Los cambios amenizaron un encuentro que seguía con mucha tensión competitiva. Los últimos minutos fueron de auténtica locura. David Lázaro estuvo a punto de marcar el segundo para el Alcorcón, pero Álvaro sacó en la línea de gol. La siguiente jugada fue un tiro al palo del conjunto visitante tras el golpeo de una falta desde la frontal. Cualquiera de los dos equipos se lo podrían haber llevado. El pitido final fue la pausa a una batalla con las pulsaciones por las nubes.
La semana que viene, en la penúltima jornada del año, el Alcorcón visitará uno de los campos más difíciles del subgrupo. Se enfrentará al Getafe en una nueva lucha por los puestos de arriba. El Leganés, por su parte, volverá a jugar de visitante en Alcorcón, está vez contra el Trival Valderas Alcorcón. La DH5 no para.