Tablas sin goles en un derbi mallorquín con pocas ocasiones. Los locales pudieron conseguir los tres puntos en la primera parte, pero la madera y el portero rival se lo impidieron. Partido perteneciente a la jornada 29 que se preveía reñido y así ha sido, debido a la necesidad de puntuar de los visitantes, que tienen como principal objetivo la permanencia en esta DH3.
RCD MALLORCA 0-0 ATLÉTICO BALEARES
Comienzo notable el que veríamos en los primeros compases por parte del Mallorca. Los locales salieron con una idea de juego clara, dominar a su rival a través de las posesiones del balón. Por el contrario, el Atlético Baleares daría prioridad a sorprender al rival a la contra a través de transiciones rápidas.
Gran inicio local
Muy pronto empezaría a crear peligro el cuadro bermellón en este derbi mallorquín. Ya en el minuto seis, tendrían la que sería prácticamente la ocasión más clara de los 90 minutos. El balón le llegaba a Marcos Plomer en la banda izquierda, que se perfiló hacia su pierna buena y golpeó con un derechazo directo al travesaño de la portería rival. Gran ocasión ésta para abrir el marcador, sin embargo, no pudo ser en este primer intento del plantel local. Con el transcurso del encuentro, el Mallorca siguió generando ocasiones aunque sin tanto peligro como esta primera. Los delanteros bermellones buscaban encarar constantemente, pero la zaga rival se mostraba muy férrea.
La siguiente ocasión clara del partido llegaría en el minuto catorce, también a favor de los locales. Miguel Susarte, el nueve del equipo, remató a portería un genial centro que llegaba desde el lateral derecho, pero detuvo el portero rival con una espectacular parada. Gracias a los grandes reflejos del portero del Atlético Baleares, esta jugada que ya parecía gol claro, acabó siendo finalmente despejada.
A partir de este momento, las ocasiones de peligro brillaron por su ausencia en este segundo tramo de los primeros 45 minutos. El Mallorca seguía bien plantado, tanto en campo propio como en el rival y, además, el peligro del Atlético Baleares iba a ser lo más mínimo posible. Apenas tuvieron posesión los visitantes hasta que finalizó el primer tiempo, lo que les restaba posibilidades de alterar el resultado a su favor.
Con el descanso, ambos entrenadores tendrían tiempo de aclarar los conceptos y exigir algo más a sus plantillas en determinadas facetas del juego. El Mallorca trataría de seguir con esa dinámica dominante, mientras que el rival seguiría en la misma línea para conseguir un punto vital respecto a la clasificación.
Una segunda mitad pobre
La reanudación llegó y, con ella, el dominio de los bermellones, aunque no se encontraron en este tiempo tan a gusto como en la primera parte. Además, por momentos el Atlético Baleares subía la presión y conseguía crear juego en campo rival, algo que hicieron muy poco previamente. Sin embargo, esta mitad se caracterizó por un juego más tranquilo. En el campo se sucedía una batalla táctica, con más presencia física que de individualidades. Este hecho benefició a los visitantes, que estaban más cómodos en estas facetas del juego.
Dentro de esta segunda parte se podría destacar muy poco en cuando a producción ofensiva. El Mallorca no conseguía llegar fácilmente al área rival, y los visitantes, con pocos jugadores arriba, no conseguían crear ventajas que les dieran la oportunidad de buscar el gol. Lo más destacable sucedería a balón parado, donde ambos equipos se hacen fuertes. En el minuto 85´, los locales tendrían una clara de esta forma, sin embargo el balón se paseaba por el área sin encontrar un rematador.
Finalmente llegó el término de los 90 minutos en la ciudad deportiva Antonio Asensio con un empate sin goles en el derbi mallorquín. Este punto refuerza ligeramente al Mallorca, aunque es vital para los visitantes, que de este modo se alejan algo más del descenso. Ahora mismo, están a cinco puntos del descenso, que lo marca el San Francisco. Por su parte, el Mallorca sigue en una cómoda quinta posición.
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