El Vilassar de Mar deja de ser el Espanyol C

El club blanquiazul rompe su acuerdo de filiación con la entidad maresmense.

Tal como avanza La Grada, a falta de confirmación oficial, el Vilassar de Mar dejará de ser el segundo filial del Espanyol. Con esto, el club barcelonés pierde un equipo en su organigrama formativo. Algo que permitirá recortar gastos y potenciar la cantera dando más protagonismo al Juvenil A y al Espanyol B. La decisión, tomada por Marco Otero, contrasta con la de un Fran Garagarza que todavía sigue de baja por el infarto de miocardio que sufrió en noviembre.

Invento efímero

Ni un año es lo que ha durado el Vilassar de Mar ejerciendo como segundo filial. En Tercera Federación, los pupilos de Dani Pérez realizaron una temporada de menos a más. Con una plantilla muy joven (el jugador más mayor tiene veintiún años), se consiguió una meritoria decimotercera plaza en la quinta división española, a cinco puntos del descenso y a diecisiete del playoff. El objetivo de este equipo era hacer de puente entre el sub-19 y el filial. Dicho con otras palabras, dar cabida a jóvenes que dieran sus primeros pasos en el fútbol amateur.

Imagen en Cerdanyola. Fuente: UE Vilassar de Mar

Confrontación

Sin embargo, Otero, el nuevo responsable del fútbol base perico considera que no es un espacio competitivo apto para el desarrollo de los canteranos. No es para menos, puesto que la mayoría de campos son de césped artificial (incluido el del Vilassar), los rivales son muy duros, apenas se practica fútbol de posesión y demás.

Contrariamente, Fran Garagarza es el director deportivo que estableció el acuerdo de filiación y quiere mantenerlo, pero está de baja y no puede intervenir. Así pues, hay un conflicto dentro del club. Algo que también se ha demostrado con el técnico del Espanyol B Raúl Jardiel, donde el de Mutriku le ofreció la renovación pese a no ser del agrado de Marco Otero, el cual quería relevarlo por Sergio García, actual entrenador de la selección española sub-17 y leyenda blanquiazul. 

Carpetas abiertas

Bajo este contexto, se avecinan muchos movimientos en La21. Máxime con esta reformulación de equipos. Por un lado, habrá renovaciones de contrato y jugadores a los que le expirará. Por otro lado, varios futbolistas saldrán cedidos en busca de minutos. También habrá quienes reciban la carta de libertad y en el mejor de los casos, el Espanyol tratará de sacarles rédito económico por medio de una venta, aunque se antoja complicado.

La ley ha influido

La Real Federación Española de Fútbol trabaja en busca de limitar a un máximo de ocho futbolistas filiales por equipo. De modo que afectaría fuertemente sobre la relación entre Vilassar y Espanyol. Quizás haya una moratoria o se elimine la restricción, pero ante la incertidumbre, Marco Otero considera innecesario tener un segundo filial en Tercera Federación.

Imagen del partido contra el Cerdanyola. Fuente: UE Vilassar de Mar

Situación futura

Por consiguiente, el Espanyol replantea su estructura formativa, dándole así más protagonismo al Espanyol B y al Juvenil A. Por una parte, el filial ha cuajado la peor temporada de su historia en Segunda Federación y no ha promocionado a ningún futbolista al primer equipo. En cambio, el equipo de Marc Xalabarder sumó 72 puntos en liga y estuvo a punto de cantar el alirón

Marc Xalabarder dirigiendo un entrenamiento del Juvenil A blanquiazul. Fuente: Pericos Marca

Cabe destacar que Xala atendió a los micrófonos de Radio Marca afirmando que tener al Vilassar entre medio de su equipo y el ‘B’ le llevó a tener un equipo sumamente joven  y que «la clave de todo es la insistencia. Somos muy pesados, muy insistentes, y le damos mucho valor al día a día, a la humildad, ya que aquí lo más importante es el equipo y el club, y hay que defenderlo como si fuera el último día que lo haces».

Asimismo, «se nota mucho el jugador que siente al Espanyol porque es el que, cuando las cosas no van bien, rema, tira, insiste… y más allá de querer quedar lo más arriba posible en la clasificación, si tienes este punto sentimental, te hace dar mucho más en todos los aspectos», declaró. De hecho, «siempre nos fijamos en los que se van, pero también hay muchos que se retienen y que cada año reciben ofertas, como el propio David Muñoz o Samu Puyo».

En cuanto a su futuro, el preparador dijo ser «una persona muy de club. Aquí en el Espanyol me siento como en casa desde el primer día, me siento un privilegiado y muy identificado desde pequeño con lo que hace este club. Tengo claro que, si el club lo quiere, estaré aquí muchos años. No tengo prisa, soy joven, y lo que espero es seguir mejorando, creciendo y rodeándome de la gente que hay en el Espanyol, que es mucha y muy buena».