La jornada 12 del grupo cinco de la División de Honor se abría este sábado en Valbebeas. El Real Madrid recibía en su ciudad deportiva al Rayo Vallecano. El conjunto blanco pasó muy por encima a los vallecanos, que encajaron dos goles en cada parte, sin prácticamente oportunidad de arañar nada.
Real Madrid 4 – 0 Rayo Vallecano
Real Madrid: Luis, Rueda, Miguel Gutiérrez, Javi Domínguez, Isma, Sintes, Aparicio, Theo, Vassilakis, Álvaro Martín, Franco.
Rayo Vallecano: José Tomás, Pablo, Arich, Gimeno, Figueroa, Barragán, Álvaro Moreno, Aitor, Barroso, Dani Moreno.
Comenzaba el partido con tímidas posesiones de los dos equipos en campo rival. En el Rayo salían con confianza de jugar el balón, e intentar combinar más allá de la primera zona de creación. En cuanto al Madrid, parecido, aunque sí que conseguían enlazar más pases y mantener el balón algo más de tiempo. Esta fue una dinámica que se fue agudizando con el paso de los minutos.
Pasados los 10 minutos, esa prácticamente igualdad de posesiones fue desapareciendo. El Madrid comenzaba, ya sí, a dominar el encuentro. Jugando mucho a hacer bascular al Rayo de un lado a otro. Si no les salía una jugada por una banda, si se veían acorralados, los blancos volvían y empezaban por la contaría. Al Rayo esto le cansaba y le minaba cada vez más haciendo que se fuesen abriendo huecos.
Así llegaba el primer tiro del Madrid, de Franco (11) en el minuto 11. José Tomás, portero del Rayo, lo sacaba colocando la mano muy abajo, donde suele constarles a los guardametas. Él y el central Gimeno serían los más destacados del partido del Rayo. Tuvieron gran responsabilidad en que la ventaja final no fuese aún mayor.
Unos minutos después, en el minuto 20 Vassilakis abría la lata en el campo 7 de Valdebebas. No fue a la primera, ni a la segunda, sino a la tercera que metió el delantero del Madrid. José Tomás consiguió realizar una doble parada, pero no terminó despejando fuera o blocando y llegó el tanto del 9.
A partir de este momento, el control es ya claro, tan claro como blanco. El Real Madrid mantenía su juego combinativo y de paciencia que desgastaba al equipo rival.
Las ocasiones se sucedían con el Madrid merodeando mucho el área rayista. El segundo gol llegaba en el minuto 41. Obra de Esteban Aparicio. El jugador disparó desde dentro del área, desde el lado derecho, para cruzar el balón al palo opuesto de José Tomás.
Con el marcador señalando el 2-0, los jugadores enfilaron los vestuarios. Unos con cabezas más altas que otras. Los vallecanos intentaban no bajar los brazos, pero la situación no les ayudaba.
En la segunda parte lo presentado en el césped de Valdebebas no cambiaría casi nada. El Rayo se encontraba hundido y acorralado atrás, es su primer tercio del campo.
A pesar del que el Madrid no solía tirar desde fuera del área, sino que lo que intentaba era llegar combinando hasta dentro del área, Álvaro Martín lo intentó y le salió en el minuto 49. Colocaba el tercer tanto para el Madrid en el marcador. 3-0.
A continuación, hubo unos minutos en los que se mezclaron una relajación de los jugadores madridistas con unas jugadas positivas del Rayo Vallecano. Con Guerrero tirando del carro un poco, que salió del banquillo, consiguió mantener cierta posesión durante un corto periodo de tiempo y acariciar alguna ocasión a balón parado. Fue un es espejismo y en seguida se volvió a la dinámica anterior.
El cuarto gol finalmente lo pondría el mismo jugador que abría en la primera parte. Vassilakis empujaba a gol un centro raso desde la derecha efectuado por Aparicio. Este delantero madridista fue un gran activo en ataque durante todo el partido. Acabó con dos goles, pero tuvo ocasiones para lograr hasta el hat-trick.
El partido acababa por tanto 4-0 a favor del Real Madrid. El Rayo Vallecano se vio completamente superado y lo que busca ahora es olvidarse de este partido y mirar ya al siguiente rival, al Extremadura, contra el que juega en casa, en Vallecas.
El Madrid venía de jugar entre semana con el Rayo Majadahonda, al que ganó in extremis en el último minuto, sin embargo, no parecía que sufriera de ningún tipo de cansancio esta mañana de sábado.