El Rayo pasa por encima del Burgos

Goleada de un Rayo que quiere más

El Rayo Vallecano se da una gran alegría y gana contundentemente al Burgos en esta jornada 21 del DH5 de la División de Honor. Dos equipos con dinámicas dispares que buscaron los tres puntos desde el primer minuto pero la balanza se decantó del lado de los vallecanos con una goleada a costa de un Burgos que no consigue encontrar la regularidad de la primera vuelta.

 

Dominio local en la primera parte

Comenzó a rodar la pelota en lo que se presuponía que iba a ser un partidazo entre dos rivales directos de la zona alta de la tabla. Desde los primeros minutos se vio a un Rayo muy reconocible, tratando de jugar la pelota desde la línea de la defensa, creando superioridad por zonas e intentando llegar antes posible al área rival. Por su parte el Burgos, fiel a su idea de juego, buscó un fútbol muy vertical con rápidas transiciones de balón aprovechando la velocidad de los tres de arriba.

El primer gol del partido llegó muy pronto. En el minuto 4, Alonso realizó un muy buen desmarque a la espalda de la defensa burgalesa, recibió el balón y definió con gran calidad frente a Román.

Este gol tempranero hizo que los vallecanos jugasen más tranquilos y se hiciesen con el control del partido. El Burgos trató de generar ocasiones pero nunca salieron victoriosos de los duelos, ni en los aéreos ni en los uno contra uno.

Pasada la media hora de juego, en el minuto 33, una buena jugada por banda izquierda entre Sergi y Silva acabó con un centro raso al primer palo del capitán del Rayo, que cazó Adri al primer toque para mandarlo al fondo de las mallas y poner el 2-0 en el luminoso.

 

 

No hubo más ocasiones en el partido más que dos jugadas con peligro de Guti, un disparo desde 25 metros que sacó muy bien Román y un disparo dentro del área, casi sin ángulo, que estrelló en el portero burgalés.

El partido se fue al descanso con el Rayo por delante en el marcador y con mejores sensaciones en cuanto al fútbol desarrollado.

 

Tres goles más y goleada

El árbitro pitó el comienzo de la segunda mitad y parecía que los de Roberto Santamaría salieron con otra cara.

La primera del partido fue suya. Una falta algo lejana escorada a la derecha fue chutada por el atacante hoy de negro, obligando a la estirada del portero vallecano para mandar el balón a córner.

A los diez minutos del segundo tiempo, fue Hame quien recibió un balón dentro del área y con gran calidad, a la media vuelta, realizó un disparo cruzado convirtiéndolo en gol y poniendo el 2-1 en el marcador. Un tanto que dio esperanzas a los visitantes.

 

 

La experiencia siempre es un grado y bien se está notando en los jugadores de la franja. A pesar del gol de los visitantes, que les metió en el partido, y los minutos posteriores donde apretaron más y el Rayo no consiguió sacar bien la pelota, siendo imprecisos en algunos pases, los de Toni Paredes siguieron desarrollando su juego, sabiendo elegir cuándo y cómo jugar.

De tal modo que el ímpetu visitante se vio trastocado por un nuevo gol del Rayo. En un balón despejado por el portero vallecano, Roble se hizo con el, vio el demarque de Silva y le puso un balón con el que se plantó solo frente al portero y definió para hacer el 3-1.

A cinco para el final, Roble provocó un penalti que se encargó de chutar Guti. Engañó al portero y el 4-1 definitivo subió al marcador.

El Rayo se da una gran alegría y endosa cuatro goles a un Burgos que le está costando encontrarse con la regularidad que le permitió meterse en la Copa.

Con este resultado el Rayo es quinto, adelantando el propio Burgos que queda justo por debajo de el y aprovecha el pinchazo del Getafe para quedar empatados a puntos.

La siguiente jornada el Rayo tendrá que ir a la casa de uno de los cocos del grupo, el Real Madrid y el Burgos recibirá al colista, el Fuenlabrada.