Con un partido con dos mitades totalmente diferenciadas, el Rayo Vallecano consigue tres puntos que saben a gloria.
Partido muy aguerrido que empezaba sin un claro dominador. Dos rivales muy fuertes se enfrentaban en este encuentro, y ninguno iba a dar su brazo a torcer fácilmente. En estos primeros instantes, no han existido muchas ocasiones. Los dos equipos intentaban imponer su juego, pero el juego era interrumpido en numerosas situaciones por faltas provocadas debido a la alta intensidad propuesta por cada equipo al disputar las jugadas.
Buen inicio de los vallecanos
En estos momentos del juego, los visitantes se encontraban más cómodos. Conseguían llegar con cierta facilidad al campo rival, y aprovechando la velocidad de sus extremos atacaban con peligro a su rival. Con un encuentro tan disputado y con tanto ritmo era de prever que las ocasiones no tardarían mucho en llegar. Y así fue, ya que en el minuto 29 gracias a una falta lateral, llegaría un peligroso centro al área del Majadahonda. El portero salió a bloquear la pelota, pero se adelantaría el delantero del equipo Vallecano , Morcillo, para cabecear a gol.
Este gol sirvió a los locales para que buscaran imponer su juego de ahí en adelante. Empezaron a intentar cosas nuevas, y obligaron al Rayo Vallecano a cerrar bien sus filas para no dejar huecos atrás. En estos momentos, la posesión sería para el Majadahonda. Los visitantes dejaban que tocaran siempre y cuando no se acercaran a su área. De este modo, el Rayo Vallecano aguantaba atrás, dejando tomar la iniciativa a su rival, pero tampoco se encontraban molestos con esta situación.
Gran segunda mitad de los locales
Con esta dinámica vigente, llegaría el descanso en La Oliva. Estos quince minutos de pausa sirvieron notablemente al Majadahonda, que tras el parón, mostrarían una imagen muy positiva en la segunda mitad. Desde el comienzo de los siguientes 45 minutos, los locales optaron por dominar mediante el manejo de la posesión.
Nada más empezar, se mostraron superiores. Los de Vallecas también tuvieron alguna ocasión a balón parado, pero no crearon suficiente peligro en estos compases. Con un Majadahonda decidido y concienciado con el plan establecido, pronto llegaron las ocasiones de los majariegos. A partir de este momento empezó prácticamente un asedio local, aunque los visitantes también jugaron sus cartas y generaban cierta sensación de peligro a las contras.
El aluvión de llegadas locales, llegaban principalmente por las bandas. Con los extremos muy abiertos y muy incisivos en este tiempo, llegaban ocasiones ya sean a través de jugadas a balón parado, numerosos centros o con jugadas colectivas por el interior. Sin embargo, en los últimos toques antes de llegar a la portería rival, no encontraban el suficiente espacio para armar disparo, o no se daba la precisión necesaria para dejar una situación clara de golpeo.
En algunas ocasiones, se cantó prácticamente el gol del empate, pero faltaron centímetros o algo de suerte para que los locales lograran anotar. Con el equipo ya volcado en los últimos minutos, los de Vallecas aguantaron bien atrás, mostrándose bastante seguros en las acciones individuales de peligro.
Al final, no hubo más goles en el encuentro. Los de Vallecas se llevaron tres puntos muy sufridos, y los locales, a pesar de su gran esfuerzo, no logran puntuar en esta jornada. De este modo, el Rayo Vallecano recibirá en casa al Atleti en unos días, mientras que los majariegos buscarán volver a la senda de la victoria en su visita a Getafe.