La jornada 12 llegaba a los campos Íker Casillas para acoger un duelo entre un Móstoles de capa caída, con cinco derrotas consecutivas, y un Alcorcón ya asentado en el top 5. Los mostoleños tenían la necesidad de ganar para salir de las últimas plazas, con el debut de Pablo Bueno en el banquillo como local. Su estreno frente al Atlético (2-0) en el Cerro la semana pasada dejó buenas sensaciones a pesar de la derrota.
Las alineaciones del encuentro fueron las siguientes:
Móstoles: Nacho, Sergio, Iván, Alejo, Carlos, Iván Ramos, Gonzalo, Ibra, Hinojosa, Ariel, Beni.
Alcorcón: Jorge Soto, Raúl, Barbu, Cáceres, Poveda, Aitor, Sopale, Mario, Cedric, Rubio, Caba.
Móstoles 1-1 Alcorcón
El encuentro comenzó algo más tarde de la hora marcada, unos diez minutos. Esto pudo influir en los jugadores, que salieron con mucha intensidad, deseosos de llevarse los tres puntos. El Móstoles empezó controlando el partido, dominando el cuero y presionando arriba la salida de balón rival, pero el Alcorcón necesita muy poco para crear peligro. Cedric dio el primer aviso ante Nacho, que realizó una buena parada para evitar el primero en el 12’.
Los de Pablo Bueno seguían intentándolo con la pelota, pero solo conseguían poner en apuros al Alcorcón a balón parado. Los alfareros empezaron a sentirse más cómodos, y en el ecuador del primer periodo ya le disputaba el esférico a los locales. Todo indicaba que esta primera mitad de tanteo iba a finalizar con el resultado inicial, pero al filo del descanso, en el 42’, el Móstoles anotaría el primero de la tarde.
Falta lateral que despejaba de mala manera la zaga amarilla de cabeza, dejando el balón muerto en el área. Iván aprovechaba el barullo defensivo para anotar de la única manera que podía al estar de espaldas: de tacón y con algo de fortuna, ya que el balón tocaba en el palo antes de colarse en la portería de Jorge. Los jugadores se marchaban al descanso después del tanto local, con las sensaciones de que el Móstoles podía llevarse los tres puntos, algo que no conseguía desde el 28 de septiembre.
El gol sentó bien a los mostoleños, que salieron fuertes a la segunda mitad y pudieron ampliar la ventaja en los primeros minutos tras la reanudación. Sin embargo, las ocasiones no fueron lo suficientemente claras como para batir de nuevo a Jorge.
El Alcorcón aprieta al final
A falta de media hora, el Alcorcón puso el modo remontada y se fue a por el gol, con Cedric y Rubio como líderes del ataque. El 9 tuvo la más clara en un mano a mano con Nacho, pero el guardameta le aguantó el pulso y detuvo un disparo a quemarropa con una parada de mucho mérito. Pablo Bueno, consciente de que la victoria se le podía ir a su equipo, juntó filas y dio entrada a Clinton arriba, para hacer daño con su velocidad a la contra. Mucho trabajo del delantero, se las tuvo que ver con Poveda y Cáceres, que supieron frenarle con gran poderío defensivo.
A pesar de que la sensación era que el Alcorcón empataría de un momento a otro, el tiempo se acababa. Pero los visitantes no desesperaban y seguían a lo suyo, moviendo el balón en la zona de tres cuartos y buscando huecos en la defensa rival. En una de estas, encontraría premio, con una jugada que acabaría en penalti, ante la protesta de los locales. Pese a ello, al colegiado no le tembló el pulso al señalar la pena máxima a falta de cinco minutos para el final. Cedric, quién si no, transformaba el penalti y empataba el encuentro.
Aún quedaban minutos para que el partido se decidiera para uno de los dos equipos. El Móstoles, con un gran esfuerzo defensivo, se dedicó a sacar balones de atrás para evitar un mal mayor. El Alcorcón acababa mucho mejor el partido, dando la sensación de que si hubiera anotado el empate antes, podría haberse llevado la victoria. Finalmente, el marcador no se movió y el árbitro decretaba el 1-1 final. El Móstoles logra así puntuar después de cinco derrotas consecutivas ante un rival duro, que pudo llevarse el partido en los instantes finales.