El Móstoles, a un paso de una permanencia histórica
A falta de 6 jornadas para la finalización de la liga, la mayoría de equipos de la DH5 ya tienen claro su objetivo. El Real Madrid y el Atlético de Madrid se disputarán el título, con los ojos puestos en el derbi madrileño de la jornada 26. Real Valladolid, Getafe, Leganés, Rayo Vallecano y Burgos competirán por el tercer puesto de la tabla. Y en la zona baja de la tabla Alcorcón, Fuenlabrada, Móstoles, Rayo Majadahonda, La Cruz Villanovense y Rayo Alcobendas competirán por dos plazas para la permanencia la próxima temporada en División de Honor. De todos ellos, hay un equipo con la mejor dinámica de resultados de los 16 equipos que componen el grupo 5. El Móstoles está a solo un paso de una permanencia histórica.
Los mostoleños consiguieron su segundo ascenso a la máxima categoría juvenil en toda su historia la temporada pasada. Las dos anteriores veces, nunca consiguió mantenerse por encima de los puestos de descenso. Sin embargo, en la temporada 19/29, no descendieron de categoría por el parón que provocó la pandemia, aunque la clasificación dijera lo contrario a falta de algunas jornadas. Esta temporada lo tienen más cerca que nunca para lograr quedar entre los 12 mejores equipos de la tabla por primera vez en toda su historia.
El cambio de estadio, un punto de inflexión
Con la mejor dinámica de resultados de la DH5, el equipo ha cambiado de mentalidad en la últimas 6 jornadas. En la jornada 18, los de Mario Roa se encontraban con 9 puntos y a 10 de La Cruz Villanovense, que marcaba la salvación. El empate 1-1 ante el Real Valladolid supuso un punto de inflexión para el equipo. A partir de ahí, sólo partidos donde el equipo ha puntuado. Dos jornadas antes, el equipo logró un empate ante el Burgos en los Campos de Fútbol Iker Casillas. Mudarse a los campos de fútbol que tenían justo enfrente fue la mejor decisión posible para los mostoleños.
Jugar fuera del Estadio Municipal de El Soto les sentó bien para potenciar su estilo de juego. En un nuevo terreno de juego con las dimensiones más estrechas, el equipo podía llevar a cabo su presión constante y sus acciones rápidas de contraataque. En la jornada 20, una victoria a domicilio ante el Alcorcón dio la tercera victoria de la temporada a los de Mario Roa.
Una jornada después, una nueva victoria en casa ante Las Rozas llenaba al equipo de moral. Con la distancia a la salvación reducida, un gol de penalti en el minuto 74 del Rayo Alcobendas privó al Móstoles de su tercera victoria consecutiva. Aún así, la imagen del equipo no podía ser mejor. Mario Roa consiguió devolverle la identidad al equipo, con la intensidad y lucha que nos tiene acostumbrados.
El equipo siguió compitiendo en las siguientes dos jornadas. Dos victorias seguidas ante el Rayo Majadahonda, rival directo por la salvación, y Unión Adarve dejaba la distancia a tan solo 3 puntos respecto al Villanovense. Con un «partido casi perfecto», como nos decía su entrenador, el Móstoles lograba situarse a un paso de una permanencia histórica, la primera en sus casi 30 años de historia.
Una identidad clara
Desde su fundación en 1996, la filosofía del club mostoleño ha dejado claro que es un equipo de fútbol base, no de fútbol profesional. La formación, la educación y la diversión son los tres pilares fundamentales que rigen en la dirección del club. Un club con una identidad clara que busca formar a sus chicos de una manera no tan exigente como otros equipos de la categoría.
Sin lugar a dudas, continuar una temporada más en División de Honor aumentaría el crecimiento del club. A pesar de que el objetivo principal es formar a sus jugadores, el equipo compite como muchos lo hacen en la categoría. Con 14 puntos de 18 posibles, Móstoles está a un paso de una permanencia histórica.