Sufrida victoria del Mallorca en el partido que les enfrentaba al Girona. Ambos conjuntos llegaban con la necesidad de sumar de tres, los locales para clasificarse para la Copa del Rey, y los visitantes para seguir su ascenso. Finalmente, la victoria fue para los bermellones, que resistieron durante la segunda mitad y lograron clasificarse a la competición copera.
RCD Mallorca 1-0 Girona FC
Estas fueron las alineaciones de ambos conjuntos:
RCD Mallorca: Quevedo, Carles, Moya, Leo Mascaró, Pere Haro, Plomer, Campins, Pau Vila, Quetglas, Ramis y Calcagno.
Girona FC: Joel, Borra, Oltra, Pedroza, Joel Gómez, Pablo, Serra, Xevi, Solans, Kemo Cissé y Mousta.
Dominio local en el primer acto
El partido comenzó con un guion claro por parte de ambos conjuntos. Desde el inicio el Mallorca comenzó a dejar claro que quería controlar el esférico. De hecho, los primeros minutos fueron de absoluto dominio por parte de los bermellones. Por su parte, el plan del Girona se basó en esperar replegados para poder salir fuerte al contraataque.
Sin embargo, pese al dominio claro del esférico por parte de los locales, las ocasiones no se materializaron por ninguno de los dos lados. De hecho, hubo que esperar al minuto 20 para que llegara la primera gran oportunidad del encuentro. Fue obra de Leo Mascaró. El central remató alto un gran centro de Quetglas en lo que hubiese supuesto el primer tanto de los locales.
Este tanto sirvió de estímulo para el Mallorca, que comenzó a mover el balón con más sentido. Los locales empezaron a abrir el campo. En una de estas jugadas el balón le llegó a Pau Vila, que no dudo en colgar un gran centro que conectó con la cabeza de Pablo Moya, que introdujo el balón en la meta rival. De esta forma, el Mallorca se adelantaba en el electrónico en el minuto 28.
A partir de ahí, los locales comenzaron a matar el encuentro tomando el control del esférico hasta llegar al descanso. El entretiempo llegó con esta victoria por la mínima del conjunto bermellón.
Resistencia sin apenas ocasiones en la segunda parte
El segundo acto comenzó tal y como había finalizado la primera mitad. El Mallorca volvió a tomar el control de la pelota. Aunque esta vez buscando con más ahínco el gol que les diese la tranquilidad. La pelota se movía más rápido, para lo cual el Girona respondió cerrando filas.
El conjunto rojiblanco se mostró muy serio en defensa durante toda la segunda parte. Al igual que en la primera mitad fueron constantes los centros laterales del Mallorca, en la segunda parte la zaga del Girona se mostró muy solvente para alejar constantemente el peligro de su área.
Con el paso de los minutos, los visitantes comenzaron a creérselo más. Adelantaron la línea de presión y comenzaron a combinar mucho mejor. Aún así, apenas hubo ocasiones, más allá de algún centro lateral que no encontró rematador.
De esta forma, no sin tensión, se llegó al final del encuentro, con un Mallorca que resistió el tanto de Pablo Moya y se llevó los tres puntos. Los bermellones comienzan de la mejor manera posible el 2022, con victoria y clasificación para la Copa del Rey. Por su parte, el Girona comienza el año con derrota y con la sensación de haber ganado en fiabilidad defensiva, pero perdiendo cierta eficiencia ofensiva. Partido de pocas ocasiones, de mucha lucha y, sobre todo, de gran intensidad.