El Diocesano se impone ante un Rayo Alcobendas que no fue efectivo

El Rayo Alcobendas recibió al Diocesano por la jornada 21 del DH5. Los extremeños llegaban al partido con la victoria entre ceja y ceja, tras la derrota la jornada pasada ante el Villanovense. Por su parte el Alcobendas también llegaba tras derrota, por lo que ambos conjuntos iban a darlo todo para los tres puntos. El Diocesano se impuso a un Rayo Alcobendas que tuvo más dominio del balón, pero que no pudo contra la zaga extremeña. 

Un Rayo con control en el juego

Los locales comenzaron con la idea de tener la posesión del balón, sin arriesgarse en la construcción del balón. El Diocesano por su parte buscaba sacar provecho de balones largos a sus delanteros, chocando con la zaga de Rubén Bullón. La primera jugada de peligro de los visitantes llegó tras un error en salida de los locales. Esaul interceptó un pase y desde la frontal intentó cruzar un balón que se marchó fuera por poco. El Rayo Alcobendas comenzó a hacer mucho daño por banda derecha, siendo muy incisivos con el extremo y el lateral.

En el 27’ , tras una gran jugada combinativa, colgaron un balón al área que el portero rival interceptó. El partido continuó con la misma sintonía, un Rayo con control sobre el juego, proponiendo más en ataque. En el 37´ vino la primera gran jugada de la primera parte. El Diocesano sacó un córner, que Tete remató, entrando el balón por muy poco dentro de la portería. Con el 0-1 el Rayo intensificó el ataque, provocando un penalti pocos minutos después que se encargó de anotar Jaime. Sin tiempo para más, ambos conjuntos se marcharon al túnel de vestuarios. 

 

Golpe sobre la mesa del Diocesano

La segunda parte comenzó de igual forma que la primera, con el Rayo Alcobendas haciéndose dueño del balón. A partir de los diez minutos de juego, el Diocesano se fue metiendo cada vez más en el partido, disputándole el control de balón a los locales. En el 58´ el capitán extremeño tuvo que salir del campo por lesión, entrando en su lugar Antonio Gordillo. En el 65´ vino la jugada que decidió el resultado.

El Diocesano armó una contra con Ernesto Osorio como protagonista, quien desde la banda izquierda filtró un pase al área pequeña para que Esaul metiese dentro de la red, poniendo en ventaja al conjunto de Enrique Gómez. Con el gol a favor, el Diocesano subió el ritmo y comenzó a proponer más, ante un Rayo Alcobendas visiblemente nervioso, que veía como se le acababa el tiempo para empatar. En los minutos finales el conjunto de Rubén Bullón sometió al Diocesano, que aguantó las embestidas rayistas hasta el pitido final del árbitro. 

 

 

El Diocesano se impuso en Alcobendas en un partido disputado por parte de ambos conjuntos, donde el Alcobendas controló más el balón, pero fue menos efectivo que sus rivales.