El Diocesano gana la ‘final’ de Badajoz gracias al gol de Marcos García que decide un derbi muy igualado por la salvación
El Diocesano gana la ‘final’ de Badajoz gracias al gol de Marcos García que decide un derbi muy igualado por la salvación
Primera parte
El derbi entre Badajoz y Diocesano arrancó con el ambiente de una auténtica final por la permanencia en el Suerte Saavedra. El Badajoz quiso hacerse fuerte desde el balón, juntando muchos hombres por dentro y buscando la profundidad de Leo López y Jairo Bas en los costados, mientras el Diocesano respondió con un bloque muy junto y solidario, preparado para salir rápido a la contra.
Las ocasiones claras fueron contadas, con mucho respeto entre ambos y más lucha que fútbol en una primera mitad marcada por la tensión clasificatoria. El Badajoz lo intentó con disparos lejanos y centros laterales que no encontraron rematador, mientras el Diocesano apenas pudo inquietar a Pablo Gragera más allá de algún balón parado. El 0-0 al descanso reflejó la igualdad de un choque en el que nadie quería cometer el primer error.
Segunda parte
Tras el paso por vestuarios, el Badajoz dio un paso adelante, pero fue el Diocesano quien golpeó primero y de forma definitiva. En el minuto 59, una acción por banda derecha acabó con un balón suelto en el área y allí apareció Marcos García para conectar un disparo certero que se convirtió en el 0-1, silenciando al público pacense.
A partir de ahí, el Badajoz volcó el campo en busca del empate, pero se topó con un Diocesano muy ordenado y cada vez más cómodo defendiendo su renta. El propio Marcos García ç se convirtió en protagonista también en el apartado disciplinario, viendo dos amarillas en apenas diez minutos. La primera en el 77′ por una entrada temeraria y la segunda en el 86′ por no respetar la distancia en una falta, lo que supuso su expulsión por doble amarilla y dejó a los cacereños con diez en el tramo final.
Pese a la superioridad numérica, el Badajoz no encontró claridad en los metros finales y acabó estrellándose una y otra vez contra la zaga visitante, que se multiplicó para despejar cada centro colgado al área. El pitido final certificó un 0-1 de oro para el Diocesano, que se engancha a la pelea por la salvación y deja muy tocado a un Badajoz obligado a reaccionar en las próximas jornadas para no entrar en posiciones de descenso.