El Racing de Santander recibía como cuarto clasificado al segundo, el Celta de Vigo en la jornada 20 del DH1. Los gallegos se encuentran a cuatro puntos del líder, el Depor, pero con un partido menos. Los locales tenían un partido más que complicado por delante, ya que se enfrentaban al mejor visitante de todo el grupo.
Partido muy reñido
El encuentro comenzó bastante intenso, como fue en general la primera parte. El juego era rápido por parte de los dos equipos, aunque los vigueses eran los que estaban teniendo mayoritariamente la posesión.
La primera acción de peligro llegó en el minuto 11 por parte del Celta. Un tiro desde la izquierda, trató de sorprender a Nicolás, portero del Racing, yendo a la cepa del poste pero el guardameta tuvo buenos reflejos y consiguió atajar sin gran problema el balón desviándolo a córner.
La intensidad que se estaba viendo también se notaba en la cantidad de interrupciones que tuvo que realizar el colegiado. Las faltas estaban siendo bastante protagonistas y paraban las acciones de juego de velocidad que trataban los dos equipos.
Llegado el minuto 35, el dominio que estaba teniendo el Celta dio sus frutos. Jorge, tras una lucha por la pelota, consiguió zafarse de su defensor y meterse en el área donde no perdonó y pondría el 0-1 en el marcador. Los últimos 10 minutos tuvo momentos de peligro, como un centro desde la izquierda que se envenenó y tocó el larguero.
Todo en el aire
La primera parte había sido una demostración de lo que es un partido reñido. A pesar de que el Racing estaba por debajo en el electrónico, los verdiblancos no habían tirado la toalla y tenían 45 minutos para darle la vuelta.
La intensidad, eso sí, no bajó, incluso subió más de lo que estaba. El árbitro tuvo que ejercer su posición de juez para sancionar algunas de las acciones con tarjetas amarillas, algunas de esas acciones bastante duras. La tensión se podía cortar con un cuchillo.
El Celta tuvo una ocasión clarísima lograr distanciarse en el 67. Un mano a mano entre Nicolás y Daniel Noya. El atacante celtista trató de marcar con un golpeo suave de puntera, pero el balón se marcho a escasos centímetros del palo. Tiempo después, en el 85, el Racing tenía una oportunidad muy pa. Otro mano a mano en donde, de nuevo, el balón pasa lamiendo en poste y yéndose fuera.
Ya en el descuento y con los dos equipos sabiendo que no estaba terminado y que el partido seguía reñido, Ángel Dávila enviaba un balón a la madera que era ya la sentencia. Para la suerte de los vigueses, el árbitro pitó y se llevaron el partido a Galicia.
Próximos partidos
Para la siguiente jornada, el Racing de Santander visitará el campo del actual colista del grupo, el Racing de Ferrol. Por su parte, el Celta tendrá que recibir como local a otros santanderinos, al Bansander.