El conjunto vigués será el rival del Athletic en cuartos de final de Copa del Rey tras derrotar en A Madroa al Atlético de Madrid. A pesar de llegar al descanso con cuatro goles de ventaja, terminó sufriendo hasta el último segundo el equipo gallego, con un Atlético que mostró una gran versión en la segunda mitad. Finalmente, el Celta pasa a cuartos en una eliminatoria con un final de infarto, haciendo valer una extraordinaria primera mitad.
Solamente existió el Celta de Vigo en la primera parte. Los gallegos pasaron por encima de un Atlético de Madrid irreconocible. Los celestes mostraron su determinación con transiciones ofensivas trenzadas a la perfección que destrozaron a los colchoneros. La presencia de Khayat y Noya desde la medular se apoderaron del centro del campo, con un Ildefonso que con su claridad y calidad que atesora en la zurda fue el director de orquesta del vértigo que generaban en cada jugada Kibet y Davila. Los de Donato salieron con Adrián Martínez y Cristian Grant actuando de carrileros, tratando de igualar la estructura viguesa, pero la maniobra no resultó efectiva.
Un Celta incontenible sentenció en 45 minutos
Se adelantó el Celta en el minuto 8, con gol de su pichichi, Ángel Davila. El nueve del Celta remató a puerta vacía tras una asistencia de Aldrine, culminando una bonita combinación entre los tres atacantes, habilitando Ildefonso la jugada con un sensacional pase con su zurda desarbolando la línea adelantada colchonera. Apenas diez minutos después volvió a marcar Davila. El delantero castigó un error de la defensa atlética definiendo de maravilla con la derecha para batir a Diego Piqueras, haciendo su doblete. Seguía la cascada de goles de los vigueses, y en el 21’ Kibet hizo el tercero. Tras una pared con Hugo Pérez, que cuajó una gran actuación desde el carril izquierdo, el delantero firmó un golazo con un recorte fantástico en el área con la diestra para definir con la zurda.
No bajó el ritmo el Celta, continuando con un plan que le estaba saliendo a la perfección. Al 37’ Fraga rozó el cuarto tras una conducción larguísima robando el balón en la línea de banda a la altura del centro del campo. No le gustaba nada a Donato lo que estaba viendo, que realizó una doble sustitución al minuto 40, a pesar de estar el descanso ya muy cercano. Apenas un minuto después, Michel Anthony Khayat, que realizó un partido soberbio en la medular, firmó una jugada “maradoniana” para forzar un penalti. Él mismo fue el encargado de lanzarlo, poniendo el 4-0 con el que llegó el tiempo de descanso. La peor noticia para el Atlético era que la “manita” estuvo cerca de materializarse, con Ildefonso y Davila rozando el quinto tanto de su equipo. Izan Server desde su portería fue prácticamente un espectador de lujo de la exhibición de su equipo esta ronda eliminatoria de Copa del Rey.
El Atlético rozó la épica
Introdujo más cambios al descanso el técnico del Atlético de Madrid, dando entrada a Gabri Obama y Shadrack Addo, en busca de la épica. Estuvo realmente cerca de encontrarla, especialmente con la influencia de Gabri que fue un quebradero de cabeza para la defensa celeste. Dio una imagen mucho más positiva el equipo madrileño, que se mostró muy agresivo en la presión especialmente los compases iniciales.
Comenzó a sumar acercamientos interesantes el equipo rojiblanco, especialmente a balón parado, obligando al arquero del Celta a hacer uso de sus guantes. Sergio Esteban hizo gol en el 68’, tras una buena combinación colectiva. Dos minutos después llegó el segundo colchonero obra de Obama, rematando una jugada de córner que terminó con un balón apetecible desde el segundo palo. En apenas tres minutos había recortado dos goles de distancia el combinado atlético. Tras esos minutos de unos colchoneros desatados, supo resistir los momentos de angustia el conjunto vigués, rebajando el “suflé” de la remontada rojiblanca. Actuó Alberto Suárez metiendo piernas frescas al terreno de juego para revitalizar a su equipo.
En el 89’ Gross, que saltó al campo en el segundo tiempo, anotó el 4-3 que ponía mucho picante al final de partido. El descuento seguro que generó más de un micro infarto para aficionados de ambos equipos. Ambos porteros hicieron gala de su nivel. En apenas 20 segundos Diego Piqueras salvó un gol de Diego Matute, y fruto de un contraataque derivado de esa intervención, Server redobló la apuesta y con un auténtico paradón evitó el doblete de Gross para salvaguardar el pase a cuartos.
El Athletic Club será el último escollo antes de la “final four”
Clasificó así el Celta de Vigo, que pasa a cuartos en una eliminatoria para el recuerdo, con un final de infarto, eliminando un candidato como el “Atleti”. Un Atlético que tras un primer tiempo en el que fue claramente superado por un gran Celta, terminó cayendo con honor, muriendo en la orilla. Al conjunto gallego le espera una eliminatoria de cuartos por todo lo alto, con un Athletic como rival tras vencer esta mañana al Deportivo Alavés. La eliminatoria se disputará en dos semanas, logrando el vencedor un cupo para la ansiada “final four”.