La temporada pasada la Unión Deportiva La Mosca logró el ascenso a la mayor categoría juvenil a nivel nacional, la División de Honor, enfrentándose así a los mejores equipos juveniles de Andalucía. Por lo que las instalaciones del club deben estar a la altura del nivel al que se compite.
El campo de fútbol se encuentra en el barrio de La Mosca, apartado de la ciudad malagueña, lo que ya de por sí dificulta la accesibilidad tanto para los propios vecinos como para los equipos que vienen de fuera cada fin de semana.
Un auténtico peligro
La remodelación del terreno de juego esta incluido en el plan de renovación del Ayuntamineto de Málaga, sin embargo, esto debería de tratarse como un caso excepcional, ya que el césped ha llegado a un punto en el que los agujeros superan el metro cuadrado, dejando ver el hormigón sobre el que esta puesto el verde, y lo cual es un peligro constante para los niños que entrenan y juegan cada día, que pueden terminar lesionándose en cualquier momento. Lesiones las cuales ya han ocurrido, dos lesiones graves de rodilla que preocupan a los jugadores y familiares, que no pueden disfrutar del deporte con total naturalidad por miedo a una mala pisada o por algún golpe directo contra el hormigón.
Posibilidad de un campo nuevo
Andrés Martín, presidente de la UD La Mosca, afirma la situación «Es muy peligroso para los niños». Por ello, el club le ha propuesto al Ayuntamiento el traslado a otro campo dentro del mismo barrio mientras se arregla el problema del césped, además se solucionaría también la convivencia con los vecinos, ya que la crecida del club esta superando las capacidades del barrio para los accesos y aparcamientos de este. El Ayuntamiento ha dicho que estudiará la opción del traslado, pero, entre el arreglo del césped no llega, y el estudio de buscar un nuevo campo, la UD La Mosca se ve obligada a mantenerse en un terreno de juego que pone en peligro la integridad física de los jugadores.