El FC Barcelona y el Paris Saint-Germain vuelven a cruzar caminos en su historial de duelos en el mercado de fichajes. Esta vez, el club azulgrana ha optado por dar un paso al frente con la intención de devolvérsela al conjunto parisino tras la marcha de Dro Fernández el pasado invierno. El joven talento formado en La Masía, que apenas comenzaba a tener minutos en el primer equipo, eligió marcharse a la capital francesa después de que el PSG pagara una cantidad alrededor de ocho millones de euros.
Una nueva joya
Ahora, la directiva liderada por Joan Laporta ha fijado su atención en la nueva perla de la cantera parisina, David Boly. El lateral derecho de 17 años, visto como uno de los defensores con mayor proyección del fútbol europeo, se ha convertido en la gran prioridad del club catalán. Boly, internacional sub-17 con Francia, termina contrato con el PSG en el verano de 2027 y, por ahora, ha rechazado las ofertas de renovación, algo que ha encendido las alarmas en el Parque de los Príncipes.
Para el Barcelona, incorporar a David Boly no solo significaría devolvérsela al PSG la marcha de Dro, sino que en lo deportivo, el lateral derecho sigue siendo una posición que necesita ajustes constantes dentro del sistema de Hansi Flick, y el perfil del joven francés encaja perfectamente con la idea del club. Aun así, la operación se presenta llena de obstáculos, ya que el Paris Saint-Germain es plenamente consciente del potencial de su jugador y pretende hacer todo lo posible por retenerlo. Por este motivo, el FC Barcelona deberá trabajar mucho y muy bien si quiere convencer al futbolista de que busque una salida y apueste por el conjunto culé como su próximo destino.