El balón parado marca sentencia en la victoria del Alcorcón

Jorge Caballero

Puede que para periodistas y aficionados no sea agradable visualizar un partido marcado por la lluvia. Sin embargo, en lo que al apartado deportivo se refiere, un encuentro pasado por agua no deja de ser un factor añadido que le da un plus atractivo al choque. El balón, el césped… no resulta sencillo pelear un encuentro de estas características con tantos factores a tener en cuenta.

La AD Alcorcón y el CD Badajoz lo sabían y no por ello renunciaron a la verticalidad y al fútbol directo, especialmente los de Toni Paredes.

Raro era encontrar jugadas de gran elaboración. El dominio de balón no era claro de ningún equipo. Tampoco parecía importarles mucho. Siempre existe el balón parado para hacerse notar en el marcador. Así lo hizo el Alcorcón para reponerse del tempranero gol de Luis Morales para el Badajoz (minuto 5). Una jugada de rápida combinación dejaba en una posición favorable al 11 de los de Espejo dentro del área para rematar con un tiro cruzado al palo izquierdo. La réplica llegaba diez minutos más tarde, con un error de la defensa extremeña al despejar un balón de cabeza que acabó dentro de la portería de Moisés Ortega. Aún así, la falta que provocó el gol estaba muy bien botada por Rubio, con un balón envenenado hacia el punto de penalti que hizo dudar a la zaga extremeña en el despeje.

 

A raíz del segundo gol en el encuentro, el Alcorcón comenzó a mostrarse más pausado en el manejo del balón. Su insistencia no se vería compensada hasta la llegada de un córner en el minuto 33. Cáceres ponía el segundo para los locales, aprovechando un rechace en el área tras el despeje de la defensa. Aún así, la presión del CD Badajoz ponía en serios apuros la salida de balón de la zaga amarilla. Aunque apenas hubo ocasiones de los extremeños, Mario obligaba a Diego a intervenir en un mano a mano con el pie con 1-1 en el marcador. No debía fiarse el Alcorcón tras el paso de vestuarios.

 

Sin embargo, la lluvia arreciaba cada vez más fuerte y el partido veía como el ritmo bajaba, especialmente por los pequeños lances y las faltas tácticas que se producían. Situación que se repetiría hasta el final del encuentro, siendo bueno el resultado cosechado por los locales en la primera parte.