Último partido de la temporada. El Villarreal no dependía de sí mismo para ser campeón y el duelo para el Atlético Madrileño era un mero trámite. Necesitaba ganar y que el Archena obrara el milagro en Buñol frente al Levante. El conjunto de La Plana contaba con tres bajas importantes: Pau Vidal, recién operado del hombro, Jordi Ortega por acumulación de tarjetas y Juancho.
Los chicos de Pere Martí sabían de la necesidad de ganar, pero ninguno de los dos iba a mostrar los colmillos desde el principio. Mediante Gabarri, que ha hecho una gran primera parte, el Villarreal llevaba la iniciativa. Ni Antonio Gomis ni Rubén Gómez habían calentado los guantes. Llegaba bien el Villarreal a la mitad del campo rival, pero el Atlético juntaba bien las líneas y no concedía nada. Con Pablo y Aitor en la medular, el Atlético estaba seguro. No vimos ni una ocasión en el primer tiempo, salvo un gol anulado al equipo colchonero y algún acercamiento esporádico del conjunto groguet que sabía que debía ir a por la victoria.
45 minutos sosos, sin mucha cosa que resaltar. Movía ficha Pere Martí en el descanso y hacía tres cambios. Marcos Sánchez, Toni Gabarri y Diego Real dejaban su sitio a Andrés Rodríguez, Miguel Ángel Ruiz y Espigares. Pasaba a jugar con 3 centrales y dos carrileros, Rodri y Geralnik en la medular y arriba Pancho, Mangel y Jiménez.
Los cambios iban a tener efecto cuando Camacho ponía un centro desde el balcón del área y Andrés Rodríguez remataba de cabeza para adelantar al Villarreal. Había hecho lo difícil el equipo amarillo, pero el Levante estaba dando un recital en Buñol ya que ganaba 4-0. A partir de ahí, el duelo se iba a volver loco e íbamos a ver todas las ocasiones que no tuvo la primera parte. Parecía que el Villarreal lo tenía todo bajo control, pero Ginard se sacaba un disparo desde la frontal para empatar el partido. Tremendo gol que no hacía más que subir las revoluciones del partido.
Inmediatamente después, a Álvaro Cruz, que había entrado desde el banquillo, se le hacía de noche y no conseguía finalizar un mano a mano. Más para el Villarreal cuando de nuevo el 9 amarillo se encontraba con Gomis en la ocasión más clara para el equipo castellonense, pero su disparo lo repelía el guardameta. Y de ese córner, Andrés tuvo su doblete particular cuando su testarazo se marchó rozando el poste. El Atlético no se iba a quedar agazapado e iba a buscar la portería rival. Fede encaraba a Guerrero, gambeteaba y, cuando lo tenía todo a favor, veía un muro llamado Rubén Gómez que evitaba la remontada madrileña.
Se crecía el Atlético Madrileño viendo que era posible la remontada. Lo iba a tener, además por partida doble, cuando se lanzaba una falta, Rubén detenía el primer remate y el rechace no lo cazaba el jugador del Atleti. Bonachera entraba para el carril izquierdo y el Villarreal se volcaba buscando el gol de la victoria. Rubén subía a rematar el último córner que iba a acabar de la peor manera.
No remataba nadie y el Atlético Madrileño salía en tromba al contragolpe sabiendo que la portería estaba vacía. El portero del Villarreal no tuvo más remedio que frenar a Ginard y veía la tarjeta amarilla. De esa jugada saldría el gol del Atlético. Balón colgado al área y, tras una serie de rebotes, Navarro se orientaba el balón para poner en bandeja el gol a Alexis que solo tenía que empujarla. La euforia colchonera era tremenda sabiendo que se habían llevado el partido en la última jugada cerrando así una gran temporada.
El árbitro no dio lugar a que se jugase más y puso el cierre a la temporada 2020/2021 en el Grupo 7 de División de Honor. El Villarreal sabía que, pese a haber conseguido la victoria, no se habría proclamado campeón. Un partido que empezó lento, pero que en la segunda parte tuvo de todo. La próxima temporada más y mejor.