El Aravaca remonta al Burgos en una gran segunda parte

Después de haber sacado esta semana nuestro artículo haciendo un análisis de la categoría, la casualidad quiso que Aravaca y Burgos, los dos equipos más temidos para enfrentarse como local se vieran las caras en esta Jornada 12. El feudo, el Antonio Sanfiz, elegido como primer estadio al que el 59% de los encuestados no querían viajar.

A priori, el Burgos también debía sufrir bastante por condiciones que rodeaban al partido: cielo despejado, poco frío para estar casi en diciembre, campo de dimensiones reducidas y césped artificial. Todo ello, unido al factor psicológico del Sanfiz. Un cóctel que hacía presagiar todo lo contrario a lo vivido durante la primera mitad por los de ‘Pechu’.

Aunque la primera del partido la tuvo el conjunto local, quienes no aprovecharon una ocasión de ponerse por delante a los 5 minutos gracias a una gran parada del portero visitante, Álex. El partido se convirtió en un correcalles desde los primeros compases, donde se alternaban las llegadas de ambos equipo a zonas que merodeaban el área contraria.

Hasta que en el minuto 21 llegó el gol del cuadro burgalés. En una jugada en la que Carlos, el ‘9’ de los que hoy vestían de negro, que cayó a banda y puso un centro medido a la carrera de Sobas, quien se anticipaba a todos en su entrada al área y conectaba un gran remate ante el que nada pudo hacer la novedad del Aravaca para este partido, Rodrigo, en detrimento del guardameta más habitual, Jacobo, (el ‘Peter Cech del Aravaca’).

Empezaba aquí la mejor fase del Burgos CF, tal y como diría Pechu en su posterior rueda de prensa al partido, del minuto 25 al minuto 40, donde tuvieron más maniatado al Aravaca, aminorando las llegadas del conjunto local e incluso teniendo ocasiones de hacer el 0-2.

Como reconocía tras el partido Óscar Martos, el Burgos había sido superior tras la disputa de los primeros 45 minutos. Cosa que caló en sus futbolistas tras el paso por vestuarios, ya que la segunda parte cambió por completo el rumbo del encuentro.

Y no tardaron en plasmar lo que les dijo su técnico, ya que en el 50 surgió el primer acercamiento claro de los arlequinados en una de sus mejores facetas, si no la mejor: el balón parado. Los saques de banda-corners, los saques de esquina y las faltas directas al área visitante son tan habituales en el Antonio  Sanfiz como raro era que todavía no hubiera habido rastro de ellas hasta ese minuto. Álex tuvo que salir bien de puños tras un centro envenenado, enviado al área pequeña desde la banda por Fer.

A punto de cumplirse la hora de partido llegó el empate en la segunda acción más habitual de Aravaca: la disputa de segundas jugadas. Tras un balón directo, la zaga del Burgos defendió sin complicaciones el centro, pero desconectó en la salida rápida para dejar a sus rivales en fuera de juego. Esto hizo que tras ganar una disputa aérea, el balón le cayera a Dani Pascual, uno de los jugadores con más envergadura del conjunto local, que peinó para habilitar y dejar solo a Víctor Barco, quien cabeceó por encima del meta visitante ante su salida. El balón cogió una parábola por encima del portero y el empate subía al marcador.

Para entonces, el campo estaba inclinado hacia al lado castellanoleonés y solo ocho minutos más tarde, en el 67, se producía una acción muy similar a la anterior. Los protagonistas cambiaron, pero la esencia era la misma. Tras un mal despeje, que no consiguieron sacar del campo los pupilos de ‘Pechu’, el balón salió despedido hacia la banda, y cuando parecía que la acción se moría, un centro raso a la frontal del área pequeña lo aprovechaba Elyph para disparar de primeras y poner el balón al palo largo, haciendo imposible la inútil la estirada de Álex.

El técnico visitante introdujo tres sustituciones buscando la reacción de su equipo en el minuto 74, pero para entonces el Aravaca ya se encontraba muy asentado en el campo. Poco lograron inquietar los de negro más allá de un par de córners que no lograron alterar los dominios de Rodrigo. El Aravaca se dedicó a gestionar el marcador y el tiempo que restaba hasta el final del encuentro y se vio más cómodo de lo habitual.

El Burgos tendría la última a su favor en el minuto 89, donde un centro lateral tras una falta botada se paseó sin encontrar un rematador claro, pero poniendo el corazón en un puño de todos los allí presentes.

Aunque no sería la última del partido. La última la tuvo para sentenciar Íñigo, quien hizo un soberbio partido tras salir desde el banquillo. Mención especial hay que hacer en este apartado a los de Óscar Martos, quienes tras no ser incluídos en once inicial por su técnico, salieron a disputar los minutos que se les ofrecieron para ganarse la titularidad del fin de semana siguiente. O, al menos, para ponérselo más difícil al bueno de Óscar.

No pudo cerrarlo Íñigo en el 92 tras una cabalgada en solitario después de que el Burgos estuviera volcado al ataque por completo, y su intento de vaselina ante la salida de Álex se marchó fuera.

Terminó así el partido con la sensación de que hubo una parte diferenciada para cada equipo, y que en el ida-vuelta el Aravaca fue más efectivo, aunque estuviera menos brillante que otras veces. Los pequeños detalles marcaron un encuentro muy parejo, que terminó del lado arlequín.

El Aravaca queda como gran revelación de este primera vuelta, situándose en sexta posición, empatado a puntos con Getafe (a quien se enfrenta la semana que viene), Valladolid y a solo uno del Alcorcón. Por su parte, el Burgos duerme una jornada más fuera de los puestos de descenso, agarrándose al factor Pallafría para hacerse fuertes en casa y con una asignatura pendiente: lograr puntuar a domicilio.