Las llamadas de la selección española siempre son especiales, sobre todo cuando es la primera. Para Carlos Guirao esa primera convocatoria llegó cuando tenía tan solo 15 años y todavía jugaba en el Cadete B del Granada. Pero desde entonces, con algunas excepciones, está siendo uno de los porteros que más se está asentando en las categorías inferiores de la selección. Desde aquella primera ocasión hasta la actualidad, han pasado dos años y dos categorías diferentes, pero el jumillano sigue siendo llamado para defender los colores de España.
Una vida como nazarí
Aunque durante la etapa sub-16 no fue llamado en ninguna de las convocatorias, ahora con Hernán Pérez suma dos convocatorias seguidas. En la última, en un mini torneo de clasificación para la Eurocopa Sub-17 de 2025 en Albania, fue titular en uno de los tres encuentros disputados. Carlos Guirao defendió la meta española frente a Macedonia del Norte, dejando su portería a cero. Con esto, también ha sido llamado por el técnico para la próxima convocatoria donde la selección se enfrentará en partido doble y amistoso, a Japón.
El meta jumillano lleva la mayor parte de su trayectoria como futbolista en el club andaluz. Tanto así, que con tan solo 17 años, es de la generación de 2008, ha firmado ya su primer contrato profesional. El pasado 18 de julio hizo oficial dicha firma, que en palabras del propio Carlos Guirao en sus redes sociales, es solo el primer paso para su objetivo de ser profesional. «Muy feliz de poder firmar mi primer contrato profesional por el club que lleva confiando en mí desde el día uno», dictaba la publicación del guardameta.
Una convocatoria llamativa para Carlos Guirao
Sus recientes convocatorias con la selección son sin duda una recompensa a todo su esfuerzo, que también se está viendo recompensado a nivel de club. El juvenil A cuenta con portero fijo, Iker García, pero aun así Guirao ha sido convocado hasta en dos ocasiones. Aun así, no ha llegado a debutar. Y resulta aún más relevante el hecho de ir con La Roja a pesar del mal momento por el que atraviesa su propio equipo. El juvenil B del Granada es uno de los equipos que descendería de la Liga Nacional. Son antepenúltimos, con nueve puntos, distanciados eso sí del último, que continúa a estas alturas sin haber sumado ninguno. A pesar de haber recibido 24 goles en contra, eso eleva aún más la llamada de Carlos Guirao, ya que refleja que sin él, podrían haber sido muchos más