Última jornada del Grupo 5 de Juvenil División de Honor, a la cual llegaban dos equipos con situaciones claramente diferenciadas con respecto a lo que se jugaban en este encuentro. Por un lado estaba el UD Santa Marta, sin ninguna preocupación, siendo de los pocos equipos que no tenían nada que jugarse en la última jornada y que carecía de toda la presión que suponen estas últimas fechas si llegas apurado al tramo final de liga. Más fuerte ante su público, el único aliciente del conjunto tormesino era el de acabar el año de una forma positiva, sumando un triunfo delante de su gente que sirviera para celebrar lo que ya saben desde hace dos semanas: que Salamanca será territorio de la categoría élite del fútbol juvenil al menos una temporada más. Después de recibir una contundente derrota la semana pasada en el Cerro del Espino en la que el marcador fue 5-1, por la superioridad del conjunto colchonero y porque se jugaban ser campeones de liga, estos querían resarcirse.
El A.D. Alcorcón venía con unas metas bien opuestas. A las buenas sensaciones cosechadas en sus últimos encuentros se agarraban los alfareros, después de perder por la mínima en Valdebebas haciendo un dignísimo papel mereciendo más premio del que obtuvieron, y de la victoria la semana pasada en casa por un rotundo 2-0 ante el Extremadura. Con 32 puntos la situación era crítica, aunque no definitoria, ya que se encontraban un punto por encima del descenso y se la jugaban junto a otros cinco equipos más. Las cuentas eran nítidas: si ganaban se mantenían y si perdían tendrían que esperar una ayuda de terceros.
No querían depender de nadie los amarillos, que salieron mucho más fuertes en el inicio del partido, mostrando que los que realmente se jugaban algo eran ellos. La primera ocasión la tuvieron en el minuto 13, en una internada en la que César se descolgó y apareció por banda para poner un centro que consiguió conectar con Edu, que de forma muy inteligente aprovechó el espacio que había dejado el ariete en la zona central del área, pero no consiguió batir a un Kike muy seguro en su parada abajo. No bajarían el ritmo los visitantes, que poco después, en el minuto 17, dispusieron de una doble ocasión, primero en las botas de Edu, al que volvió a ganarle la batalla Kike, y luego el disparo de Rafa salió por encima de la portería.
Tanto va el cántaro a la fuente, que al final se rompe. O a la tercera va la vencida. El caso es que tras varios avisos, en el minuto 23, una acción a balón parado inclinó el marcador del lado visitante. Un corner al segundo palo en una jugada ensayada fue rematado a la red por Tiago, ante las protestas locales que reclamaban la señalización de fuera de juego. Este hecho no se produjo y lo que sí pasó fue la subida del tanto del Alcorcón al marcador, que veía así recompensado su esfuerzo por adelantarse en el marcador.
Podrían haberse ido a los vestuarios con el partido casi sentenciado los chicos de Juanjo San Román, mediante las continuas apariciones en ataque de Barbu por la izquierda. En una incursión por ese costado llegó hasta las inmediaciones del área y soltó un latigazo que no fue lo suficientemente eficaz para poner el 0-2.
La reanudación de los segundos 45 minutos no alteró el guión del partido. El UD Santa Marta intentaba generar situaciones que inquietaran la portería de Roberto pero los amarillos se mostraron muy fiables en facetas defensivas a lo largo del choque. En una transición muy vertical, cuando solo habían transcurrido 50 segundos desde que el árbitro pitara el inicio, Barbu volvió a llegar hasta línea de fondo para centrar. El golpeo se fue envenenando para zaga blanca y roja y a punto estuvo de encontrar a César. Cuando todavía no habíamos llegado al 47, Luigi estuvo muy listo y sacó una falta en largo con la intención tras el desmarque a la espalda de Edu. Este se hizo con el control del esférico, y dentro del área recortó a su defensor y disparó, pero su chut se fue desviado por muy poco. Otra más acumulaba el conjunto amarillo cuando en el minuto 56 el incombustible Barbu volvía a proyectarse en ataque por su carril. César demostró mucha visión de juego cuando con un toque sutil puso el balón al espacio con sutileza y a beneficio de carrera para que el lateral lo recogiera y tuviera la oportunidad de disparar, sin fortuna una vez más.
Comenzaban a moverse los banquillos por parte de ambos entrenadores. Sergio Hernández, míster local, agitó el partido para intentar conseguir el gol de la igualada. Y en el minuto 72 el enésimo centro lateral del Alcorcón obtuvo recompensa. Nacho, que había salido instantes atrás envió el balón al área y encontró a Edu para hacer subir el segundo gol al marcador y casi establecer la sentencia.
A partir de aquí el encuentro entró en una fase de letargo donde ambos conjuntos estaban más pendientes de pasar el cuarto de hora restante lo antes posible. Al cuadro local porque no le iba la vida en ello. Al cuadro visitante precisamente por lo contrario. Juanjo San Román, entrenador alcorconero, se dedicó a gestionar los tiempos del partido realizando sustituciones para dar más energía si cabía a su equipo. Los futbolistas que no fueron de la partida consiguieron justo lo que quería el técnico, mantener el nivel y elevar la intensidad defensiva a la que no llegaban los hombres que acumulaban los 90 minutos en sus piernas. Le salió bien el plan al A.D. Alcorcón, que gracias a esta victoria no tenía que estar pendiente del carrusel matutino del domingo.
Con los tres puntos de Salamanca el conjunto alfarero certificaba la permanencia el año que viene en División de Honor y se resarcía de un año muy convulso, donde han vivido circunstancias tan difíciles de encarar como un cambio de entrenador a mitad de temporada, añadido a un excesivo número de lesiones, pero donde han sabido sobreponerse a todo esto sacando fuerzas de flaqueza para afrontar las adversidades y culminar el año de la mejor manera posible, ganando fuera de casa en un campo muy difícil y dándole una alegría a la expedición y padres allí desplazados. El UD Santa Marta no tuvo su mejor partido, cosa lógica a todas luces, pero en ningún momento bajó los brazos y dio muestras de una profesionalidad encomiable. Su temporada, calificada como “sobresaliente” por algunos de sus jugadores en las entrevistas post-partido muestran las sensaciones que ha dejado el equipo este año en la categoría.