Un solitario gol de Marcos Talavera da la victoria al Unión Adarve en el campo del Real Valladolid. El buen nivel defensivo del equipo madrileño le vale para sacar tres puntos fundamentales fuera de casa. Tras la victoria, los rojinegros saldrían de los puestos de descenso a la espera de lo que pasase en el partido entre el Santa Marta y el Badajoz. Por su parte, el Real Valladolid se va sin premio después de intentarlo durante todo el partido. Ya son cuatro partidos consecutivos los que el equipo llevarse los tres puntos.

El partido empezó tan frío como el clima en los anexos al Estadio José Zorrilla. Pese al dominio sobre el juego que demostró el Real Valladolid, no logró crear ocasiones claras de peligro. El equipo pucelano trató de crear juego por las bandas con sus dos extremos, Alvi y Adrián Carrión, buscando la línea de fondo para centrar. Sin embargo, estos no encontraron a Torres, hoy única referencia ofensiva del equipo. Todas las jugadas blanquivioletas se chocaron contra la línea de cinco defensas impuesta por el Unión Adarve.

El Adarve planteó un sistema de juego muy diferente al de su rival. Se cerró en defensa con un sólido 541 e intentó sorprender con balones largos a la espalda de la defensa local. Apenas generó peligro el equipo visitante en la portería de Maxi San José en la primera mitad.

Pese al dominio en rasgos generales del Real Valladolid, la ocasión más clara del primer tiempo la tendría el cuadro visitante. El Unión Adarve dispondría de un lanzamiento de falta algo alejado de la portería en el minuto 25. Sin embargo, la distancia no supuso nada para Gallego, que disparó por debajo de la barrera para poner en serios aprietos a San José. Estuvo ágil el guardamenta vallisoletano, que logró sacar una buena mano abajo para evitar el primer gol del partido.

Sería la jugada más peligrosa de un primer tiempo bastante descafeinado. Ninguno de los equipos lograría mantener un dominio del juego constante y las ocasiones de gol serían contadas. Un resultado que solo parecía beneficiar al Adarve, cuyos aficionados coreaban en la grada. Sus rivales serían la otra cara de la moneda. Los jugadores del Valladolid se encaminarían al túnel de vestuarios abiertamente frustrados.

La segunda parte seguiría el mismo guion que la primera. El Real Valladolid seguiría intentando abrir la lata, sobretodo por los costados. Cada vez con mayor participación ofensiva de sus laterales, Iker y Casado. El Adarve seguiría en las mismas y su muro defensivo cortaría de raíz todas las jugadas ofensivas de los locales.

La pareja de centrales del Real Valladolid lograría solventar todos los balones aéreos que el equipo visitante lanzaba buscando a Talavera. Sin embargo, un exceso de confianza de Héctor, intentando controlar el balón, hizo que este le pasase por encima. Este error no lo desaprovecharía el punta rojinegro, que metería el cuerpo para ganar la bola y quedarse solo delante de Maxi. Talavera no perdonaría y batiría al portero con un sutil toque a media altura. Gol de ratón de área en el 59’ para adelantar en el marcador al Adarve.

Tras el gol, los visitantes no cambiarían su estrategia. Sí lo haría el cuadro de Ricardo López, que sacaría al campo a Castri y Diego Iglesias para poner más pólvora en el ataque. El más activo sin duda sería Iglesias, que desbordaría por banda al lateral rojinegro siempre que tuvo ocasión. Sin embargo, pese a intentarlo hasta el final, no lograrían contrarrestar el gol visitante.

Sin duda al Real Valladolid parecen faltarle los goles, con Slavy, máximo goleador del equipo, aún lesionado. Muchas ocasiones tuvo el equipo para empatar, pero no supo aprovecharlas. Lanzamientos de esquina sin puntería, balones que se pasearon por el área pequeña sin encontrar rematador e incluso un penalti. Ni siquiera desde los once metros lograrían batir la portería visitante.

Tras un empujón del portero del Adarve a Torres, el colegiado pitaría la pena máxima. Sería él mismo quién lo lanzaría. Sin embargo, el punta mandaría el balón al larguero y el posterior rechace al cielo de Valladolid. Esta sería sin duda la más clara de un Valladolid que se mostró errático y desesperado en todo lo que restó de partido. Los errores tanto defensivos como ofensivos le costaron un partido que dominó frente a un Adarve que plasmó a la perfección su estrategia y aprovechó las oportunidades de las que dispuso.

Con el pitido final, el Real Valladolid confirma su paso por un bache futbolístico. Solo ha conseguido un punto de los últimos doce posibles. Situación que les aleja de la zona alta de la clasificación. Por el otro lado, el Unión Adarve consigue una victoria que necesitaba como el respirar. Ahora, tal y como afirma su entrenador, Borja Bardera, la victoria contra un rival tan difícil como el Valladolid ‘les tiene que valer de motivación’ para encarar su siguiente partido frente al CD Móstoles. Equipo que actualmente es el colista de la liga.

Declaraciones de Ricardo López, entrenador del Real Valladolid

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Declaraciones de Borja Bardera, técnico del Unión Adarve

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