El conjunto que dirige Iván Amaya ganó su partido en el Eusebio Bejarano ante el Flecha Negra por 0-1. Y es que fue de susto para los del Rayo Vallecano, que sufrieron más de lo esperado ante un conjunto pacense que en la segunda parte tuvo tramos en los que metió al Rayo en su campo. Los de Concepción siguen creciendo en la competición, aunque, en esta ocasión, ven cortada su racha de partidos seguidos puntuando. Un solitario gol de Marco en el minuto 15 decantó la balanza del encuentro.

Flecha Negra 0 – 1 Rayo Vallecano

Flecha Negra: Dani Pinilla; Carlos Gil, Mario Martínez, Mario García, Ladera; Gabri, Aarón Barroso; Alejandro Moreno, Arroyo, Álvaro Ramos; Castelani.

Rayo Vallecano: Benedí; Aarón, Linares, Gabino, Arribas; Cova, Hugo, Pablo Muñoz; Torres, Alcántara, Marco.

El Eusebio Bejarano se engalanó para recibir el duelo entre Flecha Negra y Rayo Vallecano, correspondiente a la jornada 15 del grupo 5 de la División de Honor. Los dos conjuntos, en situaciones opuestas a nivel clasificatorio, se daban cita para medir la fuerza de sus dinámicas.

Por un lado, el Flecha Negra que, ocupando la decimoséptima plaza en la tabla, venía de dos partidos seguidos sin perder por primera vez en la temporada. En la otra esquina del cuadrilátero esperaba el Rayo Vallecano de Iván Amaya que tenía a su equipo quinto clasificado, tras endosar un contundente 3-0 a la UD La Cruz Villanovense. Con todo más que dispuesto, comenzaba el partido.

Desde el primer minuto de partido, se vio claramente como el Rayo usaba la disposición de los jugadores en el campo para generar superioridades y poder avanzar con el balón. Fue habitual ver durante todo el primer tiempo a ambos laterales doblando a los extremos, que se cerraban para cargar el área en caso de centro o de combinar entre líneas si el balón ocupaba zonas más cercanas al área.

Al Flecha le costó detectar estos movimientos, por lo que durante los primeros compases del partido el equipo vallecano fue ligeramente superior. Pero el Flecha no estaba dispuesto a dejarse ganar terreno con facilidad. Aprovechando al máximo sus recursos, cada balón parado era una pelota colgada al área que obligaba a los zagueros y portero rival a emplearse a fondo para no conceder ocasiones. Mario García evidenció el plan de juego rematando una falta lateral por encima del larguero.

Poco iba a durar el empate en el marcador del Eusebio Bejarano. El Rayo, que también aprovechaba cualquier balón parado para cargar el área de hombres, usaba constantemente a Linares desde el saque de banda para buscar opciones de gol. Corría el minuto 15 cuando uno de estos saques fue peinado por Gabino al primer palo. El balón botó una vez en la frontal del área pequeña y, antes de volver a caer, Marco conectaba un cabezazo bombeado que se colaba en la meta de Dani Pinilla.

Poco cambió el gol el planteamiento de ambos equipos. El Flecha se defendía de las constantes superioridades que generaba el Rayo por banda a través de Marco y Torres. Los dos extremos rayistas permutaban constantemente con sus laterales, apareciendo tanto por fuera como por dentro, lo que provocaba los desajustes en la defensa de los de Concepción. A pesar de ello, gran trabajo de los centrales flechistas.

El Flecha buscaba animarse en ataque tras el gol en contra, pero sus llegadas no inquietaban en exceso a Benedí. Ladera, desde el carril izquierdo, fue el primer jugador del equipo pacense en buscar puerta, aunque sin mucha fortuna pues su tiro se marchaba desviado.

La replica del Rayo no iba a ser tan suave. De nuevo a través del balón parado y de nuevo Gabino en el remate volvieron a poner en apuros a los de José Luis Concepción. El cabezazo del central del Rayo sobrepasó a Dani Pinilla y cuando ya se colaba en la portería un despeje con la cabeza de Carlos Gil bajo palos evitaba el segundo tanto de los vallecanos.

Tan solo siete minutos después, en el minuto 32, era el capitán, Pablo Muñoz, el que estuvo a punto de hacer el segundo tanto rayista. El pichichi vallecano ejecutaba un lanzamiento desde la frontal que Pinilla, con una gran intervención, mandaba a córner. El Rayo pudo sentenciar el encuentro en la primera mitad, pero la zaga flechista lo evitó y justo antes del descanso, Álvaro Ramos avisaba con un cabezazo desviado de que el partido no estaba decidido.

Tras el paso por vestuarios, el planteamiento del Flecha cambió. El equipo pacense decidió saltarse la línea de centrocampistas y comenzó a lanzar en largo en busca de la segunda jugada. A través del juego directo, los de Concepción tuvieron más presencia en el área rival, poniendo en apuros al Rayo Vallecano.

Con el cambio en el plan de juego del Flecha, el partido entró en una dinámica de transiciones constantes. Las únicas acciones en las que había cierta calma eran los balones parados, donde el Rayo volvía a generar peligro. Cova remataba un balón en el 55 que se marchaba fuera por poco.

Concepción movió el banquillo para sustituir a algunos de los hombres ofensivos de su equipo, con la idea de aportar piernas frescas. El Flecha seguía volcado, colgando balones y ejecutando centros, aunque ninguno de los jugadores que cargaban el área conseguía rematar.

El paso adelante del Flecha generó huecos en la parcela defensiva que el Rayo quiso aprovechar en transición. Primero López en un mano a mano, en el que definió francamente mal, y después un malentendido entre Pinilla y sus centrales, estuvieron a punto de sentenciar el partido.

Con el descuento ya en vigencia, el Flecha provocaba por puro empuje saques de banda y saques de esquina en los que poblaba el área con casi todo el plantel en busca del empate, pero el remate de gol nunca llegó y el arbitro decretaba el final del partido.

De esta forma tan sufrida se llevaba el Rayo Vallecano los tres puntos del Bejarano en un partido intenso y disputado por parte de ambos conjuntos. La próxima semana, los de Concepción viajarán a la capital para medirse al Getafe, mientras que los vallecanos reciben en casa a todo un Real Madrid.