Los jugadores calentaban bajo unas nubes grises que predecían tormenta y cuando el balón comenzó a rodar, la lluvia empezó a caer. Parecía que el cielo de Pucela estuviese de luto por su Real Valladolid. Un nuevo empate de los de Julio Baptista, que no acaban de aprovechar sus oportunidades para luchar por el liderato pese a que la Cultural esté también de capa caída. Esta vez, frente al Trival Valderas.

Real Valladolid 2-2 Trival Valderas

El partido no podría haber empezado mejor para los locales. En la primera jugada después del pitido inicial llegaría el primer gol de los blanquivioletas. Buena jugada por banda que remataría Arroyo a bocajarro. Parecía que la lluvia iba a ser de goles y no solo de agua.

Sin embargo, después del gol, los minutos pasarían sin demasiadas ocasiones. Los dos equipos se establecían muy seguros en el campo, con un fútbol muy igualado y una gran intensidad. Ambos establecieron una presión muy alta a su rival, achuchando incluso a los cancerberos cuando les llegaba el balón. Así seguiría hasta el minuto 20, cuando David Torres anotó el segundo para el Valladolid. Jugada ensayada de córner que el central remató con un potente cabezazo.

Muchos podrían pensar que el partido estaba ya sentenciado, pero Néstor García tenía otra cosa que decir. Tan solo habían pasado cinco minutos desde el segundo tanto de los locales cuando el jugador del Trival marcó el golazo de la tarde. Un zapatazo desde tres cuartos de campo que lamió el poste antes de entrar en portería. Aceves no pudo hacer nada para parar el obús.

Lo que restaba de la primera parte fue bastante tranquila. El 2-1 sería el resultado al descanso, aunque ambos equipos tuvieron algún acercamiento más, sin demasiado peligro, para variar el marcador. Ese golazo de Néstor había devuelto al partido al Trival.

La segunda mitad sería un reflejo de lo que habían sido los último minutos de la primera. Juego muy igualado y explotando los contraataques. Con el paso de los minutos el Trival fue bajando su presión a la salida de balón del Real Valladolid y los locales comenzaron a ganar dominio. A medida que el cronómetro seguía avanzando, lo hacían también las posibilidades del Pucela de que los tres puntos se quedasen en casa.

Todo parecía dicho a falta de diez minutos para el final, pero los saques de esquina salvaron al Trival. Ya habían estado avisando durante toda la segunda mitad con varios lanzamientos a balón parado peligrosos y en el 82’ llegó el gol. Lanzamiento de córner que Pablo Martín remataría en el segundo palo con un remate al suelo buscando el bote al portero.

Con el empate a dos goles para cada equipo, el Valladolid despertaría de su letargo y castigaría a los visitantes. Diez minutos de puro fútbol ofensivo de los locales que el Trival pudo salvar con éxito. Finalmente un punto para cada equipo pese a estar los blanquivioletas cerca del tercero.

El Trival Valderas sigue en zona de play-off de descenso, pero el empate contra el Real Valladolid será muy importante para salir de ella. Por parte del Pucela, un nuevo pinchazo que le hace perder la oportunidad de acercarse más a la Cultural. Aunque quizás sea más positivo de lo que se esperaría después de su derrota frente al Getafe, que está pujando fuerte por meterse en la pelea por el liderato también. Pese a ello, la mejor noticia sin duda para los blanquivioletas fue la vuelta de Slavy, que disputó los últimos minutos del encuentro. Vuelve el cañón de los Balcanes.