Llegaban Rayo Vallecano y CD Diocesano con situaciones complejas en el calendario. Seguramente, ninguno de ellos hubiera deseado enfrentarse en este tramo final del campeonato. Pero cuestiones del calendario aparte, lo cierto es que ganar era cuestión primordial para ambos equipos. Para los locales, no sacar los 3 puntos suponía decir adiós a la Copa del Rey. Para los visitantes, un traspié podía mandarles al descenso. Más aún con una AD Alcorcón y un Unión Adarve. Pero fueron los vallecanos quienes se llevaron el gato al agua con un 2-0. Sin necesidad de mostrar el poderío ofensivo que les ha llevado a ser los terceros de la tabla. Solidez en el juego, posesión y una defensa que con el paso de los partidos se engrandece aún más si cabe, dejando otro partido la portería a cero. Parece fácil, pero no lo es. Meritorio trabajo de Ángel Dongil y su cuerpo técnico.

Tampoco hay que engañarse, el Diocesano lo intentó y puso todo de su parte para conseguir algo más que lo que refleja el marcador. Pero quién sabe si el partido contra el Rayo Majadahonda, intenso y polémico a partes iguales, pudo afectar a los de Adolfo Senso a la hora de afrontar el viaje a Vallecas. La falta de frescura se hizo patente en varios tramos del encuentro, especialmente en los últimos metros.

Aún así el guión de la primera parte evidenciaba que ambos equipos buscaban tantearse y ver las cartas del rival. El Rayo Vallecano templaba el partido a base de posesión. El CD Diocesano se mantenía atrás en su propio campo, situación que sería muy distinta en la segunda mitad.

Pronto Cano tendría la primera ocasión en el minuto 7. Un flojo cabezazo no inquietaba a Oriol que atrapaba con facilidad el balón. Sorprendía la actividad de Merencio en los primeros compases del partido. Incisivo y acaparando gran parte del peso ofensivo de los vallecanos en 3/4 de campo. Pero no era capaz de concretar y materializar ninguno de sus acercamientos.

Las ocasiones no llegaban ni a la portería defendida por Josete como a la de Oriol. Habría que esperar al minuto 30 para que Simal inaugurarse el marcador del partido y el de los vallecanos. La defensa visitante despejaba un córner a favor de los locales, cayendo el rechace tras un mal disparo de primeras en el ‘8’ que definió con un buen disparo cruzado.

En el minuto 34 Cano tenía una gran ocasión en un disparo cruzado raso que se marchaba rozando el palo. Antes había tenido otra ocasión por banda izquierda, en la que no culminó el pase al hueco.

Emilio respondía para el Diocesano tras un disparo de volea de primeras que se marchaba cerca del palo derecho.

Se veía un partido más abierto tras el gol del Rayo Vallecano que en los primeros minutos, algo lógico. El Diocesano subía la presión con 3 hombres fijos en campo contrario. Los locales trataban de contrarrestar con balones largos a las bandas, a la espalda de los centrales y laterales.

Jorge R. tenía otra ocasión para los cacereños con un disparo potente aunque algo centrado que atrapaba sin problemas Josete.

Se llegaba al descanso con un encuentro en los que ambos equipos habían ido de menos a más.

La salida de ambos equipos del vestuario reflejaba un panorama más diferente. El CD Diocesano salía dispuesto a morder. Los cacereños presionaban hasta casi el área rival. Los de Adolfo Senso se atrevían a combinar más el balón. El juego directo con balones largos era evidente y, unido a las combinaciones de los jugadores de ataque en ¾, llegaba a provocar quebraderos de cabeza a la zaga vallecana.

Aún así, los de Dongil no se achicaban. La posesión y una defensa adelantada eran dos de los planteamientos que se podían ver en el campo 4 de la Ciudad Deportiva.

En el minuto 13 de la segunda parte, Jorge. R tenía una buena ocasión tras recibir de un saque de banda dentro del área. Sin embargo, su disparo se marchaba desviado ante la falta de ángulo. Pero el Rayo Vallecano tiró de oficio y Chumilla ponía el segundo en el minuto 17. El “10” realizó un gran golpeo colocado dentro del área en el que Oriol poco pudo hacer. Un minuto más tarde, el “Dioce” tenía la que podía haber sido la ocasión de inaugurar su marcador. Emilio no llegaba a rematar un balón en el área chica tras un cabezazo. El Diocesano se mostraba combativo a pesar de la renta en contra.

La ocasión más clara del partido llegaba para los locales en el minuto 27.Cano fallaba un mano a mano frente a Oriol (muy bien colocado) y Diego, que había entrado por Chumilla en el minuto 22, mandaba un balón a las nubes sin oposición alguna. Un fallo casi inexplicable.

Aunque el Diocesano mantenía la presión alta, la zaga del Rayo se mostraba muy segura. Especialmente en el juego aéreo. Los cacereños lo intentaban con una ocasión de Aníbal, mediante un disparo de volea de primeras que se marchaba fuera.

 

El árbitro pitaba el final y el Rayo volvía a hacer gala de su solidez en ambos lados del terreno de juego. Importante victoria para los locales que tendrán que visitar Valdebebas y ganar al Real Madrid para asegurarse una plaza en esta próxima edición de la Copa del Rey. El Diocesano baja al descenso y también tendrá un partido a vida o muerte contra el Almendralejo, al que deberá ganar para evitar ser equipo de Juvenil Nacional la temporada que viene.

Declaraciones post-partido de Ángel Dongil (Entrenador JDH Rayo Vallecano):