El partido vivido en el Cerro del Espino se cataloga de extremos. La alegría de unos, y la decepción de otros. Por mucho que parezca un tópico muy habitual en el deporte, si nos atenemos al contexto, podríamos explicar la alegría del CD Badajoz y el desconcierto de un Atlético de Madrid que perdonó en su casa, también merced a un gran trabajo coral de los pacenses que se llevan un punto de Majadahonda.

 

Pero vayamos por partes. Por un lado, los colchoneros. El equipo de Antonio Rivas sale tocado del duelo tras un empate que le obliga (aún más) a no fallar en el derbi del próximo domingo. Su segundo tropiezo en dos jornadas lo puede pagar caro si el próximo domingo no saca los 3 puntos de Valdebebas. Además, Diego Espejo e Íker Bachiller salieron tocados del encuentro. Preocupa el caso del primero, que lo tiene complicado para llegar a la próxima jornada en lo que parece ser una lesión muscular. El defensa rojiblanco tuvo que salir en muletas del Cerro del Espino.

En la cara opuesta, los pacenses. El equipo extremeño desplegó un gran trabajo defensivo en todo momento. Supo entender los tempos del partido (también sufrir en algunos momentos) para llevarse un punto que sabe a tres. Juan Barragán, nuevo fichaje del CD Badajoz, era la gran novedad, cuajando un notable partido a pesar de llevar poco tiempo con el grupo.

Pero si alguien destacó sin dudarlo, fue Sahin Dekhil. El mediocentro impartió clase a la hora de apretar en la segunda salida de balón de los rojiblancos en la presión. Gran parte de la incomodidad de los locales se debió a él, que fue capaz de recuperar numerosos balones que eran lanzados a Samu Guillén y Juan Barragán, que apuntan a ser una de las duplas a seguir esta temporada. Fue sustituido en la segunda parte, pero su actuación fue sobresaliente.

Aún así, el poderío atlético llegaba pronto en el partido. Alberto Moreno y Diego Lorenzo ya tenían un disparo y un cabezazo que avisaba a Izán Alfonso (hoy sustituyendo a Narváez) en los primeros 10 minutos de partido. El ariete rojiblanco fue también el hombre destacado del encuentro. Conviene destacar su poderío aéreo, que es tremendo. No hubo centro que no fuese cabeceado por el delantero, que no tuvo fortuna de cara a gol. Su sustitución en la segunda parte resultó difícil de entender, pues fue en todo momento la baza ofensiva de los rojiblancos.

Con la primera parte de la función finalizada, fue llamativa la charla de Antonio Rivas a sus jugadores en el descanso, consciente de que perder puntos supondría un tropiezo fatal.

Y así lo asumieron sus pupilos. Fue llegar la segunda parte y empezó el vendaval sin éxito. Carlos Martín la ponía al larguero en el minuto 46 y, sólo dos minutos más tarde, Diego Lorenzo realizaba una gran jugada caracoleando dentro del área que la defensa sacó por centímetros. Fueron los mejores minutos del Atlético de Madrid ante un CD Badajoz que supo sufrir.

Llegarían más ocasiones para el equipo de Antonio Rivas, en especial otra de Diego Lorenzo que rebotó en el poste (min.61) y otra de Giuliano Simeone, que cabeceó un gran centro al final del encuentro que atrapó Izán Alfonso sin complicaciones (min.85).

En un partido con un resultado tan ajustado, y con las pulsaciones y la tensión por las nubes, llegaba la polémica. El colegiado Álvaro García no pitaba un posible penalti de Izán Alfonso a Carlos Rojas que bien podría haber decantado la balanza para el equipo local. La reacción enfurecida de los jugadores del Atlético de Madrid (incluida la de los jugadores del filial que habían acudido a ver el partido) fue muy notoria.

Sería lo último destacable antes de que el colegiado pitase el final del encuentro. Un resultado que pone las cosas complicadas al Atlético de Madrid antes del gran derbi contra el Real Madrid. Y, por otro lado, un momento de moral para levantar el ánimo al equipo de Germán Rojas, que también tendrá que enfrentarse a los merengues este miércoles para recuperar el partido aplazado correspondiente a la Jornada 2.