El conjunto dirigido por Iván Amaya consigue una victoria dura en un partido que se pudo decantar para ambos lados. Un solitario tanto en propia puerta en el minuto 70 hace que el Móstoles vaya a pasar otra semana más en puestos de descenso.

Rayo Vallecano y Móstoles abrían, junto con otros tres partidos, la jornada 25 de la DH5. El partido inició con un ritmo lento, ningún equipo fue capaz de coger el timón del duelo.  Pasado el primer cuarto de hora el Rayo poco a poco se fue haciendo con un control prácticamente total del balón mientas que el Móstoles esperaba en su campo para armar eléctricos contraataques.

Como bien afirmó Amaya a JuvenilDH en el post-partido, el buen repliegue en la primera mitad del conjunto mostoleño y la poca verticalidad en el control de la posesión de su equipo fueron los causantes de una primera mitad donde las ocasiones brillaron por su ausencia. El balón parado fue el encargado de generar los “uy” en la grada rojiblanca: primero Barroso en el minuto 37 con un tiro que se marchó cerca del palo defendido por Nacho. Y un minuto antes de que el trencilla señalase el final de la primera mitad llegaría la mas clara de la primera parte gracias a un buen centro que empaló Diego y se marchó por muy poco.

El Móstoles salió enchufado en los primeros minutos de la segunda mitad

Tras el paso por vestuarios, algo parecía haber cambiado el Móstoles, los visitantes salieron mucho más enchufados al partido en los primeros minutos dispuestos a conseguir una victoria que les sacase de los puestos de descenso. Los 10 primeros minutos fueron totalmente opuestos a la primera mitad, movidos y con ocasiones. Ambos conjuntos tuvieron dos ocasiones muy similares: dos pases de la muerte, uno en cada área, que no fueron capaces de encontrar rematador. Cuando el minutero de Vallecas marcaba el minuto 54 Iván Amaya realizó un cambio dispuesto a cambiar la disposición del partido y lo consiguió. La entrada de Monroy al terreno de juego pareció le dio al equipo el aire necesario para que volviesen a dominar el partido y que el Móstoles se volviese a replegar en su campo.

El Rayo Vallecano toma el control del partido

Las ocasiones comenzaron a llegar y el gol local era cuestión de tiempo. El Rayo era un rodillo, Monroy y Diego tuvieron en sus botas varias ocasiones cada uno pero la falta de efectividad hacía que las gafas se mantuviesen en el luminoso. El meta del Móstoles, Nacho, tuvo trabajo y pudo lucirse con varias manos que salvaron a su equipo. Sin embargo, si el partido seguía así lo mas normal era que el gol acabase llegando, y llegó. Curiosamente en la ocasión que menos peligro aparentaba, en un tiro de Monroy, Chang introdujo el balón entre las redes en el minuto 84, un gol que dejaba tocados a los visitantes.

Pese a ponerse por delante las ocasiones siguieron llegando para el Rayo en los minutos finales. El gol supuso un jarro de agua fría para el Móstoles que reducía la ninguna la recompensa de un partido muy trabajado.

Los tres puntos se quedaron en Vallecas, la insistencia y el control de la posesión tuvo sus frutos y les sirven para sumar 39 afianzándose una semana más en la cuarta plaza. La otra cara de la moneda fue el Móstoles, que plantearon un partido distinto al Rayo pero igualmente muy trabajado.  Su poca capacidad para generar ocasiones de gol hizo que no obtuviesen recompensa. Seguirán una semana más en puestos de descenso, treceavos con 25 unidades y a 2 puntos de la salvación. La semana que viene recibirán a un hueso muy duro de roer, un Atlético Madrid que tendrá que sufrir en los Iker Casillas para conseguir la victoria.

Declaraciones de Iván Amaya, entrenador del Rayo Vallecano