Miguel Ángel Román, para mí el mejor narrador de partidos de Bein LaLiga, escribía en un tuit tras su famosa narración de: “Tocó en Hugo Duro” que a los partidos no había que molestarlos demasiado, que solo había que intentar latir a su compás. Tras la entrevista con Toni Paredes, entrenador del Juvenil ‘A’ de la AD Alcorcón, tengo claro que el periodista tenía razón.

Y yo, que siempre me lo llevo todo al terreno futbolístico, he recordado que una vez más se cumple esa máxima que tanto hemos escuchado a los entrenadores de: ‘Dásela al que sabe, y tú no estorbes’. O como decía Di Stefano: ‘No te pido que atajes las que vayan dentro, pero por lo menos no metas las que vayan fuera’. En este caso, como el que estorba soy yo, y del que hay que disfrutar es del técnico alfarero, haré la entradilla corta de rigor para perder el menor tiempo posible en leerme, y me limitaré a contemplar de nuevo una de las entrevistas con las que más he disfrutado. Nunca me costó tanto elegir un titular. Lo dicho, guarden diez minutos…

¿Cómo es Toni Paredes?

“A nivel personal me considero una persona sencilla, tranquila. Una persona muy abierta, con muchas inquietudes. Muy familiar, adoro a mi familia y soy muy amigo de mis amigos, que creo que son las cosas más importante que tenemos en la vida”.

“El Toni Paredes entrenador es muy apasionado. Amo lo que hago y creo que lo transmito desde el banquillo. Muchas veces aparento ser otra persona en el banquillo que en el día a día, porque soy muy visceral y nervioso, pero es todo pasión”.

“Aparte de apasionarme lo que hago, soy amante de tener el balón, de ser valiente, de tener una propuesta bonita y atractiva, de que mis jugadores tengan personalidad, valentía y  de que mis equipos intenten jugar bien. Evidentemente, también de que compitan. Amo lo que hago y me gusta proponer y que el equipo sea valiente. Eso es en lo que intento diferenciarme”.

Llevas unos pocos meses en el Alcorcón, ¿qué es lo que más te ha llamado la atención del club?

“Lo que más me ha llamado la atención es la seriedad y la organización que hay en el club. Todo el personal que está trabajando en el día a día. Creo que tienen una estructura muy buena, y eso es importante: el tener unas bases asentadas, independientemente de que este verano haya habido una venta. Hay mucha gente trabajando en el club para que todo funcione bien, hay una muy buena organización en el organigrama del fútbol base. Las normas de funcionamiento, el que haya comunicación, el que tengamos información… quizás es lo que más destacaría”.

“Trabajo muy a gusto. Estoy muy contento y muy agradecido por la oportunidad. Nos están ayudando en todo lo que pueden. Creo que es un club que todo lo que tiene te lo da y te lo facilita. Eso es lo que más destacaría, entre las muchas cosas que me hacen estar aquí tan a gusto, tanto a mí como a mi cuerpo técnico”.

En el club sabemos que se da la oportunidad a muchos jugadores de subir a entrenar y poder jugar con el filial, y del filial al primer equipo, incluso. ¿Qué opinas de esta filosofía de club?

Creo que es para lo que trabajamos: para que los jugadores promocionen, puedan crecer y puedan progresar. A mí me hará feliz que un jugador mío, independientemente de lo importante que sea para el equipo, pueda llegar al filial para ser importante. Y el día de mañana imagínate si llega al primer equipo. Al final es un orgullo que a lo largo de tu carrera como entrenador haya jugadores que han pasado por tus manos y les veas triunfando, o dedicándose a su sueño, porque es un sueño para todos los chicos”.

“La filosofía del club es la correcta y creo que sobre todo en las canteras es como debe ser, que jugadores de juvenil promocionen al filial, y jugadores del filial al primer equipo. Ese creo que es el mayor activo que debe tener un club. Al final que un chico de cantera llegue arriba, aparte de que te va a ahorrar gastarte dinero en jugadores de fuera, es un activo para aprovecharlo tanto arriba, como para sacar dinero de una futura venta por chicos que se han formado. Lo veo muy positivo, y creo que es el objetivo”.

¿Se resiente el equipo que pierde a ese futbolista?

“Sí, claro que nos resentimos. Pero todos. Si yo tengo que subir jugadores al filial me resiento, pero todo sea para bien y para algo positivo para el club. Da igual un entrenamiento o un partido, que los chicos suban para sumar. Al igual que le pasará al filial si tiene que dejar jugadores al primer equipo. Para eso está el club, para que todos tiremos del de abajo. Creo que es algo positivo y de lo que si sucede tenemos estar muy orgullosos”.

El año pasado el Alcorcón mantuvo la categoría en la última jornada. En esta, en cambio, sois cuartos empatados a puntos con el Real Valladolid (3º clasificado). ¿Qué ha cambiado en apenas unos meses?

“Con respecto al año pasado, han cambiado muchas cosas, pero no quiere decir que hayan cambiado a mejor. Es otra plantilla prácticamente nueva, porque quedan 4 o 5 jugadores de la del año pasado, un cuerpo técnico nuevo, la categoría evidentemente es la misma, pero creo que los rivales son distintos… Las generaciones van cambiando y puede coincidir un año una generación muy fuerte de jugadores en los rivales, y que nosotros la tengamos más fuerte o más débil, y al final eso va a condicionar mucho donde va a estar el equipo. Aparte de cómo comienzas la liga y cómo la terminas. Hay muchos condicionantes en la temporada. He intentado confeccionar una plantilla nueva y hemos intentado traer lo mejor que hemos podido. Al final marca mucho al equipo el cómo empiezas y el fútbol no dejan de ser dinámicas, evidentemente acompañadas de trabajo y de algo de suerte”.

No creo que el año pasado se trabajara peor, ni mucho menos. Ni cuando estaba Pablo (Nozal), ni cuando estaba Juanjo (San Román). Creo que trabajaron fenomenal y se dejaron el alma, y por eso el equipo salvó la categoría. Ahora no es que trabajemos mejor, se trabaja distinto. Se trabaja más tranquilo en la victoria que en la derrota, y cuando los resultados acompañan el equipo parece que va en buena dinámica. Eso nos ayuda a crecer a todos y ahí está la clave. El equipo empieza la liga con una derrota, pero luego encadena tres victorias. Pierdes con el Atlético de Madrid, pero luego otras dos victorias. Al final el equipo tiene un colchón de puntos que le permite afrontar las semanas más tranquilo que estando abajo desde el principio, como el año pasado, que es muy complicado sumar en esta categoría, y más si vienes en una dinámica negativa”.

Como has dicho, alguno de los jugadores de la actual plantilla repiten con respecto al año pasado en la categoría y en el club. ¿Es este uno de los factores clave en el desarrollo del equipo?

“Claro que es un factor clave. Son pocos, pero varios de ellos están con el filial, y solo disponemos de ellos como mucho el viernes o el fin de semana, pero claro que ayuda. Son jugadores que ya tienen experiencia en la categoría. Rabadán, Caba, Poveda… y luego los fines de semana cuando pueden vienen a sumar tanto Diego como Barbu, y alguna vez, esporádicamente, Aitor. Eso claro que suma mucho. Nos ayudan a crecer, a ser mejores y más competitivos. Nos dan esa experiencia, ese poso que tienen de haber competido en la categoría y también de haber sufrido el año pasado y saber gestionar mejor estas situaciones. Evidentemente, toda la plantilla mérito, pero estos jugadores nos ayudan a tener un ‘plus’”.

¿Qué grado de responsabilidad tiene el entrenador sobre los resultados de un equipo?

“El entrenador sobre los resultados del equipo el grado de responsabilidad que tiene es alto. No te voy a decir que todo, porque al final estamos en manos de los jugadores. Creo que un  jugador a un entrenador le hace bueno o malo. Un entrenador bueno a un equipo bueno le puede dar pocos puntos, y un entrenador malo a un equipo bueno puede quitarle muchos. Y a la inversa”.

Considero que es un grado alto, por eso no te digo todo, porque cuando ganan, los jugadores son muy buenos y al final el mérito es de ellos, porque estamos en sus manos y dependemos de lo que hagan en el campo. Pero evidentemente que cuando perdemos, dentro del campo poco se puede influir. Se pueden hacer cambios tácticos o modificar cosas, pero en la toma de decisiones en el campo poco se puede influir”.

“Sí que creo que en lo anterior al partido, nosotros damos las pautas a seguir, o un itinerario en el que ellos tienen que hacernos caso y es donde creo que ayuda mucho a determinar el resultado. Trabajo  táctico, análisis del rival, lo que hemos visto de ellos, lo que queremos proponer, a lo que queremos inculcar… Sí que te diría que tenemos un grado de responsabilidad alto. No todo, pero muy alto”.

¿Cómo de importantes son las dinámicas en el fútbol? ¿Influye tanto como se dice el aspecto mental en el jugador y en el equipo?

“Por supuesto. Las dinámicas en el futbol creo que lo son todo. Considero que son dinámicas cuando decimos lo de: “ahora estamos en buena racha”, “hemos tenido suerte” o “estamos teniendo mala suerte”… son dinámicas. Nosotros al final creo que estamos ahora en una dinámica positiva, que nos hace trabajar tranquilos, pero sabemos que vendrán las negativas. ¿Y a qué le llamamos negativas? Pues a que pierdes, o que empatas. Pero también es que tienes una expulsión, o que hemos tenido una situación clara y me han hecho gol en la contra, o que me han marcado un gol de penalti en el descuento…”

“Creo que el fútbol, además de trabajo y de muchos factores como la suerte, son dinámicas, e influyen tanto a nivel positivo como negativo, y a nivel mental en el jugador y en el equipo, porque cuando un equipo se ve en dinámica positiva creo que los pequeños detalles te vienen a favor y cuentas con ellos, y cuando un equipo está en una dinámica negativa, esos pequeños detalles te van en contra”.

“Nosotros no hicimos un gran partido el primer tiempo del Atlético de Pinto, ni fundamentalmente el del Adarve, pero creo que esa dinámica de que en momentos puntuales nos haya sonreído la suerte o hayamos estado acertados viene precedida de la dinámica que lleva el equipo. Al final el equipo lleva más puntos de los que se esperaba y los chicos se atreven a hacer cosas distintas, o que en momentos puntuales estamos con la confianza que a lo mejor el rival no se atreve. Por ejemplo, estos dos rivales que han venido, que se encontraban en la zona de descenso, pues igual no la tienen. Así que creo que es algo vital, aparte de muchos factores, fundamentalmente el trabajo que hacemos habitualmente, que es muy bueno, y que creo que se está reflejando en el campo”.

¿Cuál es el techo de este Juvenil ‘A’?

“Sé que habrá gente que dirá: “Va con demasiada humildad…” pero el objetivo de este Juvenil ‘A’ es salvar la categoría. Y una vez que la salvemos, trabajar desde la tranquilidad. Sé que va a ser muy complicado, y yo creo que no se va a producir hasta el final. Me parecería muy raro que se hiciese antes, porque el equipo es nuevo. Hay muchos jugadores que vienen del ‘B’, otros que vienen de fuera, otros directamente se han saltado la Autonómica para jugar en División de Honor y no han pisado la Nacional. Es muy difícil, y creo que tiene mucho mérito lo que están haciendo los chicos”.

“Yo no pondría techo, porque ahora mismo es una incógnita, pero sí que quiero que la gente lo tenga claro. Creo que mis jugadores y mi cuerpo técnico lo tienen, y evidentemente yo más que nadie, porque creo que yo soy el más cauto y muy desconfiado, que el objetivo es salvar la categoría. Ojalá se consiguiera, y mantuviéramos al club en esta categoría tan bonita, que para eso he venido: para intentar ayudar y no restar. Y una vez que se consiguiese, si se consigue y sobran jornadas, compites más tranquilo y más suelto. Ahí ya no tienes nada que perder”.

“Tampoco quiero limitar con mis palabras el rendimiento del equipo pero evidentemente hay que tener los pies en el suelo, saber que el objetivo es el que es, y que somos un club profesional, pero humilde”.

La próxima jornada visitáis al Burgos CF en Pallafría. ¿Cuáles son los puntos fuertes del Burgos CF, y cómo afrontáis el partido?

“Otro partido complicado, como todos los de esta categoría. Creo que la situación en la tabla es algo engañosa, porque no han tenido mucha suerte con el calendario en estos primeros partidos, ya que han tenido que ir a Valdebebas, al Cerro del Espino, han jugado con el Rayo Vallecano, contra el Extremadura… y al final, quitando Valdebebas, han sido resultados muy apretados, en los que tampoco es un equipo que encaje mucho. Al final la dinámica que han tenido no es positiva, y les ha perjudicado en momentos puntuales al final de algunos partidos. Creo que es un equipo que compite bien, que uno de sus fuertes es su orden. Son un bloque compacto, que en fase defensiva se manejan bien, y que en fase ofensiva tienen claro que roban y salen por fuera, y te pueden hacer daño por fuera a los espacios. También están bien en balón parado, tanto ofensivo como defensivo”.

“Seguramente competirán bien y sobre todo allí va a ser muy complicado sacar puntos, así que tendremos que seguir estando igual de serios, igual de generosos en el esfuerzo, corriendo más que el rival, como hacemos todos los partidos, para intentar poder sumar. Y sobre todo, vamos desde la humildad. Desde que tenemos una situación más cómoda que ellos en la tabla, pero sabiendo que no nos podemos dormir, porque esta categoría no es cómo empieza sino cómo termina. Así que espero que compitamos bien, que podamos ir con lo mejor que tengamos para competir allí, y hacer un buen partido, o por lo menos serio, como venimos haciendo”.

¿Uno de los mayores peligros para un entrenador es el exceso de relajación ante compromisos como este? ¿Cómo prepara este aspecto Toni Paredes?

“No es que lo prepare de una forma especial, yo creo que a mis jugadores les transmito la línea que yo quiero seguir. El cuerpo técnico la tiene clara, y creo que el equipo también. Nosotros, independientemente de ser una cantera profesional, somos un equipo humilde. En Madrid hay muchas canteras por delante, que son más fuertes, y nosotros hemos tenido mucha dificultad para firmar. Hemos hecho un equipo prácticamente desde cero. Desde una base mínima de jugadores. Creo que desde el primer día de pretemporada hemos transmitido el trabajar siendo honrados, con mucho esfuerzo y mucha humildad. Creo que los jugadores lo tienen claro. Yo les veo que semana tras semana se dejan el alma, corren más que el rival en el campo y mueren. Tienen corazón. Un equipo al final tiene corazón, y un equipo en el que el corazón va antes que el talento, creo que nunca va a confundir el camino. Y no va a creer que es más que el rival, ni que porque llegue en una situación privilegiada en la tabla va a ganar de calle, porque nosotros sabemos que nos va a costar un mundo. Por ejemplo, nosotros el día de Badajoz, que ahora va colista, lo ganamos en casa 2-1 remontando un 0-1 y tuvimos que morir en el campo. Tuvimos que hacer muchísimos kilómetros. Y sabemos que va a ser un partido igual”.

“Yo estos partidos los catalogo de mucho más complicados que jugar con un Real Madrid, un Atlético de Madrid, un Leganés, un Rayo Vallecano, un Getafe, un Leganés… ¿Por qué? Porque la motivación ahí ya está. En esos partidos la ‘extramotivación’ la tienen porque “me enfrento a un equipo grande y no tengo nada que perder”. Y estos partidos, que solemos decir que son más engañosos porque son rivales con nombre, pero que son más terrenales o más de tu nivel, te puedes confundir. Pero mis jugadores tienen clarísimo que en estos partidos es donde está la clave para intentar conseguir la permanencia, y creo que en ningún momento se van a equivocar. Y si yo en cualquier momento veo alguna pizca de relajación en algún jugador que se piensa que es lo que no es, o en algún compañero del cuerpo técnico, ya seré yo el primero que esté ahí para bajarle al suelo”.

“Tengo clarísimo que va a ser un partido muy complicado, porque vamos a jugar en hierba natural, porque vamos jugar en un sitio abierto, donde la temperatura no va a ser agradable para jugar. Nos vamos el día anterior, vamos a hacer noche allí, vamos a estar muy concentrados y creo que va a ser un partido muy muy complicado por los condicionantes que hay y porque ellos llegan con la necesidad grande de sumar. Intentaremos hacerlo bien y creo que no necesito trabajar psicológicamente ese aspecto porque conozco a mis jugadores y sé que ellos van como si fuera el partido más importantes del año”.