El Real Valladolid se ha convertido en uno de los equipos revelación del Grupo 5 de División de Honor. El equipo castellano han conseguido terminar esta temporada en tercera posición. Aunque lejos del Real Madrid y del Atlético en la clasificación, ha conseguido alejarse del resto de equipos en la tabla. Un logro cosechado gracias a sus buenas estadísticas tanto defensivas como ofensivas. Es uno de los equipos que menos goles han recibido, pero también es el segundo con más goles a favor. El equipo ha anotado 54 goles en total, solo por detrás del Real Madrid. Una situación de la que ha tenido gran culpa Slavy, máximo goleador del equipo y también del grupo.

El delantero español ha anotado 17 goles esta temporada con el Real Valladolid, lo que supone el 31,5% de los goles de su equipo. Es la gran referencia de su equipo, con casi el doble de goles que el segundo anotador de su equipo, Castri con 9 tantos. También tiene bastante regularidad a la hora de marcar goles, anotando por lo menos un gol cada dos partidos. Así, se ha convertido en uno de los mejores delanteros de la competición.

Aún así, sufrió dos etapas de sequía goleadora. Una de ellas debido a su lesión en la jornada 10 contra el Atlético y una segunda en las últimas jornadas jugadas, a la sombra de Castri y Torres como referencia del equipo. Algo que acercó a Sergio Arribas a sus números ofensivos. El delantero merengue llegó a la jornada 25 con 16 goles, uno menos que Slavy.

Goles Slavy 2019-2020
Goles de Slavy a lo largo de la temporada 2019-2020. | Iago Castro con Infogram

Sus goles han supuesto 8 puntos de forma directa a su equipo. Un gran dato, aunque su relevancia no puede explicarse de forma tan sencilla. En otras tres ocasiones ha ayudado a asegurar una victoria por 1-0, contra el Aravaca en la jornada 15 y en los dos partidos contra el Rayo Majadahonda. Los tres partidos terminarían con victoria por 3-0 y con participación activa de Slavy en los dos siguientes goles.

También fue clave encabezando las goleadas de su equipo al Santa Marta en dos ocasiones, por 4-0 ambos partidos, y contra el Extremadura, por 0-7. Además, en el segundo partido contra el Santa Marta es el jugador que abre la lata tras la inseguridad del equipo después de que el árbitro anulase un gol a sus rivales con 0-0 en el marcador.

Pero quizás su partido más relevante como goleador sea el que enfrentó al Real Valladolid con el Leganés en la jornada 8. El partido iba 2-2 cuando Slavy se puso las botas de goleador para marcar un doblete y desempatar el partido. Un encuentro que terminaría 5-2 a favor del Valladolid después de que Cada completase la manita poco antes del final.

El delante ha demostrado ser un delantero bastante polivalente esta temporada. Ha anotando tanto de jugada como a balón parado, de cabeza o con el pie, colocándola o con potencia. Sin embargo, la mayoría de sus goles provienen de cazar balones al hueco, rechaces o pases dentro del área para generar unos contra unos contra el portero rival. En ese momento saca a relucir sus dos mejores características, su definición y su capacidad de regatear por cuerpo.

Suele recurrir a disparos secos al segundo palo, pero muchas veces se atreve a irse de sus rivales para dispara a bocajarro. Contra el Getafe en la jornada 14 incluso llega a regatear al portero para tirar a puerta vacía.

Los equipos que más le han sufrido son el Santa Marta, al que marcó cuatro goles, y el Atlético de Pinto y Rayo Majadahonda, a los que anotó tres a cada uno. Más de la mitad de sus goles, diez tantos, a estos tres rivales. Por el otro lado, sus estadísticas más negativas: No ha marcado a ninguno de los rivales más próximos de su equipo. Ni a los dos que le superan, ni al cuarto clasificado, el Rayo Vallecano.

Sus estadísticas como goleador con el Real Valladolid también le valieron para que Pablo Amo le convocase con la Selección Sub-18 para la Copa del Atlántico. España gana el torneo de cuatro selecciones y Slavy logra anotar dos goles en los tres partidos que disputa. Un gol en cada uno de los partidos en los que juega como titular.