El Burgos CF recibía en Pallafría a un Rayo Vallecano que venía de una dinámica negativa tras dejar escapar los 3 puntos en su último enfrentamiento frente a la Unión Adarve.

El partido se caracterizó por las escasas ocasiones de gol

El equipo local tuvo un comienzo realmente intenso con un 4-3-3 con Iago de delantero centro, debido a la ausencia del delantero habitual Carlos (baja en el partido de hoy por un esguince de rodilla). Además, el equipo ejerció mucha presión en las partes superiores del campo y mantuvo a su vez una contención clara de líneas. Sergio, el dorsal número 3, estuvo en este tramo del partido muy seguro atrás, y con mucha claridad a la hora de salir con el balón controlado.

Por otra parte, el Rayo Vallecano saltaba al césped con una formación de 4-4-2 con dos referencias ofensivas Monroy y Daniel Moreno.

Este último, sin embargo, caía en el centro del campo en los repliegues del equipo para ayudar en labores defensivas. Empezó el equipo con una solidez defensiva en el centro del campo e intentando crear dificultades a la defensa rival mediante aperturas a banda al extremo derecho Hugo, cuya aportación ofensiva fue fundamental para el equipo, lanzando desmarques por banda, bajando el balón y asociándose con sus compañeros, incluso bajando a ayudar a defender al lateral derecho Pita.

En el ecuador de la primera parte, el Burgos CF tuvo serios problemas para sacar el balón de su campo, debido a una presión alta de los jugadores del Rayo Vallecano, lo que desencadenó en un penalti a favor de estos mismos por una mala salida del portero local que le supuso la primera tarjeta amarilla del encuentro. Él mismo fue el encargado de hacer una estirada hacia la esquina inferior derecha de la portería y parar así el penalti lanzado por el dorsal número 5, Gimeno.

A continuación de esta acción, en el minuto 30 y 32 el Burgos tuvo dos buenas llegadas que acabaron en faltas peligrosas a favor, pero sin demasiado éxito en el remate. Fue entonces cuando Luis Sánchez se encontró con un balón en la frontal del área que, como la ocasión merecía, disparó a puerta, sin embargo, el balón se desvío pocos centímetros por encima del larguero.

A raíz de esta acción, los burgaleses tuvieron una ocasión de uno contra uno protagonizada por Koke, pero se encontró con una buena parada del portero del Rayo, quien despejó la pelota a córner.

Esta fue la última ocasión de la primera parte para el conjunto local que se vio sometido a un claro dominio de la posesión en los últimos 10 minutos de la primera mitad del encuentro, lo que supuso un Burgos más agresivo en la zona defensiva y una tarjeta amarilla para Mario, al agarrar por detrás al delantero rival que se iba en una acción solitaria a encarar portería.

El arranque de la segunda parte plasmó un Burgos mucho más sólido en el centro del campo y con mayor despliegue ofensivo, protagonizando así un par de ocasiones claras a favor, que pusieron en apuros al meta rival. Un buen disparo de Dani desde la media luna y dos pases verticales hacia Koke, obligaron al conjunto madrileño a despejar sin miramientos balones hacia el campo contrario.

En una de estas acciones, Daniel Moreno, consiguió hacerse con el balón y desencadenó una de las mejores acciones del partido, controlando el balón por toda la banda yéndose hasta de 4 rivales, aunque finalmente el balón acabó en saque de puerta.

El Burgos seguía presionando intensamente en la zona de tres cuartos, consiguiendo así dominar el partido debido a numerosas recuperaciones de balón. El Rayo, sin embargo, se veía apurado en el despliegue ofensivo, lo que se supuso cierta incomodidad a la línea del centro del campo.

Era el minuto 75 del encuentro, cuando Roberto realizó una gran subida por banda para el Rayo Vallecano que finalizó en un rechace a línea de fondo por parte de Gonzalo, jugador que había entrado al campo hace escasos minutos sustituyendo a Pedro.

Únicamente dos minutos más tarde, en el 77, Cristian, en una gran jugada individual, logro un tiro a puerta imposible para el portero del Rayo, desafortunadamente para él, éste golpeó en el palo.

Los últimos 13 minutos del encuentro se basaron en la búsqueda de balones largos y aperturas a banda por parte del conjunto local, sin éxito, minutos en los que desapareció prácticamente el centro del campo. El Rayo por su parte, logró alcanzar el campo rival con tres buenas llegadas del conjunto madrileño, que no lograron batir a Pipo.

Tres minutos añadió el conjunto arbitral para que el partido llegase a su fin y se alcanzasen las tablas en el marcador en un partido muy físico y francamente táctico. Resultado justo para ambos.

Declaraciones de Jose Angel Iglesias «Pechu» Entrenador del Burgos División de Honor.

Declaraciones de Jesús Segovia, entrenador del Rayo Vallecano Rayo Vallecano División de Honor