En la DH3 las Islas Baleares nos deja uno de los mejores clubes formativos de la categoría, el C.D. San Francisco. Hoy contamos con Pere Tarradellas, el entrenador del Juvenil División de Honor. Ex jugador del Llagostera en Segunda División y gran parte de su carrera por Segunda División B en clubes como Ponferradina, Badalona o Sant Andreu ha decidido cambiar el césped por los banquillos. Haremos un repaso a su carrera como entrenador, cómo es el San Francisco como club y veremos el rendimiento en la actual campaña que están disputando.

En primer lugar, ¿qué le llevó a los banquillos? ¿Tenía ya meditada la decisión antes de retirarse como jugador o surgió de repente?

Cuando empiezas a ver que se acaba la carrera como jugador hay gente a la que se le despierta el “gusanillo” de querer entrenar. Los dos últimos años ya tenía inquietudes de entrenar algún día. Cuando me retiré como jugador me quedé un año en el club que estaba, que era el Llagostera en ese momento, donde realizaba tareas administrativas. Estudié y tengo la diplomatura de empresariales, así que como no salió la posibilidad de quedarme como entrenador en ningún equipo del club, ayudé a la entidad en otras tareas. Al final de ese año tenía ganas de entrenar, ahí no me salió la oportunidad y fue cuando decidí irme a Barcelona a una academia de alto rendimiento donde estuve dos años.

¿Hay diferencias entre el Pere Tarradellas entrenador y el Pere Tarradellas jugador? ¿Sigue aplicando los mismos valores e ideas de juego de antes o ha cambiado?

Los valores como persona siempre los llevamos con nosotros, cambian poco. Cómo eras como jugador intentas transmitirlo como entrenador. De todos los entrenadores que tuve, todo lo que me he podido formar, al final cada uno elige su camino, su idea futbolística y cuando eres entrenador poco puedes plasmar lo que eres como jugador. No tiene nada que ver el puesto y al final es otra etapa totalmente nueva. Sin embargo, los valores personales y humanistas de cada uno siguen siendo los mismos.

¿Qué le llevo a entrenar al San Francisco?

Después de dos años en Barcelona en la academia de alto rendimiento tuve la oportunidad de formarme mucho a través de varios departamentos: metodología, psicología deportiva, etc. Cogí mucho bagaje como entrenador, hacíamos muchas tareas durante la semana porque en la academia llegábamos a hacer dos sesiones al día, jugábamos dos partidos a la semana.

Al final, el segundo año recibí la llamada del ex director de la cantera del Mallorca que me ofreció la posibilidad de llevar al San Francisco y lo vi como una oportunidad muy buena. Una categoría máxima de juvenil en España que afronté con mucha ilusión.

¿Cómo es la categoría juvenil de División de Honor?

Es la más alta de toda España, es bonita y exigente. Te pide mucho como entrenador, más que en otras categorías amateur o semiprofesional yo creo. Todo el mundo está bien preparado, los entrenadores son de alto nivel, los equipos son del máximo nivel estatal. Estamos hablando de Barcelona, Espanyol, Cornellà, Damm, Girona, etc. Te exige a ti como entrenador cada semana reinventarte para ver que puedes hacer en función del rival que también trabaja como jugarte a ti. Tienes que intentar, dentro de la etapa formativa en la que estamos que no se puede olvidar, que los chicos sean mejores para que sepan resolver cualquier contexto que se puedan encontrar en el partido.

Acerca de la formación y el desarrollo que busca el San Francisco en los jóvenes, ¿cómo se trabaja esa faceta desde el club?

Hay que tener claro que son chicos, sobre todo, en el contexto San Francisco que son los más jóvenes de todo el grupo. Son chicos de primer y segundo año y no tenemos que olvidarnos que tienen 16 y 17 y años. Están en una fase de formación, pero tampoco hay que dejar de lado que la categoría te exige un rendimiento más o menos inmediato. Desde el club y yo mismo pensamos que una cosa no va separada de la otra. Si intentamos que los jugadores sean mejor día a día su rendimiento aumentará.

Una vez superan la categoría juvenil y entran en la de senior, ¿a los jugadores se les ayuda a buscar una salida o tienen ya acordado con algún equipo donde van a ir?

Actualmente, el mundo del fútbol como la mayoría de gente ya sabe los jugadores tienen representantes. Al jugar en División de Honor hay gente que viene a ver los chicos jugar cada domingo y dependiendo del rendimiento de cada uno cuando acaban la etapa de juveniles terminan yéndose a la Península, hay otros que optan por seguir estudiando e ir a Estados Unidos, otros que tienen ofertas de clubes de la isla, ya sea de tercera división o del Mallorca. Es decir, casi todos una vez finalizan la etapa ya tienen un destino sea donde sea.

En cuanto a la temporada actual, el equipo marca la zona de descenso, pero con claras opciones de salir. ¿Cómo evalúa la temporada hasta el momento?

Este es mi segundo año aquí y el San Francisco es el equipo más joven del grupo. Son chicos de primer y de segundo año y sabemos que las primeras vueltas siempre son más difíciles. Son jugadores que vienen de jugar en liga nacional aquí en la isla donde el contexto es menos exigente y dar el paso a División de Honor les cuesta. Pero todos tenemos claro que van a ir adquiriendo el ritmo de la categoría para competir con rivales un año o dos mayores que ellos y eso te exige una adaptación.

Se ve que a medida que pasa la temporada, las segundas vueltas históricamente son mejores que la primera porque ya se han adaptado al ritmo de la categoría. Es una situación en la que son jóvenes y verse en esas posiciones descenso o rondándolo son situaciones nuevas y tenemos que ayudarles. Aquí en infantiles, cadetes y juveniles el contexto competitivo no es alto y ahora esto les viene de nuevas. Se tienen que adaptar a la categoría, el ritmo y a la exigencia que tiene la División de Honor. El proceso de adaptación lo intentamos hacer lo más corto posible, pero son situaciones que tiene que vivir.

El club lleva bastantes años asentado en la categoría de División de Honor. Esto quiere decir que el club algo estará haciendo bien para tener esa constancia.

El San Francisco aquí es un club ejemplar en muchos sentidos. Yo me identifico mucho con sus valores humanistas. Es pionero en muchas acciones en ese sentido aquí en la isla, cuida mucho a su fútbol base. Después del Mallorca es el más potente de la isla. Trabaja mucho el fútbol base con entrenadores muy formados, le da mucha importancia a la formación y eso se nota cuando los chicos pasan a División de Honor dentro de esa dificultad comentada antes. Es un club ejemplar dentro de la categoría que, además, si no me equivoco, siempre ha estado en División de Honor. Esto es fruto del trabajo que se hace desde la base.

El objetivo del club ahora mismo es permanecer en la categoría, pero ¿hay algo más ambicioso de cara al futuro?

Nunca se sabe. Todo el mundo es consciente que con chicos jóvenes en este grupo el objetivo es la permanencia, que no podemos competir al máximo nivel contra Barcelona, Espanyol, Zaragoza, Mallorca, etc. Por tanto, el objetivo es mantener la categoría.

El club es ambicioso y no tiene ningún límite, pero también somos realistas. Una vez se consiga el objetivo principal ya veremos donde podemos estar. Cuanto más arriba mejor, pero pasando por la permanencia siempre.

Mencionaba antes a los rivales, ¿cómo es convivir en la ciudad de Palma de Mallorca con un club como el Mallorca que tiene a su primer equipo en primera división?

Es bueno que haya más equipos de la isla en División de Honor. Bueno para la isla, para los jugadores, para el fútbol base, para todos. Por tanto, las relaciones entre los clubes de aquí son buenas y ejemplares. Entre Mallorca y San Francisco como no podría ser de otra manera es una relación muy buena. Al final que tengas un equipo en primera división cerca de ti es bueno para el club.

Para terminar, ¿cómo se ve Pere Tarradellas de aquí al futuro? ¿Le gustaría continuar en el fútbol formativo o quiere ir un paso más allá?

Si te soy sincero, no me planteo más allá de hoy que tengo una sesión de entrenamiento, hay que prepararla bien, hay sesión de vídeo para que los chicos vayan mejorando.

Si que es verdad que el proceso de formación y mejora de los chicos es una cosa que a mi me apasiona.y me gusta mucho. Me siento muy cómodo en esta categoría que es muy bonita y exigente. Pero tampoco descarto nada. Sin forzar, el tiempo te acaba poniendo en tu sitio. Si me tengo que quedar en el fútbol formativo ningún tipo de problema. Si surge la posibilidad de hacer otro tipo de tarea en el mundo del fútbol también se verá bien. Eso si, como entrenador que es lo que me gusta.