Haciendo un ‘spoiler’ de cómo va ser la entrevista, nuestro invitado de hoy, Pablo Bueno, corrobora en una de sus preguntas lo desagradable que es un cambio de entrenador a mitad de año. Inicialmente, él no debería estar siendo entrevistado. De hecho, nuestro invitado aparece de rebote, como un actor secundario. Y además, lo hace con una de las palabras de la semana en el mundo del fútbol: lealtad.

Pero dicen que no hay mal que por bien no venga, así que gracias a los desafortunados caprichos del destino, y por aquello de que la vida da muchas vueltas, me he topado con Pablo Bueno, actual entrenador de este Juvenil ‘A’ del CD Móstoles URJC. Alguien que me ha demostrado que hay personas en la vida que llegan para quedarse, que ha sido capaz de hacer una entrevista con un grado de cercanía similar al de la semana pasada de Alberto Álvarez (por difícil que pareciera) y que, como en la mítica serie de ‘7 Vidas’ en la que Sole (Amparo Baró) en principio no iba a formar parte de los créditos, el menor actor de reparto puede convertirse si se lo propone en el mayor galardonado de los Oscars.

¿Cómo es Pablo Bueno? (Personalmente y como entrenador)

“En general soy un tío bastante normal. Creo que no hay mucha diferencia entre el Pablo persona y el Pablo entrenador. En los dos ámbitos me considero una persona bastante cercana y humilde. Soy bastante modesto… aunque parezca que me tiro flores pero creo que en la vida se abren más puertas yendo de cara, siendo de humilde y en un momento dado reconociendo que tienes mucho que aprender, que yendo de sobrado”.

“Soy enfermero, trabajo en una Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos, y yo a la gente nueva que llega siempre le digo que es mejor pecar de tonto que pecar de listo. En general me caracterizo por ser una persona humilde, bastante sincero, que va de cara y bastante cercano con la gente de mi alrededor”.

Como no hemos tenido la oportunidad de conocerte desde el inicio como al resto de entrenadores, nos gustaría que nos contaras tu trayectoria deportiva…

“A nivel de entrenador empiezo a entrenar en Orcasitas, simultaneando el jugar con entrenar. Luego paso varios años en la Escuela de Fútbol Juventud Madrid, donde yo me formé como jugador en categorías cuando era pequeñito. Ahí me empezó a picar más el gusanillo. Cuando llevas 4 o 5 años entrenando empiezas a hacerte preguntas: ¿Por qué hacer las cosas de una manera?”, “¿Por qué hacerlas de otra?”, ¿Cómo mejorar?… Ahí, cuando me surgen las dudas es cuando me surge la inquietud de hacer los cursos de entrenador. Hago bastante seguidos los tres niveles y de la EF Juventud Madrid paso al CD Covibar donde ya empiezo a tener mi primera experiencia con juveniles”.

“De ahí voy a Canillas, donde estoy un par de años. El primer año muy bien, porque conseguimos ascender tanto al Juvenil ‘B’ como al Juvenil ‘A’. A mitad de temporada cojo al Juvenil ‘A’ y conseguimos ascender a los dos equipos. El año siguiente disfruto de Autonómica allí en Canillas y ya ese año a mitad de temporada surge la posibilidad de ir a Santa Ana al Juvenil de Liga Nacional porque a su entrenador le suben al primer equipo. Me llaman para ver si quiere hacerme cargo de ese juvenil, pero como yo estaba comprometido en Canillas decido que lo primero es terminar allí el año. Ellos se portaron muy bien conmigo, y me parecía un poco desleal a pesar de que era un salto de categoría. Yo creí que no era el momento y decidí terminar el año”.

Cuando termino el año el Santa Ana me vuelve a llamar y en este caso sí voy para allá. Cojo el juvenil de Liga Nacional, en el que hacemos un año muy meritorio. Estuvimos hasta la última jornada con opciones de poder ascender a División de Honor, pero finalmente no pudo ser. Y fruto de la buena temporada, del buen trabajo que hicimos, de la pasión que despertamos, de la humildad como cuerpo técnico… la dirección deportiva decide darnos la oportunidad de coger el primer equipo y así llegamos al fútbol ‘Senior’”.

“Cogemos el equipo en 3º División con muchas dificultades, sobre todo el primer año porque no teníamos un presupuesto excesivamente elevado, hubo muchas bajas durante el año… Al final acabamos jugado los últimos partidos con juveniles y con mucho mérito salvamos la temporada. Al año siguiente repetimos, y fruto de conocer la categoría creo que el equipo que se arma es más competitivo, es mejor equipo. La verdad que durante el año yo creo que estuvimos bastante bien. De hecho, estuvimos algunas jornadas a pocos puntos de los play-offs”.

“Por problemas extradeportivos acabo saliendo del club con la satisfacción personal de que cuando me echan, argumentado malos resultados del equipo, estamos a 11 puntos del descenso que era el objetivo inicial. Así que orgulloso del trabajo. Además, sentí el calor del vestuario en ese momento y la verdad que me sentí bastante apoyado”.

Hace dos semanas nos enteramos de que Juanma Aránguez dejaba el Juvenil ‘A’ por motivos laborales. ¿Cómo te enteras de que el CD Móstoles URJC te ve como futuro entrenador?

“Yo realmente no me entero de que el CD Móstoles URJC se vaya a quedar sin entrenador. La verdad es que la liga juvenil estaba pasando un poco más desapercibida para mí. Estaba más centrado en fútbol ‘Senior’. Y el que me llama directamente es Juanma”.

“A Juanma yo le conozco de haberme enfrentado con él en varias ocasiones, y de charlar a ratos de fútbol. Me escribe y me dice: “Pablo, llámame cuando puedas”. Me pongo en contacto con él me cuenta la situación: que él no puede continuar con el equipo por temas laborales, que quería tomar la responsabilidad de echar una mano al club y de elegir cuál iba a ser su sucesor, y que su primera opción había sido yo”.

Cuando me lo cuenta yo tardo 20 segundos en decirle que sí, sin saber condiciones, ni de entrenamiento, ni de dinero, ni de jugadores. Sin siquiera saber en qué posición se encontraba el equipo, porque creo que era una oportunidad bonita y me apetecía entrenar en División de Honor e ir a un club como la trayectoria que tiene el Móstoles en la Comunidad de Madrid”.

“La verdad que me apetecía volver con juveniles, porque es una etapa muy bonita, donde se ven situaciones de inmadurez, pero están a un paso de la edad adulta. En general son chicos que suelen escuchar, que la idea del míster cuando vas de cara y les dices cosas razonables van a muerte con ella. Mis años de juvenil fueron bastante de buenos y me apetecía volver a la etapa juvenil. Así que en cuanto me lo dijo Juanma me reuní con el coordinador de categorías inferiores y fue todo muy sencillo”.

La semana pasada hablábamos con Alberto Álvarez y nos contaba cómo era para un entrenador compatibilizar su profesión fuera del ámbito del fútbol con el dirigir un equipo en una categoría de tanta exigencia. Me gustaría saber tu opinión acerca de esto…

“Desafortunadamente no puedo vivir del fútbol, que es lo que me gustaría. Uno tiene obligaciones y tiene que tener una profesión que a nivel económico le repercuta para poder hacerse cargo de todos los gastos mensuales. Yo intento dedicarle el máximo tiempo posible, porque es mi pasión, porque tengo claro que tengo una oportunidad entre muchas de llegar al fútbol profesional y esa oportunidad pasa por currar cada día como si fuera profesional ya”.

“Afortunadamente he trabajado durante mucho tiempo de noche, y eso permitía que durante el día tuviera bastante tiempo libre para poder diseñar entrenamientos, ver vídeos, ver rivales, ir a ver otros entrenamientos… Ahora estoy de mañana,  se me complica un poco la cosa, porque además tengo un niño de 10 años, pero la verdad que intento dedicarle el máximo tiempo posible dentro de que no es todo el que me gustaría”.

¿Qué se le dice al vestuario una vez que llegas casi a mitad de temporada?

“Cuando llegué al vestuario intenté transmitirles varios conceptos en los que yo creo mucho en mis equipos. Uno es la palabra equipo. Para mí la palabra equipo es mucho más que un grupo de personas que se reúnen para jugar al fútbol. La palabra equipo implica en un momento dado saber asumir qué rol tiene cada uno en cada momento. El dejar el interés particular a un lado por el interés del grupo. Creo que es una de las cosas más complicadas de conseguir, pero cuando lo consigues las cosas vienen rodadas. Cuando tú eres capaz de tener un grupo de personas que van a muerte en buscar un objetivo, independientemente de los beneficios personales que pueda tener cada uno, creo que tienes mucho y muy bien hecho”.

“Les dije que para mí era fundamental la palabra competir. Y que la competición no empezaba el sábado o el domingo, sino que empezaba el martes, y no con el jugador que podía jugar o competir en el mismo puesto, sino que empezaba con uno mismo. Que todos estábamos allí para mejorar, para crecer, para ojalá el año que viene poder mejorar nuestras condiciones y que esa tenía que ser la idea de cada uno: la de ir a cada tarea a dar el máximo, porque creo que es la única manera de mejorar”.

“Y luego les transmití tranquilidad. Yo guardo bastantes similitudes con Juanma a la hora de entrenar, de las exigencias que pedimos tanto en entrenamientos como en partidos y luego en cuanto a la situación del equipo. Intenté transmitir tranquilidad porque queda mucha liga. Creo que hay una buena base de jugadores y que aunque va a costar y va a ser duro, a partir del trabajo todo va a llegar”.

“Y sobre todo que disfrutasen de la categoría, porque es una categoría preciosa y que la etapa juvenil se acaba muy rápido y que no sabía dónde iban a poder disfrutar de algo así el año que viene”.

¿En qué situación está el equipo ahora mismo? (Futbolísticamente y anímicamente)

“Ahora mismo el equipo creo que está asimilando rápidamente conceptos que yo les estoy pidiendo. En los primeros días, en base a lo que me decía el cuerpo técnico, que lo hemos mantenido casi al 100%, más lo que me decía Juanma y las personas del club. Yo me dejé llevar para hacer un análisis global para ver en qué momento estaba el equipo.

Y a partir de ahí yo hago un análisis de qué cosas creo que se deben mejorar en base a las capacidades de los jugadores, del equipo, en base a la competición, al tipo de rivales a los que nos enfrentamos, al campo en el que jugamos de locales… Y estamos incidiendo en esos matices que creo que nos van a dar el salto de calidad y nos van a dar los puntos. Yo creo que hay que ir al detalle en los aspectos del juego. Y en eso estamos”.

“Anímicamente creo que es un grupo fuerte, a pesar de estar abajo. Yo me he encontrado gente que tiene muchas ganas de salir de ahí, que en ningún momento baja los brazos. Creo que el día del Atleti fue un ejemplo de que a pesar que no tuvimos un día afortunado el equipo estuve a muerte durante los 90 minutos. El día de Alcorcón creo que hacemos un partido muy completo. De hecho nos empatan en el minuto 88, y de penalti. La verdad que estoy bastante contento con la actitud de ellos y con la predisposición al trabajo que tienen”.

¿Has hablado con Juanma para conocer más a los jugadores?

“Sí, con Juanma mantengo una comunicación, sobre todo al principio, bastante fluida. Él me hizo un dibujo de lo que era el equipo, los jugadores, en qué puestos tenemos que mejorar un poco… Para mí, su opinión fue fundamental, porque ten en cuenta que yo llego de estar con jugadores senior, de conocer Tercera y quizás preferente, pero la liga juvenil yo ya la tenía un poco perdida de vista, y las generaciones que yo conocía han ido pasando, han ido avanzando y ya no están en etapa juvenil. Para mí ha sido fundamental hablar con Juanma”.

No es el caso, pero siempre suelo hacer una pregunta diferente para conoceros más… Hay un dicho en el mundo del fútbol que dice que “hasta que un entrenador no es cesado no es realmente un entrenador”. ¿Qué piensa de esto Pablo Bueno?

“Yo creo que es un tópico, como muchos que hay en el fútbol. A mí me han cesado solo una vez, y tal y como vino era algo… no te voy a decir que no tuviera claro que iba a pasar, por las circunstancias que rodearon la temporada”.

“Aunque te lo esperes el momento de que te cesen es duro, sobre todo porque ves que tu trabajo, o no es valorado, o no ha tenido los frutos que tú con tanta entrega y con tanto trabajo has intentado”.

“Creo que lo que hace, más que hacerte ser mejor entrenador o empezar serlo, es abrirte los ojos, y te mete en un mundo en el que quizás los resultados son lo que priman, más allá del proceso. Aunque tú estés llevando a cabo un buen proceso en el que el equipo esté mejorando, los jugadores poco a poco vayan mejorando… al final lo que cuenta son los resultados. Así que al final sí que te das un poco de bruces con lo que es la realidad de esto”.

Esta semana es el derbi que enfrenta a los dos aspirantes al título de Liga, Atlético de Madrid y Real Madrid. ¿Qué destacarías de ambos conjuntos y cuáles son las claves que pueden decidir un partido de esta envergadura?

“Creo que son dos equipos bastante igualados. Son dos de los rivales que más he visto. Primero, porque al Real Madrid le he visto varias veces, sobre todo en Youth League. Y al Atlético de Madrid me enfrenté el primer partido”.

“A mí me llamó la atención, sobre todo del Atlético de Madrid, la fortaleza física que tiene.  Creo que físicamente está muy bien dotado, en comparación con el Real Madrid, que tiene jugadores con otras cualidades, pero quizás el aspecto físico. Sobre todo en situaciones de balón parado es donde creo que el Atlético de Madrid tiene ventaja sobre el  Real Madrid”.

“Pero son equipos muy parejos, con muchísimo talento, con gusto para sacar la pelota desde atrás jugada. Creo va a ser un derbi que se va a marcar por los pequeños detalles. Creo que está más igualado que lo que la clasificación dice, porque parece que el Real Madrid se ha distanciado un poco”.

“Si tengo que apostar por uno de los dos… no voy a hablar del trabajo de los entrenadores, que creo que el trabajo de los entrenadores es bueno. De hecho, tengo buena relación con Dani Poyatos. A priori, a mí me parece un equipo más completo el Atlético de Madrid, a priori. Sin embargo, lo que es el fútbol, va por detrás en la clasificación…”.

“Creo que va a ir un poco por detalles, por la estabilidad emocional de los jugadores, por aquel equipo que entre mejor al partido y que sea capaz de, ante los diferentes momentos, sobre todo emocionales que se vivan porque son partidos en los que va cambiando el equipo dominador, (ahora te toca defender, ahora atacar…) El que sea capaz de mantenerse más estable en las situaciones de dificultad y luego aproveche los momentos de ventaja, creo que va a ser el que se lleve el partido”.

Próximo partido contra el Adarve en Ganapanes. ¿Te ha dado tiempo a conocer a la gran mayoría de equipos de la categoría?

“No me ha dado tiempo a ver a todos los rivales, porque estoy bastante centrado en mi equipo, que creo que es la clave. Más allá de que, evidentemente, en base al rival tienes que darle unos matices a tu equipo, ahora mismo me estoy centrando mucho en mejorar las capacidades del mío propio. En conseguir, por ejemplo, dejar de encajar tantos goles porque somos el equipo más goleado de la categoría. Creo que en ese sentido es donde estoy insistiendo un poco más, porque creo que cuando mejoremos en esa faceta el equipo va a funcionar muy bien. Sobre todo me estoy centrando en mi equipo”.

“El tiempo que me sobra… del rival veo dos o tres partidos, y en base a lo que veo no hago un plan muy muy específico, pero sí intento que mis jugadores conozcan el contexto de partido que se van a encontrar, las ventajas, o los jugadores más determinantes del equipo rival y dónde podemos encontrar sus debilidades”.

¿Cómo es el Adarve y cómo ves el partido?

“El Adarve es un equipo que el mayor condicionante que tiene es el campo. Es un campo muy pequeño, que ellos conocen muy bien. Por lo que he visto, creo que en el inicio de liga intentaban apostar un poco más por el juego combinativo. Los últimos partido en casa están haciendo un juego más directo, que es lo que les pide el campo”.

“Es un partido muy muy igualado. Si antes te decía que la estabilidad emocional en el Atlético de Madrid-Real Madrid iba a ser muy importante, pues en este más si cabe. Yo he intentado quitarle presión a mis jugadores porque quizás se ven dos equipos en parte baja, rival directo… Creo que son tres puntos más. Evidentemente si llegamos a final de liga empatados a puntos será importante lo que haya pasado en estos partidos, pero a mí lo que me importa es que mi equipo mejore, que el proceso siga avanzando, que cada día seamos un bloque más fuerte con menos debilidades y más virtudes”.

“A partir de ahí, en partidos como el del sábado, que creo que va a ver mucho duelo, mucha segunda jugada… aunque el trabajo del entrenador es importante, creo que al final son los jugadores los que están más inspirados o que en un momento dado pueden tener más talento. Entonces, nos espera un partido muy difícil”.

“Además, el entrenador de ellos, Borja (Bardera), conoce perfectamente la categoría, a pesar de que es su primer año en División de Honor, pero lleva muchos años en Juvenil, entonces creo que en eso me lleva ventaja. Así que intentaremos meterles mano como podamos”.