Hoy hemos podido a entrevistar a Oliver Herrera, entrenador del Acodetti, un equipo que, según su míster, está de moda por el paraíso canario. Los de naranja se encuentran terceros en clasificación con 31 puntos, dos menos que el CD Tenerife, que está en segunda posición. Herrera es un hombre que vive el fútbol como ninguno y quizá ese sea uno de los secretos que hacen tener a un conjunto humilde en lo alto de la tabla, aunque tiene muchos más y hoy nos los cuenta en juvenidivisiondehonor.com

¿Cómo es Oliver Herrera como persona? ¿Y como entrenador?

Me considero una persona bastante sociable y familiar. Me gusta estar con los míos, aunque a veces los dejo un poco de lado por el tema de fútbol porque soy obsesivo con este deporte.

Como entrenador soy muy exigente y también muy autoexigente. Soy de los que buscan siempre la autocrítica e intentar mejorar siempre en todo lo posible.

¿Cómo se vive una nueva temporada en un proyecto que ya se conoce?

Con bastante ilusión. La temporada pasada, con un equipo nuevo en el que solo quedaron cinco o seis jugadores del anterior, quedamos terceros y, si no recuerdo mal, estuvimos a ocho o nueve puntos de ser uno de los mejores terceros de España y hubiésemos optado a Copa del Rey.

Este año van mejor las cosas, por ahora, que la temporada pasada. Tenemos mejores números que al finalizar la primera vuelta de la campaña anterior y con un equipo totalmente nuevo, pero gracias al trabajo del director deportivo, Víctor Batista, el proyecto es ilusionante. La verdad es espectacular la forma que tiene para fichar jugadores. Así es como estamos consiguiendo que un club muy humilde, como es el Acodetti, se escuche bastante el nombre del equipo.

¿Cuál es el objetivo esta temporada del Acodetti CF?

Siempre la permanencia, siempre. Eso es lo fundamental y lo vital para subsistir. Esto es un club humilde. Este equipo no puede competir con la UD Las Palmas o con el CD Tenerife. Es evidente que ellos son clubes profesionales, con otras infraestructuras que nosotros no disponemos, pero el trabajo que se está haciendo dentro del Acodetti hace que los resultados estén ahí y que seamos un club que está de moda y que tiene muy buena reputación en calle, un equipo que ya empieza a sonar.

¿Te esperabas estar entre los tres primeros, tras la primera vuelta, antes de empezar la temporada?

Como he dicho antes, soy muy autoexigente y siempre me marco un objetivo. Al resto de compañeros del cuerpo técnico les dije que, en base a la plantilla que disponemos, si no estábamos entre los cinco primeros en diciembre, para mí era un fracaso. Yo siempre me marco metas altas. Creo que al acabar la primera vuelta del año pasado estábamos cuartos. Esta estamos terceros, así que estamos en los números y es cierto que estamos luchando con el segundo, el CD Tenerife, por lo que las expectativas han sido mejores de las previstas y la verdad es que el grupo funciona estupendamente.

¿Cómo crees que está la DH6? ¿Ves más competencia que otros años?

Este año está más igualada. Durante los cinco o seis primeros partidos de liga estábamos todos ahí: ganabas dos partidos y te metías tercero. Perdías dos y te ponías colista. Es una competición muy igualada. Es cierto que, cuando yo entrené al Acodetti en la temporada 2012/2013 en División de Honor, recuerdo una entrevista que me hicieron en Porto de la Cruz, en Tenerife, y me preguntaron que qué nivel veía en la isla de Gran Canaria y bueno, no es que vaya de adivino, pero sí que dije que el fútbol canario, a nivel formativo, cada vez está peor y lo sigo manteniendo.

Desde mi punto de vista, la DH6 es un desastre. Cualquier jugador juega en la División de Honor canaria y en la Tercera División de aquí. No hay formación, solamente priman los resultados y eso los entrenadores que estamos en la DH lo acabamos pagando, pero bueno, tenemos que luchar con ello y seguir batallando día a día con esta historia.

Sois el equipo más goleador del grupo, ¿a qué crees que se debe esto?

Empezamos muy mal con el olfato goleador. Teníamos un delantero que vino de la isla de Fuerteventura, pero el chico no tuvo suerte de cara al gol. Fuimos afortunados porque pescamos a Lorenzo, un jugador canario que venía del Girona, de la División de Honor que es el futbolista que nos ha dado vida. Estuvieron rápidos Víctor Batista y el entrenador del juvenil B para hablar con él y traerlo y ahora mismo lleva 11 partidos disputados y 10 goles, casi a un gol por encuentro.

También, hemos incorporado gente nueva, aunque lógicamente es muy difícil mantener un grupo entero contento y hay jugadores que se han marchado porque no tenían los minutos que ellos deseaban, pero bueno, esto funciona de esta forma. Aquí no se retiene a nadie y, si no estás contento dentro del vestuario, pues te abrimos la puerta para que seas feliz en otro sitio.

¿Qué crees que le falta al equipo para dar un paso más y llegar a competir con CD Tenerife y UD Las Palmas?

Falta mucho. Evidentemente, ambos equipos, profesionales en las Canarias, son los que tiran. El escudo tira, el color de la camiseta tira. Aunque es cierto, como he dicho antes, que el Acodetti es un club que está de moda y ya el color naranja de la camiseta se escucha un poquito más, pero siempre estarán presentes la UD Las Palmas y el CD Tenerife y es compresible porque son los equipos que pueden dar el salto a lo profesional.

¿Sería un sueño entrar en Copa del Rey para vosotros?

Ese sería mi sueño. Yo llevo desde la temporada 2012/2013 y cuando ascendimos a División de Honor y quedamos terceros, se me quedó una espina clavada. Luego me marché del Acodetti y regresé hace tres temporadas.

El año pasado también quedamos terceros. El anterior, por un problema con el Colegio de Entrenadores de Las Palmas de Gran Canaria, no pude entrenar porque venía de una categoría anterior y no me dejaron. Tuve un problema con el presidente del Colegio de Entrenadores y al final con el tiempo se me ha dado la razón. Ese año me quedé de segundo, ayudando al club y conseguimos salvar el equipo porque estaba bastante mal y a la temporada siguiente cogí yo las riendas.

Desde entonces el discurso sigue siendo el mismo de cara al cuerpo técnico: para un club humilde, estar en Copa del Rey significa muchísimo teniendo en cuenta que tenemos unas infraestructuras inferiores a los clubes profesionales. Y claro, no podemos fichar de la misma forma que ellos.

Por eso, acceder a la Copa sería un sueño y si se consiguiese creo que yo ya tocaría el techo en el Acodetti, porque lo de ser campeón, está muy lejos, eso nunca me lo he planteado (risas). Hay que trabajar mucho, solo llevamos 16 jornadas, todavía queda un mundo. Lo que yo les digo a los jugadores es que lo primero es conseguir el objetivo del club, que es la permanencia, cosa que se pondría muy de cara si ganamos los próximos partidos.

Y a partir de ahí, yo lo que les comento a los chicos es que hay que trabajar y soñar. Y si llegamos a la Copa, maravilloso. Si no llegamos, bueno, por lo menos se ha conseguido el objetivo del club. Es obvio que interiormente yo me quedaré mal porque no logré el sueño, pero se va a trabajar muy duro para intentar conseguirlo.