«En el día a día, yo quiero entrenar contento y disfrutar». Esa es la premisa de Nacho Pérez Santamaría (1980) en su nueva vida como entrenador del División de Honor del Málaga. Tras una carrera extensa a lo largo de los primeros años del siglo, es actualmente uno de los autorizados para hablarnos de la cantera malacitana.

La formación de los canteranos

La cantera malaguista es una de las más destacadas en los últimos tiempos en el fútbol español. Nacho Pérez es uno de los puntales en las categorías inferiores y tiene claro el objetivo del Málaga, que es el de «formar jugadores para que lleguen al primer equipo en las mejores condiciones posibles y puedan aportar su granito de arena». La cuestión parte de la edad, ya que como comenta el míster «no podemos olvidar a quiénes entrenamos, y creo que se olvida cuando veo en categorías inferiores unas voces a los niños y unas formas que yo no comparto para nada».

En esa mentalidad de formación se fundamenta todo lo demás. «No solo es ganar a toda costa y cumplir objetivos deportivos, sino que hay que cuidar otras cosas, no todo vale». Desde ese crecimiento futbolístico, se van avanzando de categorías. En el caso del juvenil, se trata de aportar jugadores al filial y al primer equipo, para que lleguen «preparados para afrontar ese reto y poder hacerlo bien». En clave División de Honor, lo más importante para el entrenador malagueño «es sumar el año que viene la mayor cantidad de jugadores al filial».

Especialmente este año vemos como ese trabajo se ha plasmado en el primer equipo, con jugadores como Ramón, Ismael o Julio. Este hecho «sirve de motivación y referencia para los que vienen de abajo». Y es lógico apuntar al trabajo previo, al que se realiza en la sombra. Nacho Pérez se queda con la equivocación como aliciente: «los entrenadores están para solucionar los problemas que tengan los futbolistas y que vayan aprendiendo y no comentan esos fallos. La línea es enseñar, hacer que se equivoquen, explicarle por qué se han equivocado y hacerles entender eso. Ese es el camino que debemos seguir».

La provincia de Málaga como mina de talentos

La metodología de trabajo, como nos comenta Nacho Pérez, es un asunto complejo de explicar en un artículo. «Tendríamos que tomarnos un café para hablar de todo este tema», nos dice en un tono desenfadado. En una idea general, el Málaga trabaja «de lo más simple a lo más complejo». El club ya ha asimilado una serie de hábitos que se trabajan en los entrenamientos diarios, «dividiendo en parcelas, lo que llamamos núcleos o focos». La idea en la cantera del Málaga es hacer en espacios reducidos una serie de movimientos que se apliquen durante el juego. También prima más el balón que el trabajo físico. También hay pinceladas de esto último, ya que es bueno que los jugadores «sufran un poquito» en ese paso hacia el fútbol profesional. En este punto, los partidos son más intensos y se requiere de unas mejores condiciones.

La captación de talento es notablemente importante para el equipo malagueño, ya que se nutre de futbolistas de la provincia. Más aun en estos momentos con los problemas económicos que acarrea el coronavirus. «Hay más futbolistas de la provincia de Málaga con respecto a temporadas anteriores. Antes, si existía la posibilidad de conseguir un talento futurible para el primer equipo, se apostaba por él». Además, otra situación que influye en esta captación es tener equipos afiliados en la provincia, como el San Félix. En juveniles, son tres equipos entre División de Honor y Liga Nacional. Apunta Nacho Pérez que «la idea es distribuir por edades cada jugador en un equipo u otro; el abanico se amplía, teniendo más posibilidades».

«Un equipo es como una empresa»

Nacho Pérez fue jugador del conjunto blanquiazul, y transmite a sus jugadores que lo más importante es «la imagen que tienen que dejar del club cuando están vistiendo la camiseta del Málaga CF». La inculcación de valores también es destacable para los chicos, ya que el día de mañana no todos van a llegar al fútbol profesional porque no hay cabida. «Muchos se quedarán en el camino, algunos jugarán en Segunda B o Tercera, pocos pisarán la Segunda División y otros pocos tendrán la suerte de jugar en Primera División».

En su etapa como canterano malaguista, los recuerdos son inmejorables, afirmando que «recuerdo mi etapa en el juvenil o en el filial con mucha más alegría que en mi carrera como profesional». Por ello, es necesario que «los chicos disfruten de ese camino para llegar a profesional por encima de llegar rápido a la élite». Y más teniendo en cuenta lo efímero que puede ser ese trayecto, por lo que compara una plantilla de fútbol como una empresa: «se debe trabajar en equipo, y esos valores sirven para, en un futuro, poder trabajar fuera del deporte». Porque, además de entrenadores, «somos educadores y formadores».

Foto: Málaga CF