El Aravaca es un equipo humilde que despierta en los equipos de la categoría una dificultad insólita al tratarse de un equipo con escasos recursos. Son varios los entrenadores que reconocen que el estadio del Aravaca es un campo muy difícil. El último ha sido el míster del Unión Adarve, que se mostró feliz por llevarse los tres puntos “del campo más difícil de la categoría”. Mucha garra del Aravaca que se vio perjudicada por el poco atrevimiento.

Por ello, cada partido jugado en el Antonio Sanfiz, recuerda a un coliseo al que saltan los gladiadores a dar su vida. En este caso, los jugadores lo dan todo para lograr sacar los tres puntos. Sin embargo en la tercera jornada, a los de Óscar Martos se les torció el planteamiento en su propia casa. Lo que no se duda es su capacidad para levantarse por las dificultades con las que se puedan encontrar. Como prueba de ello fue que, tras el gol de Xairo en el minuto 12 de partido, se vio un Aravaca con ocasiones claras para igualar, e incluso adelantarse en el partido. Pero le faltó definir esas ocasiones. En el segundo tiempo, se vio con otro inconveniente la expulsión de uno de sus jugadores, y no de cualquiera, se trataba del “capi”, de Gómez.

Se esperaba que la expulsión de su capitán, terminase de tumbar al Aravaca. En vez de eso, se levantó y Marc Fornells logró el tanto del empate en el minuto 70 del encuentro. Sin embargo, poco después llegó el gol que terminaría con las esperanzas para los de Óscar Martos, con otro gol de Xairo. Aunque la garra no fue suficiente, se mostró una buena versión del Aravaca. Pero es cierto que faltó definir esas ocasiones que tuvo en la segunda mitad de la primera parte.

Junto con la definición, la expulsión de su capitán fue lo que fulminó al equipo entrenado por Óscar Martos. A parte, se vio cómo el balón en largo y el balón parado eran las herramientas más habituales con las que llegar al área rival (de los dos equipos), algo muy común en ellos. Sin embargo, habiendo huecos, como los hubo en más de una ocasión, faltó ver más construcción para llegar con superioridad a la portería contraria.

Es obvio que, contra equipos como el Real Madrid, Atlético, Leganés o Valladolid, va a ser muy difícil tocar mucho el balón, ya que son equipos con jugadores que posiblemente, dentro de unos años, estén jugando en Primera División. Sin embargo, ante equipos que están un escalón por debajo, a veces se pueden romper líneas de manera más fácil que con el balón en largo, donde se sortea el balón. Además con jugadores como Moha en el centro del campo y Olalquiaga, que tienen mucha calidad, creo que se podría llegar al área rival con pases que rompan líneas. Marc Fornells está demostrando tener gol, por lo que puede perfectamente ejercer de 9. Falta ver más atrevimiento que acompañe a esa garra que tiene el equipo arlequinado.