No será muy recordado por el público el Eibar-Celta de la primera jornada de La Liga. Partido cerrado, con pocas ocasiones y un 0-0 que no hizo levantar a los espectadores de sus asientos (o sofás, porque no se permite aficionados en los estadios por el momento debido al Covid). Pero para Miguel Baeza sí que será recordado como un día muy especial.

El centrocampista de 20 años recibió la llamada de Óscar García mientras calentaba en la banda para ingresar en el terreno de juego. Y en el minuto 76, sustituyendo a Brais Méndez, pisaba el césped de Ipurúa haciendo efectivo su debut en Primera División.

No tuvo muchos minutos para demostrar su talento, apenas 20, pero sí dio tiempo a ver dónde parece que le quiere colocar el técnico celeste en el campo. Banda derecha, en el lugar que ocupó Emre Mor hasta que fue sustituido, y también detrás de los puntas, por delante de la pareja de mediocentros Okay Yokuslu y Renato Tapia.

El cordobés fue traspasado al Celta por el Real Madrid a cambio de 3 millones por el 50% de su pase. Nueve goles y cuatro asistencias en Segunda B fueron sus números la pasada temporada. Formó también parte de la plantilla que ganó la UEFA Youth League con el conjunto blanco, aunque no participó en la fase final de agosto debido a su traspaso.

Varios jugadores sub21 se quedaron a las puertas del debut en el equipo celeste. Los canteranos Iago Domínguez, Fontán, Gabri Veiga y Miguel Rodríguez aguardaron en el banquillo una oportunidad que finalmente no llegó. Lo mismo ocurrió en la disciplina de la Sociedad Deportiva Eibar, que contaba con Unai Arieta, Eñaut, Unai Dufur y el ya debutante la temporada pasada Miguel Atienza.

Imagen de portada: RC Celta