A todos nos ha tocado o nos hemos pedido alguna vez eso de «portero-delantero» jugando en el barrio cuando eramos pequeños. Pero nuestro protagonista de hoy lo tuvo claro casi desde el primer día. Y es que a Mario de Luis lo de delantero le duro apenas dos entrenamientos. En sus propias palabras una de sus mejores decisiones, y no es para menos. Porque este juvenil de 17 años, (5 de junio de 2002) ya sabe lo que es jugar en Tercera División, entrenar desde categoría cadete con el División de Honor y el primer equipo del Rayo Vallecano, y por si fuera poco ya ha jugado con la Selección Sub-18.

Con este curriculum, hoy en juvenilDH os traemos esta entrevista a un jugador para el que parece no haber límites y que trabajando día a día, se esfuerza por dar lo mejor de sí mismo.

Pregunta: ¿Cómo es Mario de Luis?

Respuesta: Soy un chico bastante humilde, con valores, agradable y me siento bien rodeado de los míos. Como jugador soy muy competitivo. Trabajo continuamente  y nunca me pongo límites para estar al 100%, dando lo mejor de mí. Además tengo buena cabeza para afrontar cualquier situación que se me plantee.

«Un día vi un entrenamiento de porteros y le dije a mis padres: “yo quiero ser portero, no delantero”

 P: ¿Cómo trabajas a nivel deportivo durante el confinamiento? ¿Qué tareas realiza un portero para mantenerse en esta situación?

 R: El confinamiento lo llevo con la mayor positividad. No hay que ponerse en lo peor. Hay que estar con la cabeza en su sitio. Estoy haciendo todo lo que nos dicen las autoridades, así que hay que tener paciencia.

Si la posición de portero es de las más complicadas, imagínate en esta situación. Todos los días nos mandan una tabla y la hago a diario para estar lo mejor posible. Día a día estás acostumbrado a blocar el balón, trabajar las caídas en el césped; la cadera es una de las articulaciones más complicadas de llevar para un portero, así que es lo más difícil de trabajar en casa.

Eso sí, estoy todo el día con el balón por mi casa; de la cocina a la habitación, o jugando con el perro, y una pelota en la mano, pero siempre con el balón presente.

P: ¿Cuéntanos sobre tu trayectoria deportiva?

R: Empiezo en La Chimenea, un equipo humilde de Usera con cinco años entrenando con los mayores. No empecé de portero, sino de delantero. En las posesiones no me pasaban el balón y un día vi un entrenamiento de porteros y le dije a mis padres: “yo quiero ser portero, no delantero”. Creo que fue una de las mejores decisiones de mi vida. Estoy dos años, en categoría Prebenjamín y Benjamín y me llama el Real Madrid, donde estoy desde Benjamín hasta el Infantil A. Fueron unos años muy bonitos. Todo el mundo quiere estar en el Real Madrid, te formas como jugador, y acabando la temporada 2015-2016 el club decide no renovarme.

A los 10 minutos de conocer la noticia, Ángel Dongil y Jorge Rubio me llaman diciéndome si estoy interesado en ir al Rayo Vallecano. Analice la situación y decidí firmar con el Rayo Vallecano, y hasta el día de hoy. Me siento muy cómodo y muy contento por la decisión; habiendo tenido una trayectoria «TOP», estoy muy contento con todo lo que he vivido hasta ahora.

P: ¿Cómo es tu primer día en el Rayo Vallecano?

R: Cuando estas en el Real Madrid, no te das cuenta de todo lo que tienes. Estas acostumbrado a algo que no es real. Allí cada uno teníamos taquilla propia y cuando llegué al Rayo teníamos que meter todas las bolsas en una jaula, porque no teníamos vestuario propio. Lo bueno del Rayo es que te hace cambiar, tienes que trabajar todos los días por lo que has tenido. Es una experiencia muy buena, porque te da unos valores que en muy pocos equipos pueden inculcarte como futbolista.

P: ¿Qué diferencias ves entre las categorías juveniles (Nacional y  División de Honor) y la Tercera División?

R: El cambio de cadete a nacional es muy grande; entrenas un día más, son más partidos, y la competición esta más cerca del fútbol profesional, así como la velocidad del juego.

En Tercera claramente la diferencia es la edad. Pasas de jugar con gente que te saca como máximo dos años a casi doblarte la edad. Tienes que entrenar mentalmente que los rivales tienen mucha experiencia, son gente que podría ser tu padre y estar preparado para tomar las mejores decisiones.

P: ¿Te costó adaptarte?, ¿En qué aspectos?

R: El cambio de cadete a juvenil es grande, y ya a tercera es abismal. Es semiprofesional, todo va más rápido, el balón fluye de una banda a otra prácticamente sin verlo, y creo que la velocidad define ese cambio, así como la toma de decisiones.

Pero desde pequeño he sabido trabajar mentalmente ese esfuerzo y es cierto que en el debut me puso nervioso, porque de primeras es algo que no me esperaba. Pero creo que en ese aspecto lo llevo bastante bien. En el Rayo te acogen muy bien, te cuidan, te ayudan en todo lo posible, y los compañeros son de 10. La experiencia que me llevo es muy agradable.

Hasta ahora el partido que más me ha costado, y que mejor me ha salido es el AD Alcorcón B  – Rayo B. Al principio de temporada, debuté contra el Navalcarnero y no volví a jugar con el Tercera hasta el 5 de enero de 2020. Era una situación donde nos encontrábamos segundos en la clasificación, y si ganábamos al Alcorcón le sacábamos 3 puntos porque estábamos muy igualados y nos lo jugábamos todo en ese campo. Además un campo tan difícil como el de Santo Domingo. Fue uno de esos partidos que tienes que prepararte desde casa, muy concentrado en el autobús, y que por suerte, y gracias al trabajo que hicimos, sacamos un empate que nos dio un punto que nos venía muy bien en la clasificación.

Me siento como uno más del equipo desde principio de temporada. En esos partidos me han transmitido mucha normalidad, desde la plantilla como desde el cuerpo técnico y gracias a eso coges más confianza. Es un factor muy importante a nuestro favor.

Rayo Vallecano: Humildad, sentimiento y una afición que te arropa sin dejarte nunca de lado

P: ¿Qué le pide su entrenador Ángel Dongil, en la actualidad?

R: Cuando era cadete de segundo año, ya me subía a entrenar con el División de Honor cuando el equipo lo necesitaba. Ahí ya empecé a saber lo que me pedía. Al llevar ya tres años con él, automatizo cada instrucción que me pide, los vídeos, tareas. Cuando se reúne conmigo, deja muy claro lo que quiere. Sobre todo personalidad. Si no tienes personalidad poco puedes hacer contra jugadores de Tercera División. Ángel es un entrenador que sabe transmitir lo que quiere en cada momento, y es uno de los grandes entrenadores que he tenido. Estoy muy contento y agradecido por todas las oportunidades que me ha dado.

No es lo mismo que cambies de entrenador y tenga un modelo de juego distinto. Pero si llevas año tras año trabajando cinco días a la semana el mismo estilo de juego, finalmente te sale sólo. He tenido varios entrenadores, pero todos los años he tenido contacto y he entrenado con él, lo que lo hace mucho más llevadero y más fácil.

Siempre que terminamos los entrenamientos, a Ángel le gusta mucho tirar penaltis, aunque debo decir que en la cuenta ya me debe dos comidas, – se ríe- de una tanda de penaltis.

Con otro que tengo bastante pique, porque no entiendo como los tira, es Alex Cano. Alguno le he parado, pero tiene algo que me sorprende muchas veces. Y a veces no le paro ni uno. Al final acabamos dejándolo, pero me gusta porque tenemos muy buena relación, es un pique saludable.

Mario de Luis con la Selección Sub-18 durante el partido España – Dinamarca el pasado 26 de febrero de 2020. Selección Española de Fútbol

P: ¿Cómo viviste la primera llamada con la Selección Sub-18? ¿Cómo fue aquél momento?

R: Fue un poco raro, porque tres semanas antes de salir la convocatoria oficial, estaba trabajando en el gimnasio con los compañeros del Rayo B. En un descanso del press de banca vino Ángel Dongil, me dio un abrazo y me dijo: “Enhorabuena”, y yo confuso le dije: “¿Enhorabuena?, ¿Porque?”, y él me respondió: ¡Ah! no, nada nada, y se marchó. Me dejó un segundo con la incertidumbre y me dijo: “No no, porque estás haciendo gimnasio”, y aquello me confundió aún mas.

A los dos minutos volvió y ya me dijo: “¡Porque vas a ser internacional!. Nos ha llegado una lista en la que te ha convocado la Selección para un partido contra Dinamarca”. Me quede blanco. No podía decir nada porque no era oficial. Estaba deseando decírselo a todo el mundo. Me enseño la lista y había un total de 35 o más juradores, hasta cinco porteros, y hablándolo juntos teníamos un gran lió, porque eran muchos jugadores, y yo pensaba que  llevarían a 2-3 porteros, no más.

Me fui al vestuario, eso sí, dando saltos de alegría yo sólo por el pasillo – se ríe- llamé a mis padres que estaban muy emocionados. Después hablando con mi representante, le comunique que estaba convocado y me di cuenta de que era la “pre lista”, pero el Rayo ya lo había hecho oficial en Instagram, imagínate, tres semanas antes de que saliera la convocatoria.

Me quede una semana dándole vueltas, por si no me convocaban por el hecho de ser la “pre lista”, y quedarme con la ilusión que me han generado.

Estaba en Tenerife con el primer equipo, y tras el final del partido saliendo hacia el bus, el entrenador de porteros del primer equipo me confirmó que iba con la selección, y ya fue como quitarme un peso de encima y celebrarlo bien.

P: ¿Qué le pidió el Seleccionador Pablo Amo? ¿Cómo fue la experiencia y el partido?

R: La experiencia fue inolvidable, lo más emocionante de mi vida, representar a tu país, mucha gente quiere llegar hasta ahí, la concentración, el partido, todo era como estar en un nube, y lo disfrute bastante.

Nada más llegar a Murcia, nos cogieron a todos los porteros de la sub-18 y sub-19 y nos bajaron a la sala de vídeo. Pablo Amo, Juan Carlos Arévalo y Miguel Ángel España, preparadores de porteros de la Selección nos explicaron porque estábamos ahí, cuál era el perfil que quería la Selección de nosotros y lo que más nos repitieron es que disfrutáramos de la experiencia que nos había tocado vivir, que diésemos lo máximo y que teníamos que disfrutarlo.

Nunca pensé que iba a debutar con la Selección sub-18 de mi país.

 P: ¿Qué significa el Rayo Vallecano para Mario de Luis en la actualidad?

R: Los valores que te inculcan. Lo más bonito es ese sentimiento de barrio que tienes como es el de Vallecas. Cuando fui por primera vez al estadio de Vallecas y vi a la afición, jamás había visto eso en un estadio. La humildad, el sentimiento, ir perdiendo y tu afición te arropa sin dejarte nunca de lado, creo que es lo que más me llevo del Rayo.

 P: ¿Cómo ha sido la experiencia con el primer equipo?

R: El primer entrenamiento que tengo con el primer equipo es siendo cadete de segundo año. Me suben en pretemporada a través de Pedro Moncayo, el entrenador de porteros. Viéndome con el primer equipo del Rayo, estaba flipando. Lo bueno del Rayo es que te van formando poco a poco, suben a los porteros al primer equipo desde categoría juvenil de segundo o tercer año y el recibimiento del primer equipo es inmejorable.

Recuerdo que con Alberto García, Dimi y Rober Santa María, la relación es buensíma; siempre se te acercan, te dan herramientas para mejorar, te corrigen, te aconsejan que lo hagas de una manera otra, te ayudan todo lo posible para que vayas subiendo peldaños, y que un día puedas estar donde están ellos.

 P: ¿Qué objetivos tiene Mario de Luis después de este parón?

R: Seguir siendo como soy, no ponerme límites. Nunca me los he puesto y dar lo mejor de mí, poder estar lo mejor posible después de esta situación e ir a por todas.

P: ¿Algún mensaje para compañeros y aficionados y jóvenes porteros?

R: Cuando era pequeño en los entrenamientos del Madrid o en la Chime, y me metían un gol, casi me ponía a llorar. De pequeño te concentras tanto que cuando te marcan dudas de ti mismo, pero al final la realidad no es así. Con la edad vas cogiendo experiencia y vas tomando responsabilidad en el equipo. No porque te metan un gol que se te escapa de las manos eres malísimo, ni porque hagas una gran estirada por la escuadra eres el mejor del mundo, tienes que ir paso a paso, trabajando todos los días.

A los más pequeños, que juegan en categorías benjamines o alevines, les diría que tengan paciencia en esta situación. Es un momento difícil y muy importante para un portero, y puede ser complicado, pero dentro de poco vamos a estar disfrutando del fútbol y a vivirlo con la pasión que trasmite.

P: ¿Cómo ves el final de la temporada?

R: La federación hace claramente lo mejor para nosotros, pero creo que hasta que el gobierno no diga que podemos estar a salvo 100% creo que esta liga está terminada. Los equipos que han trabajado desde pretemporada hasta el mes de febrero, quizá habría que compensarles.

Los playoffs los veo bien para que un equipo tenga su título o ascenso correspondiente. Al final nosotros tenemos que hacer caso y cerrar filas con la Federación, y que haya un acuerdo para estar lo mejor posible.