En la liga de los dos transatlánticos, siempre existe un tercer invitado que no deja indiferente a nadie a nivel deportivo. El Juvenil División de Honor Rayo Vallecano posiblemente pueda ser considerado la oposición a sus compañeros del primer equipo. Un conjunto que con el paso de los años se ha ido labrando una reputación con la que podemos considerar a los vallecanos como una de las mejores canteras del fútbol madrileño y también a nivel nacional.

Los de Ángel Dongil son un bloque. La filosofía de vallecas llevada a su máximo esplendor. Un conjunto trabajador, paciente y aguerrido cuando se presenta la ocasiónCon el juego combinativo y la posesión por bandera, los de Dongil son capaces de someter al rival y hacerle correr detrás de la pelota. Un equipo con las ideas muy claras, capaz de mantener la calma en todo momento a pesar de las adversidades o de las complicaciones que se deben a lo largo del partido. Y sobre todo, la inspiración y el talento ofensivo de un Alejandro Cano que lleva el gol en el ADN, siendo uno de los máximos realizadores del Grupo 5.

Este año el buen trabajo de los de Vallecas se puede ver recompensado con una nueva permanencia en la Copa del Rey, como segundo mejor tercero. Con el Racing de Santander y el Real Valladolid acechando, los terceros del Grupo 5 esperan ocupar la segunda plaza que les daría acceso a tan prestigioso torneo, una vez que el Betis ya es el mejor tercer clasificado.

Enfrente, el rival más temible, pero a la vez el mayor desafío: el Real Madrid. Los blancos vienen de una de las semanas más complicadas de la temporada. El empate contra el rayo Majdahonda (que fue el detonante para que el Atleti cantase el alirón con una jornada aún por disputarse) y la derrota contra el Hoffenheim en cuartos de la UEFA Youth League, deja a los de Daniel Poyatos en una situación muy tocada. Un león herido deseoso de dar su último zarpazo antes de acabar el campeonato.

Sin embargo, esto no preocupaba al entrenador del conjunto de Vallecas, consciente de la dificultad del reto pero a la vez motivado por lo bonito que sería una victoria en el feudo de los Blancos: “son 3 puntos igualmente y los necesitamos para entrar en la Copa del Rey”. La consigna es clara. Ganar, ganar y ganar, como diría el sabio de Hortaleza, para salir de Valdebebas con el billete hacia la Copa.