En esta primera vuelta de la temporada ha habido caras y cruces. El Leganés se sitúa en el lado negativo. El equipo de David Bohega ha ido de más a menos con el transcurso de la temporada. No entraba en las quinielas que el equipo de Butarque comandase los puestos de descenso. Una situación provocada por la racha de cuatro partidos consecutivos sin ganar y dos partidos aplazados. La falta de concentración en jugadas puntuales ha dinamitado a un Leganés que está dándose de frente con los problemas de una División de Honor tan igualada como la actual.

El Leganés tiene muchas tareas pendientes que resolver en esta segunda vuelta donde ha de regresar al lugar que le pertenece, el Top 5. Las Navidades y los Reyes Magos han quedado atrás, pero la carta de deseos no caduca. Si alguien dentro del seno del equipo tuviese que solicitar algunas peticiones para estos próximos meses, estas podrían ser algunas:

-Regresar al Top 5: Condición básica para la segunda vuelta. El Leganés no partía como claro favorito para entrar en las dos primeras posiciones, pero sí estar entre el tercer y el quinto clasificado. Todavía es factible y estar en ese margen es una obligación.

-Recuperar la concentración defensiva: Frente a la Cultural Leonesa y el Trival, el Leganés dejó escapar cinco puntos por falta de solidez atrás. Los pepineros tienen llegada, pero en la zaga les falta agresividad. Una carencia que es una losa en esta competición donde lo primordial es no cometer errores.

Recuperar más efectivos en ataque: Últimamente, Naim García es quien comanda las operaciones ofensivas. Se ha convertido en el líder y salvador pese a las circunstancias del Leganés. Sin embargo, un fiel escudero suyo en la delantera como Rubén Torres, no ha intervenido demasiado y ha perdido eficacia goleadora. El Leganés tiene pólvora de sobra para hacer daño al resto de equipos, pero en las últimas semanas ha desaparecido en parte.

-Más cabeza fría: Hay tramos durante los partidos que el equipo se obceca en romper los partidos incorporando muchos hombres en ataque. Esto ha repercutido en el segundo deseo. Al contragolpe, el Leganés ha sufrido los espacios y en el 1×1 ha salido perdiendo en muchos aspectos. Por suerte, no se ha traducido en una sangría de goles. Sin embargo, no deja de ser un aspecto a vigilar.

Los deseos están para cumplirse. Los pupilos de David Bohega tienen potencial y tiempo para revertir la situación. No hay tiempo que perder. ‘Filomena’ ha retrasado la concesión de deseos una semana más. El último partido del Leganés data del 19 de diciembre ante el Trival Valderas. Un mes para preparar el resurgir. El primer asalto será el próximo domingo frente al Atlético de Pinto en el Amelia del Castillo.